Abrazos, saludos de mano y cariños: cómo apapacharnos en la ‘nueva normalidad’

Rogelio Loredo

Abrazos, apapachos, besos y hasta un choque de puños o un apretón de manos: seguro extrañas tanto como nosotros esos gestos que la Covid-19 nos quitó hace varios meses.

La buena noticia es que el semáforo de la nueva normalidad está a punto de cambiar en CDMX y en la mitad del país ya es anaranjado, ¿será que eso significa que podemos correr a abrazarnos?

Te interesa: ¿Cómo acercarnos a la nueva normalidad con responsabilidad?

Pues no taaanto así, y aunque la movilidad en las ciudades y la reapertura de negocios comenzará, el contacto físico tendrá algunos cambiecitos. Tampoco será tan grave, no te alarmes, sólo tendremos algunas precauciones distintas.

Si eso te hace sentir incómoda, triste o desesperado, es completamente normal y poco a poco aprenderemos a manejarlo.

Pero para eso, tenemos que entender un par de cosas.

¿Por qué nos incomodan estos cambios?

Como explican los CDC de Estados Unidos (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades) en su página dedicada a la Covid-19, el nuevo virus trajo cambios importantes en nuestras vidas que nos han hecho entrar en un periodo de dolor.

¿Dolor? Sí, dolor por cambiar nuestro estilo de vida y nuestras dinámicas diarias y hasta la forma en que nos relacionamos.

Cosas que dábamos por sentado, como un abrazo o un apretón de manos, las hemos tenido que pausar y eso, por supuesto, puede traernos sentimientos de tristeza o desesperación.

Sin embargo, hay formas seguras para retomar el contacto humano de forma segura y de esto se trata esta nota.

¿Por qué necesitamos el contacto físico?

Rodrigo Carabaza, psicoterapeuta egresado de la Universidad Anáhuac, explica que para los humanos el contacto físico es importante porque lo tenemos desde que somos bebés.

“El primer contacto humano que se tiene con la madre se vuelve un contacto necesario, no sólo es la parte de alimentación, es sentir el cuidado y seguridad. De ahí empezamos a buscar el contacto con en esas relaciones significantes para generar vínculos y demostrar el amor”, señala Rodrigo.

En otras palabras, el contacto humano es una forma que tenemos para demostrar nuestro amor hacia otras personas.

Por otro lado, Robin Dunbar, profesor de Psicología evolutiva de la Universidad de Oxford, explicó a la BBC que el contacto físico es fundamental para los humanos y si no lo tenemos “debilita nuestras relaciones más cercanas”.

Como explica Dunbar, “el tacto es el primer sentido que se desarrolla en el útero e investigaciones han mostrado que el contacto físico con otros reduce el efecto del estrés“.

Y la razón por las que el contacto humano nos hace sentir tan bien es porque estimula la producción de endorfinas, que son aquellas sustancias químicas que también nos ayudan a reducir el dolor, señala Dunbar.

Quiero abrazar a mi bbf, ¿es fácil contagiarnos por el contacto?

Ahora sí, a lo que vinimos. Si queremos retomar el contacto físico que necesitamos para que nos lleguen unas cuantas endorfinas al cerebro vamos por partes.

El doctor Uri Torruco García, internista infectólogo de Veracruz, explica que aún no se sabe a ciencia cierta cuál es el riesgo exacto de que el virus se transmita por el contacto físico porque es muy nuevo y sí “te puedes contagiar por tocar y por respirar esta sustancia”.

Además, menciona que nuevos estudios han revelado que el riesgo de contagio aumenta al pasar muchas horas en un mismo lugar con una persona infectada.

“Por ejemplo, casi todos se los que se han contagiado lo han hecho en casa o en oficina, los que se contagiaron en transporte público son los que pasaron muchas horas ahí, como los choferes o quienes hacen viajes largos”, explica.

El infectólogo dice que es importante estar en lugares ventilados para disminuir el riesgo de contagio.

Lee también: Restaurantes se preparan para su reapertura y obtener certificación Covid Free

Ahora se sabe que hay microgotas que pueden flotar por el aire durante horas luego de que alguien las expulse al hablar, toser o estornudar, razón por la que se ha reforzado la indicación de usar cubrebocas.

Esto fue mencionado en un estudio realizado por los investigadores Pengcheng Zhao, Nan Zhang y Yuguo Li de la Universidad de Hong Kong y que fue publicado en la revista International Journal of Environmental Research and Public Health el 3 de junio.

¿Hay alguna forma de dar un abrazo mientras el virus siga presente?

La respuesta es sí, pero con cuidadito.

Uri explica que para poder dar abrazos se recomienda usar cubrebocas, careta, lavarse la manos y después hacer un cambio de ropa.

Todo esto mientras mantenemos la boca cerrada, es decir, nada de hablar y mucho menos toser o estornudar.

El infectólogo también mencionó otro punto clave: las personas asintomáticas.

Tomando como base un estudio publicado por la revista científica Nature Reviews, Uri explica que una persona que no presenta síntomas, pero que sí tiene el virus, tiene muchas menos probabilidades de contagiar a alguien.

La razón es que estas personas tienen una cantidad muy pequeña del virus dentro de sus organismos. “Se estima que sólo entre 7% y 10% de pacientes asintomáticos contagian en el periodo presintomático”.

Entonces, en teoría, es relativamente seguro abrazar a una persona asintomática siguiendo las mismas indicaciones de seguridad, pero eso sí, Uri señala que tendríamos que asumir un poco de riesgo.

Por otro lado, el infectólogo Alejandro Ponce de León también compartió algunas recomendaciones sobre cómo podríamos retomar el contacto humano.

Antes que nada, dijo que se ha recomendado “saludar con los codos”, pero considerando que debemos aplicar el estornudo de etiqueta (ya sabes, con la parte interna del brazo) taaal vez, dice Alejandro, ese saludo no sea la mejor opción.

¿Entonces? Su recomendación es abrazar por la espalda. Esta es una opción relativamente más segura, aunque hay que seguir unas cuantas indicaciones:

  • Usar cubrebocas.
  • Evitar hablar, toser o estornudar.
  • Lavarnos las manos y antebrazos antes y después del abrazo.
  • En caso de abrazar a alguien que esté en el hospital, recomendaría cambiarse de ropa porque el riesgo es mayor.

Otra forma qué menciona para tener un contacto humano seguro es simplemente tocándonos con las espaldas, de esa manera nuestras extremidades no entrarían en contacto con nadie más y nuestras caras estarían en lados opuestos.

Y… ¿pa’cuándo los abrazos sin temor?

Uri cuenta que se podría regresar a los abrazos y al contacto físico sin temor después de que alguien se recupera del virus, tomando los anticuerpos necesarios o hasta que tengamos la vacuna.

Pero por otro lado, explica que aunque el semáforo Covid-19 esté en verde, no recomienda tener contacto sin precauciones con las personas.

Lo mismo piensa el doctor Jorge Baruch Díaz, académico de la Facultad de Médicina de la UNAM, quien dijo que “hasta que no veamos una disminución significativa de casos o la eliminación del virus a través de una vacuna o tratamiento, no podremos regresar a la normalidad que ya conocíamos”.

Y para eso todavía puede faltar un buen rato.

Sin embargo, el doctor Ponce dice que alguien podría inventar algún artículo o ropa de protección que nos ayudará a retomar nuestra vida con más tranquilidad.

Y explica que él ha pensado que se podría crear un nuevo tipo de mascarilla o gorro protector hecho con el material de los portatrajes o protectores de colchas, el cual podría llegar hasta los hombros y contar con pequeños orificios.

Claro, para eso menciona que se tendrían que hacer pruebas y comprobar que no hay riesgo de que las microgotas pudieran traspasar estos orificios.

Mira: Los mitos médicos que tal vez aún crees y deberías olvidar

Un nuevo tipo de protección sería ideal también para los doctores pues “andar con mascarilla y careta todo el día es cansado”, además de que es complicado usar estetoscopios u otras herramientas médicas con todo el equipo puesto.

Bueno, pero ¿qué onda? ¿hay otras formas de apapachar?

La recomendación del psicólogo Rodrigo Carabaza es no acercarnos a quienes queremos. ¿KHÁ? Suena raro, pero en este momento esa es una demostración de cariño porque es la manera de cuidar a quienes amamos.

Así que, por el momento, los únicos abrazos 100% seguros son los virtuales, así que no dudes en enviar cuantos quieras de esos.

Antes de que te vayas: Iniciativa solidaria, el proyecto que lleva comida al personal médico