Acabo de posar para Playboy 40 años después de ser chica de la revista y estoy muy orgullosa

POR Candace Collins Jordan-. Al venir de un pueblo pequeño y muy conservador del sur de Illinois, podría parecer una candidata con pocas posibilidades de convertirse en una chica Playboy, pero nunca he sido de esas que sigue el status quo. Así que, cuando se presentó la oportunidad en 1973, di el salto y me uní a la familia como conejita en el St. Louis Club antes de mudarme a Chicago y convertirme en chica Playboy en diciembre de 1979. Y nunca miré hacia atrás.

playboy (Foto: Nadia Lee Cohen para Playboy)

Durante mi infancia me vi empujada a dejar mi casa natal, dado que mi padrastro era un borracho de pueblo y muy malo. Recuerdo pasarme muchas horas estudiando en el armario de mi habitación, escondiéndome mientras él arrasaba toda la casa. Eso no me impidió graduarme como la primera de mi clase. A pesar de lo difícil que fue mi vida en casa, o quizás por eso, estaba decidida a marcharme. Playboy me ofreció la salida perfecta.

Por suerte, tuve una madre y un padre que me apoyaron mucho. Una vez, durante una rueda de prensa, mi padre incluso dijo: “Si a mí me hubieran pagado como le­­­ pagaron a ella, yo mismo hubiera posado”.­­­­­

La primera foto de conejita de Candance Collins Jordan fue hecha en el St. Louis Playboy Club en 1973. (Foto: Cortesía de Candace Collins Jordan).

Si hubo algún lío en mi pequeño pueblo, nunca lo escuché. Me mudé a Chicago, la sede central de Playboy, en 1974, y viví en la Mansión Playboy. Me convertí en conejita del año, póster central de diciembre de 1979, y hasta la fecha, he sido portada nueve veces.

Recientemente, con 65 años, fui incluida en la portada de 12 páginas de la revista de invierno de 2020, con el título “The Equality Issue: Once a Playmate, Always a Playmate”. Es la segunda vez que la revista me vuelve a incluir, la última hace tres años para una nueva versión de la portada de febrero de 1979.

Mi primera sesión de fotos para la revista llegó cuando era conejita en St. Louis. La sesión de fotos estuvo a cargo del fallecido David Chan para una ilustración de las “Mejores Conejitas”. Por extraño que parezca, no tuve reparos en posar desnuda. Me sentí cómoda con mi propia piel y supongo que siempre me ha ocurrido. También confié en que Playboy no me retrataría de forma que quedara mal.

Cuando aparecí en el póster central en 1979, fue el listón más alto de éxito para una conejita y lo recibí con los brazos abiertos. Ha sido la mejor decisión de mi vida.

Una foto hecha por Richard Fegley como parte de la sesión para el póster central de Candace Collins Jordan en diciembre de 1979 (Foto: material de archivo de la revista Playboy. Copyright © 1979 de Playboy. Usado con permiso. Todos los derechos reservados).

El fundador de la revista Hugh Hefner ‒o “Hef”, como lo llamaban cariñosamente‒ seguro que también hubiera sentido orgulloso de la forma que Playboy tiene actualmente de abordar toda la diversidad. Mi última aparición estuvo acompañada por la de Victoria Valentino, de 77 años, la más mayor en aparecer en la revista; la de Raquel Pomplun, primera chica del año mexicana-estadounidense, Renee Tenison, primera chica del año afroamericana, y Brande Roderick, chica del año en 2013.

Esta última sesión se realizó en octubre de 2019, 40 años después de firmar mi primera aparición en el póster central. La solicitud de participar me llegó por correo electrónico el 9 de octubre, justo después de que mi esposo Chuck y yo regresáramos de un viaje a Dollywood en el que había comido felizmente en cada uno de los puestos de frituras. El momento no fue el ideal, en términos de cintura, pero era un honor que no podía rechazar. Comencé a prepararme inmediatamente para el rodaje y, cuando volé a Los Ángeles, estaba lista y emocionada.

La sesión estuvo a cargo de Nadia Lee Cohen, una genial fotógrafa de vanguardia que también hace de musa en su cuenta de Instagram. Además, colabora como fotógrafa con Vogue. Su visión surrealista de las sesiones de fotos fue una gran sorpresa para mí y para muchas otras. Me sentí como si volviera a los años 60, cuando había pelucas grandes y todo lo viejo era novedad. La sesión rindió homenaje a cinco décadas de chicas Playboy y celebró su diversidad. También fue una desviación respecto a las “sesiones glamurosas” de antaño.

Candace Collins Jordan con Hugh Hefner en la Mansión Playboy Oeste (en Holmby Hills, California). Hefner organizó una fiesta para todas las concursantes de Conejita del Año de los diversos clubes que había en la ciudad para que participaran en el concurso internacional de Conejita del Año, que fue emitido por ABC. Collins Jordan quedó en segunda posición (Foto: Cortesía de Candace Collins Jordan).

Todas se pegaron largas uñas postizas y pestañas largas. Era habitual el maquillaje cargado en los ojos, al igual que las pelucas mencionadas antes. En la planta baja, los estantes y bastidores estaban llenos de ropa vintage esparcida por toda la superficie. También se nos dijo que lleváramos rociadores al set. Durante la sesión, Nadia mencionó que estaba apuntando a algo así como un ambiente de “Valle de las muñecas”. Escuchar eso no me ponía muy contenta, pero al final, su visión funcionó e hizo historia con Playboy. Sin embargo, logré deshacerme de la peluca, ya que no era yo misma, sin importar el tema o la visión. Nadia tuvo la amabilidad de obligarme.

El lugar de la sesión fue una casa en Burbank que una vez fue propiedad de Esther Williams, la emblemática estrella de la natación de los años 40 y 50. Su estilo vintage nunca había sido modificado tal y como lo atestiguan los accesorios de madera y la humedad en general. Se había traído una alfombra de pelusa naranja para agregar más autenticidad a la época. Había una piscina en la parte de atrás, por supuesto, y una casa de huéspedes que servía como zona de preparación para guardarropa, peluquería y maquillaje. Fue una gran sesión, con montones y montones de integrantes del equipo e incluso un perro para dos hermosos cachorros que parecían querer estar en cualquier otro lugar en vez de en el que se encontraban. 

Participar en esa sesión fue emocionante en todos los sentidos, aunque al principio estaba un poco nerviosa al pensar en el tiempo que había pasado desde mis primeras sesiones y en el hecho de que ahora lo haría con otras chicas que eran varias decenas de años más jóvenes. No obstante, al final me di cuenta de que estaría representando a un grupo etario que rara vez recibe este tipo de reconocimientos, así que aproveché la oportunidad de forma incondicional.

La portada del número sobre igualdad de Playboy publicada en diciembre de 2019 (Foto: Nadia Lee Cohen para Playboy).

¡La gran cantidad de apoyos que he recibido desde que se lanzó el número en diciembre me ha vuelto a poner los pelos de punta! Me encanta la forma como la revista está abordando la diversidad en todos los sentidos y aún me hace más feliz formar parte de esta nueva era tanto para las mujeres como para Playboy.

Aun así, mi participación en la revista no siempre ha sido un camino de rosas. He tenido muchas, muchas discusiones a lo largo de estos años con las llamadas feministas que sostienen que las mujeres que posan para Playboy están siendo convertidas en objetos. Creo que Jamilah Lemieux lo dijo mejor en el artículo que escribió para acompañar mi última portada cuando escribió: “El actual póster central se preocupa menos por la mirada masculina que por cómo se siente ella misma”. Nunca me he sentido tratada como un objeto, sino liberada y empoderada. Nadie me ha puesto una pistola en la cabeza y me ha hecho posar. Fue mi decisión y, sinceramente, pensé que este también era un principio del movimiento feminista: ser libre de tomar sus propias decisiones.

Posar para la revista fue empoderador porque me dio la confianza para ser la mujer que quiero ser. Estoy orgullosa de lo que soy y de mi aspecto y, dada la oportunidad, posaré de nuevo de corazón. Puede que no pese 53 kg como pesaba en mi primer póster central, pero me honra poder representar a mujeres de una cierta edad y demostrar que no se pierde la sexualidad tras cruzar el umbral de los 30.

Candace Collins Jordan agarrando tantas copias como puede de la edición sobre igualdad de diciembre de 2019. Todas las copias fueron vendidas en este Barnes & Noble de Chicago en solo dos días (Foto: Cortesía de Candace Collins Jordan).

¡En última instancia, posé para Playboy porque A) podía hacerlo, B) sentí que hacía lo correcto C) era divertido! Abrió un nuevo mundo para mí y me llevó a Chicago, donde conocí a mi marido, quien está muy orgulloso por mi participación. Por supuesto, para él ha sido la puerta de entrada a un mundo con el que muchas personas no pueden soñar. Las fiestas que se hacía en la mansión cuando Hef vivía eran más que increíbles.

Playboy también me dio amigos para toda la vida, a quienes aprecio por los recuerdos inolvidables vividos. Me ha dado muchas oportunidades increíbles y no me arrepiento de ninguna de ellas.

Mi consejo para cualquiera que tome ‒o quiera tomar‒ decisiones controvertidas es que haga lo que sea mejor para esa persona y que no haga caso a sus detractores. No están viviendo tu vida y, en muchos casos, puede que tengan envidia de tus oportunidades. Es posible que tengan que endurecerse un poco y tener una piel más gruesa, pero personalmente nunca dejo que la negatividad se interponga entre yo y mi ambición.

Playboy me ha enseñado a defenderme ante la adversidad, ya sea de las llamadas feministas descontentas o simplemente de aquellas personas que no están de acuerdo con mis elecciones. Al final, aprendí a no juzgar. Todos pueden abrir y cerrar puertas. Me siento orgullosa de mi colaboración con Playboy y me alegra ver que continúa.

Espero que me vuelvan a visitar cuando tenga 80 años. Estaré preparada.

Candace Collins Jordan es una personalidad mediática galardonada con premios, figura del póster de Playboy, 9 veces chica de portada y columnista de temas sociales del Chicago Tribune. Ha aparecido en tres de las 100 mejores listas de la ciudad: 100 chicaguenses más poderosos, 100 mujeres que marcan la diferencia y 100 mujeres influyentes. Recientemente fue nombrada como una de las 25 chicaguenses más intrigantes. Ha sido una marca personal desde que se mudó a la ciudad en 1974 como conejita Playboy. También es defensora de Playboy y de su ciudad de elección, por lo cual ha dado visibilidad a muchos medios, incluido su popular blog Candid Candace. Para más cosas sobre Candace, visita su blog y síguela en Twitter, Facebook y Instagram.

Este artículo fue publicado originalmente en el HuffPost.