Alumnos de escuelas rurales de Tandil llevan más de dos meses sin clases presenciales por falta de transporte

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Una reciente protesta de padres por la situación en las escuelas rurales de Tandil
Gentileza Alberto Balbarrey

TANDIL.- Las propuestas económicas que llegan desde La Plata no conforman a los prestadores del servicio y casi la mitad de los 715 alumnos de escuelas rurales de este distrito siguen sin transporte –en algún caso desde el mismo inicio de este ciclo lectivo- y los restantes también podrían quedar en similar situación en poco más de un mes, cuando la provincia deba renovar contratos con los demás recorridos que todavía se continúan cumpliendo con normalidad.

Los transportistas del sector acaban de rechazar la oferta acercada desde la Dirección General de Escuelas y Cultura (DGEyC) de la provincia de Buenos Aires, que ofreció una actualización de costos de 20,15% para los meses de junio y julio, y en la última licitación para cobertura de recorridos presentaron presupuestos que –según confiaron desde el Consejo Escolar de Tandil- superan entre 30 y hasta 100% los presupuestos oficiales.

El conflicto ingresó en un punto crítico aun cuando se advierte que tanto el oficialismo local (Juntos por el Cambio) como el provincial (Frente de Todos) trabajan a la par y con mayoría de coincidencias para normalizar la prestación y que más de 300 niños puedan recuperar clases presenciales.

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“En base a lo ofrecido por la provincia algunos recorridos están en condiciones de realizarse, mientras que otros no, porque continúan desfasados en su relación costo-rentabilidad”, manifestaron los transportistas rurales en un comunicado difundido este miércoles.

Frente a esta suerte de callejón sin salida en que ha ingresado la situación, con más de una decena de recorridos que no se brindan, el intendente local, Miguel Lunghi, solicitó que funcionarios provinciales se acerquen hasta Tandil para ser parte de una mesa de diálogo en la que estén representados todos los sectores, incluidos los transportistas y los padres de alumnos.

“Además de los aumentos gestionados y otorgados por la provincia sobre el costo diario que cobran los transportistas, también se había conseguido acordar el pago a 30 días, mejorando sustancialmente la situación de los prestadores”, informaron desde el municipio a LA NACION. Destacaron que el Consejo Escolar confirmó que la administración bonaerense ya giró para pagar a transportistas del sector el monto adeudado correspondiente al mes de marzo, mientras que en las próximos días se remitiría el dinero del mes de abril.

A raíz de estas dificultades hay alumnos que llevan casi tres meses de enseñanza virtual. Familias de estos niños volvieron a manifestarse esta semana frente al palacio municipal y lograron una reunión con Lunghi, que los puso al tanto de un panorama que no promete soluciones seguras a la vista.

Reclaman el regreso del servicio de traslado para los chicos de las escuelas rurales
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Son 13 los recorridos que están pendientes de cobertura. El primer llamado a licitación quedó desierto y el siguiente tuvo oferentes pero con montos que están por encima de lo que la provincia considera que debe pagar, por lo que siguen vacantes.

“Alumnos rehenes”

Consejeros escolares distritales del Frente de Todos advirtieron que el gobierno bonaerense alcanzó e incluso superó el último costo reclamado por los transportistas (25.287 pesos por día contra 25.200 que reclamaban) “pero aun así no aceptaron”.

“(Estos 300 alumnos) están siendo rehenes de lo que entendemos como una clara cartelización de los transportistas locales contratados hasta el momento”, denunciaron.

Mientras tanto se gesta y da forma a un proyecto para que, como alternativa, se compren unidades propias para que el Estado se haga cargo de manera directa del transporte escolar rural para los 715 alumnos que conforman la matrícula en la periferia y localidades más alejadas del distrito.

“Volvimos a tiempos de pandemia”, reconocieron maestros y profesores que deben lidiar de nuevo con la bimodalidad. En diálogo con LA NACION confirmaron que tienen alumnos que asisten a clases porque están más cerca o los llevan sus padres y otros, imposibilitados de llegar, a los que les envían tareas por Whatsapp, opción más segura por la débil señal que tienen para comunicaciones digitales.

Entonces la actividad escolar es dispar y no tiene que ver con los establecimientos educativos, donde docentes y directivos trabajan con normalidad, sino con las posibilidades para que los alumnos puedan llegar desde distancias superiores que en algunos casos superan los 50 kilómetros.

Jorge Novak tiene a dos hijos en la Escuela San Antonio, uno en jardín de infantes y uno en segundo grado. Utilizan el transporte que recorre el corredor La Victoria, el único que funcionó bien el año pasado y ahora el único que nunca arrancó desde que comenzó el actual ciclo lectivo.

“Estoy a 10 kilómetros de la escuela y 50, ida y vuelta, para cargar combustible en Tandil”, contó. “La escuela funciona bien, los docentes merecen un aplauso porque ponen lo mejor, pero sin micros hay muchísimos chicos que les resulta imposible ir a clases”, señaló a este medio.

Por ejemplo, en el paraje San Benito funciona una concentración escolar con jardín de infantes, escuela primaria y secundaria técnica. Solo están activos tres de los cinco recorridos de transporte escolar que llegan hasta el lugar, lo que permite que lleguen poco más de la mitad de los 140 alumnos que allí se educan. En el caso de la Escuela Técnica N°6, en Fulton, tiene tres recorridos y ninguno está con servicio.

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