4 razones para no abandonar el hábito de escribir a mano

¿Dónde quedó aquella hermosa costumbre de escribir cartas a mano? ¿Cuántos de nosotros escribimos nuestros pensamientos sobre un papel o mantenemos un diario íntimo?

Escribir a mano es un hábito que pasó de ser elemental, a caer en desuso por el auge de las nuevas tecnologías, que nos incitaron a escribir sobre un rígido teclado.

Y en ese desplazamiento de la pluma, también se están perdiendo muchos beneficios que trae aparejados el proceso de pensar las palabras, trazar cada letra, elaborar un texto y más.

Foto: Nattakorn Maneerat/Istock

4 beneficios de escribir a mano

1. Pone al cerebro a "trabajar". "Ese mito de que la escritura a mano es solo una habilidad motora es... solo un mito. Usamos partes motoras del cerebro, pero lo que es muy crítico es una región de nuestro cerebro donde se unen lo visual y el lenguaje, la circunvolución fusiforme, donde los estímulos visuales se convierten en letras y en palabras escritas", explica en The New York Times, Virginia Berninger, profesora de psicología educativa en la Universidad de Washington. Asimismo, la experta sostiene que "vemos" las letras mentalmente para luego, reproducirlas en el papel.

Y hay más: "Cuando escribimos una letra del alfabeto, la formamos trazo por trazo y ese proceso de producción involucra vías en el cerebro que atraviesan partes que manejan las emociones", cuenta la experta en Elemental.

Sin embargo, escribir en un teclado es un tipo de tarea muy diferente que no involucra estas mismas vías cerebrales.

Por último, escribir en cursiva es una herramienta importante para el desarrollo cognitivo, particularmente en el entrenamiento del cerebro para aprender "especialización funcional", es decir, la capacidad para una eficiencia óptima.

"Para escribir cursiva legible, se necesita un control del motor fino sobre los dedos. Tienes que prestar atención y pensar qué y cómo lo estás haciendo. Tienes que practicar. Los estudios de imágenes del cerebro muestran que la cursiva activa áreas del cerebro que no participan cuando se utiliza un teclado", sostiene el neurocientífico William R. Klemm en Psychology Today.

2. Nos hace mejores lectores. "Hace unos años, un estudio sobre niños prealfabetizados descubrió que cuando los pequeños practicaban escribir letras a mano de forma libre, en lugar de escribirlas en un teclado, activaban el circuito de lectura del cerebro. Esto significa que la lectura de las letras se ve influenciada por el hecho de dibujar las letras y no por el uso de un teclado", explica en Head Space, la neurcientífica Claudia Aguirre y aclara: "Cuánto mejor escribimos, mejor leemos".

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3. Nos obliga a "estar presentes en el presente". Quizás lo mejor de la escritura a mano, dice Aguirre, es que el solo hecho de hacerlo te obliga a concentrarte en lo que es importante. "Es, en esencia, un momento de atención plena".

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4. Mejoraría nuestra capacidad de aprender nueva información. Un estudio de 2017 publicado en el journal Frontiers in Psychology encontró que las regiones del cerebro asociadas con el aprendizaje están más activas cuando las personas completan una tarea escrita a mano, en lugar de hacerlo con un teclado. Así es: escribir a mano puede promover la "codificación profunda" de nueva información en formas que la escritura con teclado no lo haría.

Asimismo, un estudio de 2014 publicado en la revista Psychological Science descubrió que los estudiantes que tomaron notas de forma manual obtuvieron mejores resultados en las áreas de aprendizaje y comprensión que los estudiantes que tomaron notas en computadoras portátiles.

"Las personas que tomaron notas a mano no podían escribir lo suficientemente rápido como para anotar textualmente lo que escuchaban. En cambio, se vieron obligados a reformular el contenido en sus propias palabras. Para hacer eso, tuvieron que analizar profundamente el material y comprender los argumentos. Esto les ayudó a aprender mejor", cuenta Daniel Oppenheimer, coautor del estudio.