25 alimentos que nunca debes de darle a tu gato

Soo Kim /Newsweek
·8  min de lectura

ALGUNOS alimentos pueden ser venenosos e incluso mortales para los gatos. Cualquier persona que sospeche que su mascota ha ingerido algún alimento perjudicial deberá observar la cantidad consumida y ponerse en contacto con su veterinario.

Estos son algunos alimentos que los gatos no deben consumir.

CAFÉ Y TÉ

Ambas bebidas, así como los granos de café e incluso las bolsas de té usadas, son peligrosas para los gatos debido a que contienen cafeína.

En un lapso de una o dos horas después de tener contacto con la cafeína, los gatos y otras mascotas pueden experimentar “hiperactividad de leve a moderada, inquietud, vómito, taquicardia (ritmo cardiaco acelerado), hipertensión (presión sanguínea elevada), ritmo cardiaco anormal, temblores, hipertermia (aumento anormal de la temperatura), convulsiones y colapso”, de acuerdo con la Línea de Ayuda para Mascotas Envenenadas, un centro nacional autorizado de Estados Unidos para la atención de animales envenenados.

También puedes leer: 25 alimentos de humano que son mortales para los perros

BEBIDAS ENERGÉTICAS

Muchas bebidas energéticas también están hechas con cafeína, la cual contiene metilxantinas (sustancias tóxicas que se encuentran en las semillas de cacao).

“Si son ingeridas por las mascotas, las metilxantinas pueden provocar vómito y diarrea, jadeos y sed y micción excesivos, hiperactividad, ritmo cardiaco anormal, temblores, convulsiones e incluso la muerte”, explica la Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales (ASPCA, por sus siglas en inglés).

CHOCOLATE

El chocolate también contiene metilxantinas. “Ten en cuenta que el chocolate oscuro es más peligroso que el chocolate con leche. El blanco tiene la menor concentración de metilxantinas, mientras que el chocolate para repostería contiene la concentración más alta”, señala la ASPCA.

CARNE

La carne cruda puede ser dañina para los gatos porque puede contener bacterias como la Salmonella y la E. coli.

Quizá te interese: Adorable perro interrumpe transmisión en vivo y le ‘roba’ el micrófono a reportera

HUEVOS

La ASPCA indica: “Los huevos crudos contienen una enzima llamada avidina, que reduce la absorción de biotina (una vitamina del grupo B), lo cual puede producir problemas en la piel y en el pelaje” de los gatos y otras mascotas.

PESCADO

El pescado crudo también puede ser perjudicial para los gatos porque contiene una enzima que destruye la tiamina, una vitamina del grupo B que es esencial para los gatos. Una baja concentración de tiamina puede provocar problemas neurológicos graves, que pueden manifestarse como convulsiones y coma, de acuerdo con un artículo revisado por la veterinaria Amy Flowers en WebMD.

ATÚN ENLATADO

Aunque un poquito de atún podría no ser peligroso, los gatos se vuelven adictos a él, y un exceso de este puede provocar un envenenamiento por mercurio, se informa en WebMD.

No te puedes perder: Víbora venenosa es hallada viva en una bolsa de lechuga de supermercado

CEBOLLA

Las cebollas podrían ser peligrosas para los gatos porque pueden provocar irritación gastrointestinal y producir un daño en los leucocitos y anemia, advierte la ASPCA.

AJO

Se considera que el ajo es alrededor de cinco veces más potente que las cebollas, y es tóxico para los gatos. La Línea de Ayuda para Mascotas Envenenadas explica: “Las dosis tóxicas de ajo pueden dañar los glóbulos rojos (haciéndolos más propensos a desintegrarse) y producir anemia”.

Los gatos que han ingerido ajo pueden experimentar náuseas, babeo, dolor abdominal, vómito y diarrea. “Los signos de envenenamiento por ajo pueden retardarse y no aparecer sino hasta después de varios días”, señala la Línea de Ayuda para Mascotas Envenenadas.

GRASA

Los restos de grasa de las sobras de comida u otros alimentos que los gatos encuentren por ahí pueden ser peligrosos para ellos. La grasa, sea cruda o cocinada, puede producirles malestar gastrointestinal, e incluso vómito y diarrea, de acuerdo con WebMD.

Te recomendamos: Cómo la crisis climática altera la migración de la mariposa Monarca en México

NUECES

Las nueces, como las almendras y nueces de Castilla tienen grandes cantidades de aceites y grasas, que pueden provocar vómito y diarrea, así como una posible pancreatitis en los gatos, de acuerdo con la ASPCA.

HUESOS

Los gatos que roen los huesos de las sobras de la comida de los humanos también podrían estar en peligro. Los felinos podrían ahogarse o “sufrir una grave lesión si el hueso se parte y queda atorado o perfora el tracto digestivo de tu mascota”, advierte la ASPCA.

HÍGADO

Aunque el hígado en pequeñas cantidades es inofensivo, su consumo excesivo puede ser perjudicial para los gatos. Comer demasiado hígado puede producir toxicidad por vitamina A, que daña la salud ósea de los gatos e incluso puede provocarles la muerte. Algunos de sus síntomas son huesos deformados, crecimientos óseos en los codos y en la espina dorsal y osteoporosis, de acuerdo con WebMD.

La leche puede ser perjudicial debido a que los gatos carecen de cantidades adecuadas de lactasa, la enzima que descompone la lactosa. Congerdesign/Pixabay

UVAS Y PASAS

Aún no se ha determinado por qué las uvas y las pasas pueden ser tóxicas para los gatos y para los perros.

La Línea de Ayuda para Mascotas Envenenadas señala: “Hasta la fecha, los perros son la única especie identificada positivamente como sensible a esos elementos, pero existen algunos casos anecdóticos de gatos que han desarrollado problemas renales como resultado de la ingestión de uvas pasa. Esto podría deberse, en parte, a que los gatos simplemente no tienen interés en consumir estos productos.

“Para tomar precauciones, de acuerdo con la cantidad ingerida, generalmente se recomienda tratar las ingestiones por parte de los felinos de manera similar a aquellas realizadas por los canes”, añade.

DURAZNOS

Los tallos, hojas y semillas de los duraznos contienen cianuro, el cual es venenoso para los gatos y otras mascotas. Son “particularmente tóxicos en su proceso de marchitación”, afirma la ASPCA. Entre los síntomas de envenenamiento se encuentran las pupilas dilatadas, dificultad para respirar, jadeos y conmoción.

TOMATES

Si bien los tomates maduros no son tóxicos, las plantas de tomate son venenosas para los gatos. Los síntomas incluyen “salivación excesiva, falta de apetito, fuerte malestar gastrointestinal, depresión, debilidad, pupilas dilatadas y ritmo cardiaco lento”, afirma la ASPCA.

Te puede interesar: ‘Freddie’, la foca que sobrevivió a cuatro incidentes, muere tras ser mordida por un perro

LEVADURA

La masa fermentada con levadura puede levantarse y provocar una acumulación de gases en el aparato digestivo de tu gato. Esto puede causarle dolor, haciendo que su estómago se inflame y “puede hacer que se retuerza, convirtiéndose en una emergencia que pondría en riesgo su vida”, advierte la ASPCA.

LECHE

La leche y otros productos lácteos pueden ser perjudiciales debido a que los gatos y otras mascotas carecen de cantidades adecuadas de lactasa, la enzima que descompone la lactosa de los productos lácteos. El consumo de leche o de otros productos lácteos puede provocar diarrea u otros problemas digestivos.

ALCOHOL

El alcohol y cualesquier alimentos que lo contengan pueden provocar vómito, diarrea, pérdida de coordinación, depresión del sistema nervioso, dificultad para respirar, temblores, anomalías en la acidez de la sangre, coma e incluso la muerte en los gatos y otras mascotas.

“En ninguna circunstancia debes darle alcohol a tu mascota. Si sospechas que ha ingerido alcohol, ponte en contacto de inmediato con tu veterinario”.

CÍTRICOS

Las plantas de cítricos, incluidos los tallos, hojas, cáscaras, frutos y semillas, contienen distintas cantidades de ácido cítrico, que “provoca irritación y posiblemente depresión del sistema nervioso si se ingiere en cantidades importantes”, advierte la ASPCA.

COCO

Los cocos frescos y la leche de coco contienen aceites que provocan malestar estomacal y heces sueltas o diarrea en los gatos, aunque no es probable que una pequeña cantidad de estos resulte perjudicial. “El agua de coco es alta en potasio y no debes dársela a tu mascota”, afirma la ASPCA.

DULCES

Las golosinas dulces que contienen xilitol pueden causar un brusco aumento de las concentraciones de insulina, lo cual puede provocar una insuficiencia hepática. “El aumento en la insulina provoca hipoglicemia (es decir, una reducción en las concentraciones de azúcar en la sangre). Los signos iniciales de toxicosis incluyen vómito, letargo y pérdida de coordinación. Tales signos pueden agravarse hasta producir convulsiones. En pocos días pueden producirse concentraciones altas de enzimas hepáticas e insuficiencia hepática”, afirma la ASPCA.

CHICLE

Además de contener xilitol, la goma de mascar puede provocar obstrucciones en la garganta si es ingerida por los gatos y otras mascotas.

BOCADILLOS SALADOS

Los bocadillos como las papas fritas, los pretzels, las palomitas de maíz y otros alimentos con un alto contenido de sal se deben evitar debido a que un consumo excesivo de sal “produce sed y micción excesivas, e incluso envenenamiento por cloruro de sodio en las mascotas”, señala la ASPCA.

MEDICAMENTOS PARA SERES HUMANOS

Los medicamentos utilizados por seres humanos no se deben administrar a los gatos, a menos que sean prescritos por un veterinario, advierte la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés).

“Por ejemplo, los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos para humanos, como la aspirina, el ibuprofeno y el naproxeno, podrían no ser adecuados para tu mascota e incluso podrían ser dañinos”, afirma la FDA.

El acetaminofén, uno de los ingredientes que componen el tylenol, un analgésico de venta sin receta, también es dañino para los gatos. La Línea de Ayuda para Mascotas Envenenadas aconseja: “Los gatos tienen una menor capacidad de metabolizar el acetaminofén en el hígado, lo que los hace mucho más susceptibles al envenenamiento que la mayoría de las demás especies. ¡Tan solo una dosis de este medicamento podría provocar un riesgo de toxicidad!” N

—∞—

Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek