30 de abril: así era el aeropuerto de Ezeiza cuando se inauguró

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El Aeropuerto de Ezeiza tal como lucía en 1949, el año de su inauguración; puede observarse la autopista que también se construyó especialmente
El Aeropuerto de Ezeiza tal como lucía en 1949, el año de su inauguración; puede observarse la autopista que también se construyó especialmente

Cuatro años tardó en construirse el aeropuerto de Ezeiza. El 30 de abril de 1949, durante la inauguración, el ministro de Obras Públicas Juan Pistarini, que estuvo a cargo de todo el proyecto, estaba dando un discurso cuando en un instante de silencio alguien gritó: “¡La vida por Perón!”. Pistarini lo detuvo y aclaró: “No diga la vida. Nuestro general es humano y no quiere sangre, quiere sudor”.

Una imagen más cercana del aeropuerto cuando ya estaba operativo
Una imagen más cercana del aeropuerto cuando ya estaba operativo; puede observarse la diferencia con la imagen principal, por la plantación de árboles para evitar el impacto ecológico que produjo la construcción - Créditos: @Archivo General de la Nacion

Después habló Perón, que estaba junto con su esposa, Eva. "Sean bienvenidos los hombres de buena voluntad que surcando los aires pongan su vista en esta tierra de paz y trabajo", dijo.

La inauguración llegó con anuncios políticos. El gobierno decidió al mismo tiempo nacionalizar todas las líneas aéreas en funcionamiento en la República, con el traspaso a poder del Estado de todos los bienes y elementos que aún no le pertenecían. El capital privado que formaba parte de las sociedades mixtas fue absorbido por el Estado.

Las empresas Aeroposta Argentina, ALFA, FAMA y Zonda, pasaron a ser controladas por el Ministerio de Transporte, y un año después, también por decreto, formaron Aerolíneas Argentinas.

El aeropuerto más grande del mundo

La obra fue imponente para la época. De hecho, se convirtió en ese momento en el aeropuerto más grande del mundo.

Una multitud presenció la inauguración del aeropuerto y el discurso del presidente Juan Domingo Perón
Una multitud presenció la inauguración del aeropuerto y el discurso del presidente Juan Domingo Perón

Los trabajos incluyeron la deforestación de 7500 hectáreas, la construcción de un barrio para los trabajadores y de una autopista para facilitar el acceso al lugar, a 35 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires.

La enormidad del plan permitió que el aeropuerto, con las modificaciones y ampliaciones que se hicieron años después, siga siendo operable en la actualidad.

La bandera argentina flamea frente al aeropuerto de Ezeiza horas antes de su inauguración
La bandera argentina flamea frente al aeropuerto de Ezeiza horas antes de su inauguración

Sin embargo, ese también fue un motivo de críticas en un principio, dado que la capacidad superaba por mucho el movimiento aéreo en el país. Además, parte del tráfico aéreo internacional era compartido con el Aeroparque de Buenos Aires.

Según las crónicas de LA NACION, la torre de aerostación contaba con el material técnico más moderno, al igual que su sistema de iluminación y comunicaciones. Además, la pista permitía el acceso al país de aeronaves más pesadas, que no podían ser recibidas en otros aeropuertos.

El edificio de seis pisos quedó destinado en sus plantas superiores para las oficinas de control de vuelo y administración, mientras que el resto funcionaba para la atención al público.

El Día del Trabajador

Los discursos inaugurales del aeropuerto tuvieron, también, especiales agradecimientos a todos los obreros que trabajaron en la concreción de la obra. Las referencias, en vísperas del Día del Trabajador, tuvieron su continuidad en el acto de la CGT.

Hubo, sin embargo, un acto por separado, el del Partido Socialista, que organizó su reunión en la Casa del pueblo en la calle Rivadavia, tomando distancia de la CGT.

El acto de la CGT el 1° de mayo de 1949, en el que también se celebró la construcción del aeropuerto de Ezeiza
El acto de la CGT el 1° de mayo de 1949, en el que también se celebró la construcción del aeropuerto de Ezeiza

El secretario general Juan Antonio Solari comentó: “La clase obrera asiste a nuevas comprobaciones de su situación de sometimiento. La central obrera no pasa de ser un apéndice político del gobierno, sin autonomía ni iniciativa, y es empleada como organizadora de actos que el mismo gobierno dispone. Los sindicatos que no responden a esa política permanecen intervenidos y el 90% de las huelgas son declaradas ilegales para detener a los trabajadores. Se detiene, se castiga y hasta se tortura a los obreros”.