Adiós a las armas: 30 películas para conmemorar el final de la Segunda Guerra Mundial

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Hoy se cumplen 75 años de la firma de la rendición de Japón y con ella, el fin de la Segunda Guerra Mundial. Para quienes nacieron después del armisticio, las imágenes que han quedado en la memoria sobre sus acontecimientos más salientes son las de las películas que los han recobrado para la ficción, al punto de que los documentales que registraron en su momento el horror de la contienda planetaria en los vívidos colores saturados del fílmico de la época -como aquellas presentes en La Segunda Guerra Mundial a todo color, disponible en Netflix- provocan en nosotros una inquietante sensación de cercanía, sobre todo en estos meses en los que la pandemia de coronavirus plantea una suerte de "estado de excepción" global con ecos de esos años.

Si bien Hollywood, por entonces en la cúspide de sus poderes como fábrica de sueños planetaria, se alistó para pelear en la Segunda Guerra con todas sus armas narrativas y estrellas disponibles (Five Came Back,también disponible en esa plataforma, cuenta la historia de cinco directores que participaron del esfuerzo bélico) el horror y el sinsentido de la guerra fueron el fondo y la forma de películas realizadas en todo el mundo. En esta selección de films -claramente insuficiente- la contienda es retratada como comedia, como tragedia, como romance y como sátira; como tiempo para labrarse un nombre, para empezar de nuevo, para ser consecuente con nuestros ideales, para defender a quienes no pueden hacerlo por sí mismos, para tratar de vivir nuestra vida de todos modos y, claramente, también para matar y morir. Setenta y cinco años después de su final, la guerra sigue librándose en la pantalla.

Rosa de abolengo (Mrs. Miniver, William Wyler, 1942)

William Wyler expió los recuerdos de su experiencia militar durante la Segunda Guerra Mundial en dos documentales sobre la fuerza aérea: The Memphis Belle (1944) y Thunderbolt (1947). Pero su mayor contribución al esfuerzo bélico fue, en palabras del primer ministro británico Winston Churchill, el espíritu de resistencia que encarnó Greer Garson en Rosa de abolengo. La mirada de Wyler, como después lo confirmaría en su obra maestra Los mejores años de nuestras vidas (1946), exploró la guerra en sus contornos más humanos, haciendo de la lucha de una familia inglesa el mayor triunfo aliado. Disponible en Google Play Películas

Corresponsal extranjero (Foreign Correspondent, Alfred Hitchcock, 1940)

Alfred Hitchcock fue uno de los primeros directores en alertar sobre el peligro nazi aún en tiempos de aislacionismo. Y lo hizo en una de sus películas de espías situada en una Europa signada por las sombras bélicas y los secretos de Estado. Joel McCrea es un periodista que viaja a Ámsterdam y persigue a un político holandés entre molinos de viento y tulipanes para demostrar el valor de una premonición oculta en una historia de intrigas y sustituciones. Estrenada en el mismo año que Rebeca, una mujer inolvidable, Corresponsal extranjero es la esencia del espíritu clase B del cine de Hitchcock, aquel en el que el peligro se intuye en las formas más austeras de la puesta en escena. Disponible en Qubit.

Alemania año cero (Germania anno zero, Roberto Rossellini, 1948)

Fue el cierre de la trilogía de la guerra de Roberto Rossellini, el viaje a una Alemania todavía devastada por la tragedia y la culpa. Un Berlín ruinoso y documental cobra cuerpo en las imágenes a través de los ojos de Edmund, un chico de 12 años que deambula entre escombros como testigo de un horror mudo. Como señalaba el crítico André Bazin, la originalidad del director italiano estaba en su renuncia a la introspección moral, a la concepción sentimental de la niñez. La emoción de Rossellini está en la ausencia de explicaciones, en hacer convivir en ese tiempo incierto los destellos de esas muertes sin palabras. Disponible en Qubit.

El puente sobre el río Kwai (The Bridge on the River Kwai, David Lean, 1957)

En un campo de prisioneros del Pacífico, el coronel Nicholson (Alec Guiness) busca legitimar una vida dedicada en cuerpo y alma al ejército inglés construyendo un puente tan sólido como su orgullo. Símbolo de la entrega al deber, del sacrificio en virtud de la disciplina, el puente se convierte a lo largo del relato en el detonante de la locura y el extravío moral. Inspirado en la novela de Pierre Boulle, el retrato preciso que ofrece David Lean de esa experiencia tan íntima y contradictoria resulta el mejor represente del sinsentido de esa retaguardia y sus normativas, de la ironía de una muerte decidida en un código de conducta que revela su costado más absurdo. Disponible en Claro Video.

Expiación, deseo y pecado (Atonement, Joe Wright, 2007)

Joe Wright fue capaz de sintetizar su mirada sobre la guerra en un extraordinario movimiento de cámara sobre las pobladas playas de Dunkerque, con su caos y sus dolores contenidos, signos de un mundo que cambiaba para siempre. Si la novela de Ian McEwan fue capaz de explorar los rastros de la culpa y la expiación, yendo sobre el presente y el pasado, sobre lo real y lo imaginado, Wright forja en los destinos de sus personajes esas búsquedas internas de las que la guerra su detonante y su calvario. Melodrama único sobre aquel tiempo, con el espíritu de los clásicos y la audacia de los modernos. Disponible en HBO Go, Movistar Play y Amazon Prime Video.

Ser o no ser (To Be or Not to Be, Ernst Lubitsch, 1942)

Aunque menos famosa que Casablanca, Ser o no ser también fue hecha durante la guerra y es nada menos que una de las grandes comedias de la historia del cine. Pionera junto con El gran dictador en reírse de los villanos nazis, la película del impar exiliado alemán Ernst Lubitsch también aplicaba el humor a las taras y a los egos de los actores, los héroes que ayudaban en la lucha contra los seguidores del fascista del bigote ridículo. Una de esas comedias en las que todo funcionaba y todo funciona aún hoy, incluso sus mensajes a favor del arte y de la humanidad, o de buena parte de ella. Disponible en Qubit

La regla del juego (La regle du jeu, Jean Renoir, 1939)

La de Renoir es una película sobre las reglas del juego del amor y de las clases, no es una película bélica o con la guerra como tema, pero la Guerra está sobre la historia de la película. Está como horizonte amenazante en el relato de ficción, y estuvo como amenaza concreta sobre la suerte de la película, porque al estrenarse apenas iniciada la contienda. recibió la indiferencia y/o el enojo del público y la crítica. Claro, el del estado de excepción es un mundo con unas reglas precisas, muchas veces para el lado de la tontería. Con los años, La regla del juego pasó a ocupar el lugar de privilegio entre las mayores obras maestras de la historia del cine. Disponible en Qubit.

Bastardos sin gloria (Inglourious Basterds, Quentin Tarantino, 2009)

La refulgente Bastardos sin gloria fue la primera película de Tarantino que se basó en un hecho histórico. Basada e inspirada pero Mr. T hacía historia, la que él quería: tomaba por asalto la Segunda Guerra Mundial y la reescribía con ímpetu, omnipotencia, fuego y humor. Con una estructura similar a la de Pulp Fiction, Tarantino presenta fragmentos aparentemente inconexos pero unidos por diálogos tensos y magistrales y violencias liberadoras que viajaban desde la injusticia hacia la justicia. Y como si esto fuera poco, inventó tres personajes inolvidables: Shosanna Dreyfus, Aldo Raine y el Coronel Hans Landa; e inventó el éxito de la carrera del austríaco Christoph Waltz. Disponible en Amazon Prime Video y Movistar Play

Las horas más oscuras (Darkest Hour, Joe Wright, 2017)

Las horas más oscuras explora esos días de incertidumbre y definiciones clave en los que Winston Churchill llegaba al cargo de primer ministro del Reino Unido cuando Hitler acechaba. Narrador enérgico y convencido, el director Joe Wright confía en un cine emocional y en un actor con el aplomo necesario para interpretar a un hombre que tiene que convencer en momentos de desasosiego. Gary Oldman -el mejor Drácula de la historia- es un notable Churchill y Churchill, más allá de los berrinches atolondrados de quienes hoy se enojan con estatuas, un político y un orador insoslayable. Disponible en Netflix y en Movistar Play

Casablanca (Michael Curtiz, 1942)

Realizada y estrenada durante la guerra, Casablanca fue una de esas alquimias felices de la industria. Nadie esperaba que la película perdurara como lo hizo pero aquí estamos otra vez, con la certeza de que por más pequeña que sea una lista de films sobre la guerra favorita del cine, nunca puede faltar esta historia de amor centrada en la resistencia, que transcurre entre Marruecos y París, y que reafirma la resistencia y la permanencia de la narrativa clásica, de las emociones en el cine, y de diálogos tan memorables que incluso se recuerdan algunos que nunca se filmaron. Disponible en Qubit

Hasta el último hombre (Hacksaw Ridge, Mel Gibson, 2016)

El quinto título de la carrera de Mel Gibson como realizador fue este relato acerca de un soldado objetor de conciencia en la Segunda Guerra Mundial que se alista como socorrista. El director de Corazón valiente, talentosísimo cineasta obsesionado con el sacrificio heroico y la sangre, hace una película gigante y no producida por ninguna major, que demuestra una vez más que hay muy pocos directores que pueden filmar con su capacidad para el movimiento escenas de batalla tan impactantes, que incluso opacan el famoso desembarco en Normandía de Rescatando al soldado Ryan. Disponible en Netflix.

Tora! Tora! Tora! (Richard Fleischer, Kinji Fukasaku, Toshio Masuda, 1970)

El ataque japonés a Pearl Harbor visto desde "la mirada estadounidense" y "la mirada japonesa" (Fleischer fue el director de muchos éxitos, y Fukasaku, por ejemplo, dirigió Batalla real, estrenada acá en 2002, con la actuación de Takeshi Kitano). Una reconstrucción cara, con alguna secuencia deslumbrante en términos audiovisuales, y el peso del didactismo y el "equilibrio" que afectaron el brío narrativo, al menos para nosotros los detractores o indiferentes. Los defensores de esta superproducción dicen que "educa y entretiene". Disponible en Fox Play y Movistar Play.

Patton (Franklin J. Schaffner, 1970)

Patton fue un militar brillante, clave en la estrategia estadounidense para ganar la guerra, que pagó un precio altísimo por su soberbia y un tacto político nulo. Las contradicciones del personaje reflejan la tensión que vivía el cine de género en el Hollywood de los 70. La película (co-escrita por Francis Ford Coppola) bascula entre el heroísmo clásico y el retrato de un rebelde. George C. Scott, un Patton inolvidable, rechazó el Oscar que premió esa actuación. Disponible en Movistar Play y Fox Play.

El paciente inglés (The English Patient, Anthony Minghella, 1996)

La guerra es el marco distante, pero siempre a la vista, de una melancólica historia llena de amores, memorias, traiciones y olvidos. Un relato con la marca del romanticismo de viejos tiempos, a veces demasiado acentuado desde un diseño muy suntuoso. Y que a la vez está lleno de misterio y ejerce una fascinación tan poderosa como la del desierto interminable al través del cual viajan sus protagonistas. Ganadora de nueve Oscar, entre ellos el de mejor película. Disponible en Amazon Prime Video y Movistar Play.

Dunkerque (Christopher Nolan, 2017)

Christopher Nolan no se detuvo demasiado en reconstruir la progresión dramática de uno de los hechos más trascendentes y decisivos de la guerra, pero reemplazó esa pérdida de tensión con un recurso que se convirtió en el mayor mérito de una obra que solo adquiere plenitud vista en pantalla grande. En Dunkerque podemos experimentar la guerra con todos los sentidos. Lo que pasa en el aire, en tierra o sobre el mar tiene una densidad pocas veces alcanzada en el cine. Disponible en Amazon Prime Video y Movistar Play.

Una vida oculta (A Hidden Life, Terrence Malick, 2019)

La postura trascendente del cine de Terrence Malick y la majestuosidad de sus planos pueden resultar redundantes y recargados, pero a la vez expresan con genuina sinceridad el dilema que enfrenta su protagonista, un campesino austríaco que enfrenta como objetor de conciencia el reclutamiento forzoso que quieren imponerle los nazis. Toda la crueldad de la guerra adquiere aquí su máxima expresión sin recurrir a una sola escena de combate. Disponible en Flow

Dos mujeres (La Ciociara, Vittorio de Sica, 1960)

Inspirada en una novela de Alberto Moravia y escrita por Cesare Zavattini, es una de las películas más descriptivas del neorrealismo, cuyas historias solo podrían transcurrir en Italia pero se hacen universales en la comprensión del retrato humano de quien trata de sobrevivir en el peor escenario sin perder jamás la dignidad. Sophia Loren (extraordinaria) ganó por este film el primer Oscar de la historia para una actriz que participaba en un film no hablado en inglés. Disponible en Qubit TV.

El gran dictador (The Great Dictator, Charles Chaplin, 1940)

"Chaplin habla", se decía en el tiempo del estreno de la primera película íntegramente sonora del hombre que durante mucho tiempo fue considerado el actor más importante de la historia. La voluntad de Chaplin de contar de la manera más precisa y elocuente la condena a toda clase de totalitarismos queda a la vista en su estructura, alegórica y llena de símbolos explícitos. Como para que no quede ninguna duda. Disponible en Qubit.

Feliz Navidad, Mr. Lawrence (Nagisa Oshima, 1983)

Una película de prisioneros de guerra con un elenco protagónico muy atípico que incluye a David Bowie, Ryuichi Sakamoto (también autor de la frecuentada banda sonora) y Takeshi Kitano (cuando solo era conocido como comediante televisivo). A partir de una novela del sudafricano Laurens van der Post, Nagisa Oshima explora las diferencias entre Oriente y Occidente: mientras los soldados japoneses ponen el patriotismo, el honor y la disciplina por encima de la vida (una idiosincracia usualmente traducida en el cine occidental como sadismo inhumano), los occidentales mantienen la actitud opuesta y su pragmatismo humanista resulta incomprensible para los japoneses. A diferencia de casi cualquier film bélico norteamericano, éste intenta descifrar al enemigo antes que presentarlo como una caricatura. Disponible en Movistar Play.

El barco (Das Boot, Wolfgang Petersen, 1981)

Esta película mostró con un realismo inédito la vida en un U-boat alemán, cuyo interior fue reconstruido en los estudios Bavaria de Munich con una atención entomológica por los detalles. Para circular por los estrechos pasillos metálicos debió utilizarse una cámara especial, a fin de transmitir la claustrofobia sin resignar dinamismo. A pesar de que mantiene todo el tiempo el punto de vista de un oficial del Eje, la película fue uno de los mayores éxitos internacionales del cine alemán: a diferencia de sus soldados, el film logró conquistar al mundo. A excepción claro está del novelista Lothar Günther Buchheim, autor del libro, quien declaró que Petersen había convertido a su novela antibélica en una película de acción norteamericana.

La lista de Schindler (Schindler's List, Steven Spielberg, 1993)

Esta es la historia del empresario alemán Oskar Schindler, quien salvó a más de mil personas de morir en los campos de exterminio nazis. Spielberg filmó su película con gran austeridad formal para no convertir al Holocausto en un espectáculo. Sin embargo, sus esfuerzos tal vez no hayan sido suficientes porque, aunque por primera vez uno de su films logró no solo la aclamación popular y también la de la Academia de Hollywood, varias voces críticas, incluida la del realizador del implacable documental Shoa, Claude Lanzmann, señalaron que su película era una trivialización del horror. Es que Spielberg no puede con su genio y, sin importar cual sea tu tema, siempre logra entretener. Disponible en Netflix, HBO Go y Movistar Play.

Stalingrado (Fedor Bondarchuk, 2013)

Si alguien tomara al cine de Hollywood como su única fuente histórica, terminaría convencido de que la derrota de los nazis se logró solo por la intervención norteamericana. En el mundo real, el punto de inflexión de la guerra fue la batalla que le da nombre a este film, en la que el Ejército Rojo derrotó a la Wehrmacht y cambió el curso de la historia. Esta película rusa, muy lejana, es cierto, a obras maestras como La infancia de Iván, cuenta la participación de la Unión Soviética en la guerra con el mismo afán propagandístico y autocelebratorio del cine norteamericano. De hecho, el director Fedor Bondarchuk (hijo de Sergei) parece tomar sus recursos tanto de Spielberg como de Michael Bay. Para el espectador hipotético al que se hacía referencia, parecerá salida de un mundo alternativo en el que los héroes que salvan al mundo son los comunistas. Disponible en Netflix.

Infierno 17 (Stalag 17, Billy Wilder, 1953)

El genial Billy Wilder utiliza el humor como catalizador para exponer el horror de la vida en un campo de prisioneros de guerra, en el que un grupo de sargentos norteamericanos sobrevive entre fútiles intentos de fuga y la sospecha de la presencia de un soplón entre sus filas. William Holden encabeza el elenco, como un tipo distinto de héroe, y Otto Preminger, otro gran director europeo emigrado a Hollywood, interpreta a un comandante nazi y protagoniza una excelente escena que resume el impacto que logra Wilder con el tratamiento humorístico sobre una situación trágica. Disponible en Fox Play y Movistar Play.

The Big Red One (Samuel Fuller, 1980)

Lee Marvin protagoniza este film sobre una unidad de infantería norteamericana que pelea diversas batallas por Europa. El fantasma de la Primera Guerra Mundial, menos representada en el cine que la Segunda, está presente como experiencia traumática para el sargento que interpreta Marvin. Samuel Fuller logra imágenes potentes, tanto en planos grandes que presentan la devastación y muerte de la guerra, como en planos cortos que consiguen resumir a los personajes, en un solo gesto de Marvin o la expresión en los ojos de Mark Hamill. Disponible en Netflix.

El imperio del sol (Empire of the Sun, Steven Spielberg, 1987)

Primera incursión dramática de Steven Spielberg en la Segunda Guerra Mundial (antes había realizado la fallida comedia 1941). Basada en la novela semi autobiográfica de J.G. Ballard, narra las desventuras de un chico de una familia británica que vive en Shanghai y termina como prisionero en un campo japonés durante la guerra. Además de ser la película que introdujo al mundo el talento de Christian Bale, ya claro desde esa temprana edad, el film combina el interés de Spielberg por la épica de la guerra con la exploración del mundo a través de la mirada infantil. Disponible en HBO Go, Movistar Play.

Rescatando al soldado Ryan (Saving Private Ryan, Steven Spielberg, 1998)

Cinco años después de dirigir La lista de Schindler y en la que sería su primera colaboración con Tom Hanks, el actor que mejor representó y representa a su hombre americano decente y heroico, Spielberg volvió al campo de batalla de la Segunda Guerra Mundial de la manera más literal y visceral posible. Y así el director que entendió como nadie el poder del entretenimiento, le puso sangre, sudor y lágrimas a una historia familiar de esas que forman parte fundamental de su lenguaje cinematográfico. Disponible en Netflix, Amazon Prime Video, Movistar Play

Band of Brothers (2001)

Producida por Tom Hanks, quien también escribió y dirigió uno de sus diez episodios, esta miniserie de HBO puso a su impresionante despliegue de producción al servicio de los héroes anónimos. La historia del ciclo está contada a partir de las experiencias de los soldados de una de las tantas tropas que participaron del conflicto bélico. Uno de los actores que dio vida a esos hombres fue el británico Damian Lewis quien, gracias a su interpretación del sargento Winters, comenzó su carrera en Hollywood que seguiría con Homeland. Disponible en HBO Go

Capitán América: el primer vengador (Captain America: The First Avenger, Joe Johnston, 2011)

Creado durante la Segunda Guerra Mundial, el cómic que contaba la transformación del alfeñique Steve Rogers en el supersoldado diseñado para enfrentar a los villanos del Eje llegó al cine con un estilo narrativo clásico y una puesta en escena que tomaba referencias de los films realizados en la posguerra. La película de Marvel le aportó un espesor histórico a los superhéroes de la gran pantalla y logró que conocido personaje noble pero acartonado fuera uno de los más populares del cine actual. Disponible en Amazon Prime Video, Movistar Play

Jojo Rabbit (Taika Waititi, 2019)

Con un Oscar en la categoría de mejor guion adaptado y con una exitosa marcha por los cines del mundo, la existencia de esta película parece obvia, inevitable. Sin embargo hacer una comedia en el marco de la Alemania nazi con un niño de la juventud hitleriana como protagonista es de todo menos obvia. Waititi como director y también como actor -interpreta al Hitler de las fantasías del personaje central- consiguió el balance preciso entre el humor, la ternura y el drama sin perder de vista la importancia de la historia que quería contar. Disponible en Fox Play/ Movistar Play

Trenes rigurosamente vigilados (Ostre sledované vlaky, Jirí Menzel, 1966)

Uno de los mejores ejemplos de la renovación del cine de Europa del Este en los tiempos del deshielo fue la irreverente comedia del checo Jirí Menzel sobre los dilemas de la iniciación sexual de un joven empleado del ferrocarril en el contexto de la ocupación nazi. Todo gesto de heroísmo surge de manera casual, toda resistencia nace de las pasiones más humanas. La desmitificación que propone Menzel hace que su película atraviese el tiempo sin perder modernidad, y su distancia sea innovadora en un escenario plagado de perspectivas trágicas. Disponible en Qubit.

Textos de Marcelo Stiletano, Natalia Trzenko, Paula Vázquez Prieto, Javier Porta Fouz, María Fernanda Mugica, Hernán Ferreirós y Dolores Graña

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