6 caminos para salir del pesimismo y adoptar una actitud positiva

Texto: Carmen Murtagh

Hay personalidades complejas, etapas difíciles en la vida, crisis, días buenos y malos. Todos hemos sido pesimistas alguna vez o visto la realidad de manera negativa. Pero, ¿sabías que con solo unos cambios de actitud, pequeños y graduales, puedes renovar tu percepción de las cosas? Descubre cómo cosechar los beneficios de adoptar una mentalidad positiva.

Para ver la realidad con optimismo, cambia de lentes. – Foto: Sporrer / Rupp / Getty Images
Para ver la realidad con optimismo, cambia de lentes. – Foto: Sporrer / Rupp / Getty Images

Del vaso medio vacío, a medio lleno

Para cambiar tu actitud pesimista, puedes empezar por estos consejos:

– No te obsesiones con ser feliz y enfócate 100% en una actividad. ¿Cómo es eso? “Para ser verdaderamente feliz, tienes que dejar de intentarlo”, dice la psicóloga Suzanne Segerstrom en un artículo de la revista Prevention. En lugar de preguntarte si te sientes mejor, enfócate en una actividad que te comprometa por entero. Cuando estás completamente involucrado en algo, te distraes de la continua rumia (la acción de rezongar, refunfuñar y estar siempre obsesionado por problemas) propia de los pesimistas. Encuentra distracciones que puedas usar cuando adviertas que estás estancado en el mismo pensamiento negativo. Prueba actividades que requieran toda tu atención: una clase de yoga, kickboxing o aerobics, por ejemplo.

– Imagina que es el fin del mundo (sí, eso) y ridiculiza el peor escenario. Otro hábito que podría oscurecer tu perspectiva, es el de pensar en situaciones catastróficas. En su lugar, exagera esos escenarios hasta el absurdo y la comicidad, aconseja en esa revista la Dra. Karen Reivich, codirectora del Proyecto de Resiliencia en la Universidad de Pensilvania. A continuación, pinta el escenario opuesto. Finalmente, anota el resultado que es más probable. Esto te ayudará a sentir un poco de poder sobre tus pensamientos y la situación. “Esa sensación de control es el antídoto contra el pesimismo”, según Reivich.

– No te culpes. Cuando te reconozcas pensando como un pesimista que, ante situaciones desafortunadas, se responsabiliza y se atribuye el fracaso, replantea el problema para que no sea culpa tuya. Por supuesto, un verdadero optimista no iría a buscar un chivo expiatorio para echarle la culpa, pero este cambio de actitud, te ayudará a reconocer que tú no eres el problema, aun cuando tu comportamiento requiera algún ajuste.

Se persistente e inténtalo de nuevo. Mucho después de que los pesimistas se han dado por vencidos, los optimistas siguen tratando de resolver problemas. La forma más rápida de entrar en el circuito de retroalimentación positiva que mantiene a los optimistas en marcha es: ¡actuar como tal!

– Medita y disfruta de las pequeñas cosas. Investigaciones recientes sugieren que las personas que meditan diariamente tienen más emociones positivas que las que no lo hacen, de acuerdo con el sitio WebMD. Saborea momentos positivos como contemplar una flor bonita o salir a tomar un helado con tus hijos. Eso ayudará a entrenar tu cerebro para observar más cosas buenas.

– Haz una “lista feliz”. Cada noche, apunta tres o cuatro grandes cosas que hayan sucedido ese día. Un estudio publicado en 2004 por la revista Journal of Research in Personality encontró que escribir sobre experiencias positivas por solo 3 días seguidos, tendría efectos duraderos sobre el estado de ánimo.

¿Qué estrategias utilizas para despertar tu optimismo?

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