AMLO en la Casa Blanca: lo que no se vio de la cena con Trump y los empresarios mexicanos

Donald Trump y López Obrador poco antes de la cena que cerró su encuentro en la Casa Blanca. (AP Photo/Evan Vucci)

"Fallaron los pronósticos: no nos peleamos, somos amigos y vamos a seguir siendo amigos", afirmó el presidente Andrés Manuel López Obrador antes de cenar en la Casa Blanca con su homólogo estadounidense, quien dijo que México "ha aprendido a no apostar en contra" de la buena relación entre ambos países.

"Vengo a esta cena, a la que me ha invitado mi amigo, el presidente Donald Trump, acompañado de empresarios" mexicanos, subrayó el mandatario mexicano.

López Obrador se pronunció así poco después de que Trump afirmara que los dos han tenido "una gran relación desde el principio, contra todos los pronósticos".

"Han aprendido a no apostar en nuestra contra. Creo que eso en México lo han aprendido", aseguró el presidente estadounidense.

"Somos países, somos pueblos vecinos, hermanos, que queremos mantener buenas relaciones en lo económico, en lo comercial, en lo social, en lo cultural. Y ese es el propósito de esta visita. Es el comienzo de una etapa nueva", recalcó López Obrador.

Por su parte, Trump dijo que la cena cerraba "un día productivo de encuentros y una visita excepcional, en la que se han hecho tremendos avances para los dos países".

Entre los invitados estaban 12 empresarios estadounidenses, entre ellos los presidentes de las compañías petroleras Shell y Cabot, directivos de las automovilísticas Ford y General Motors, y los presidentes de empresas tan importantes como Intel, Fedex, UPS, Lockheed Martin o Blackstone.

Por el lado de México, acudieron el multimillonario Carlos Slim, Patricia Armendáriz Guerra (Financiera Sustentable), Carlos Bremer Gutiérrez (Grupo Financiero Value), Daniel Chávez Morán (Grupo Vidanta) y Bernardo Gómez Martínez (Grupo Televisa).

Completaron la lista Francisco González Sánchez (Grupo Multimedios), Carlos Hank González (Grupo Financiero Banorte), Miguel Rincón Arredondo (Bio Pappel), Ricardo Salinas Pliego (Grupo Salinas), Marcos Shabot Zonana (Arquitectura y Construcción) y Olegario Vázquez Aldir (Grupo Empresarial Ángeles).

Armendáriz, la única mujer empresaria invitada, compartió en Twitter algunas fotografías de la cena, en la que se ofreció una ensalada de tomates veraniegos con una emulsión de ajo negro, queso comté y crocante de pan rústico, seguido por un filete de róbalo acompañado por papas con azafrán, puré de chirivía, zanahorias y un alioli de cítricos.

De postre, la Casa Blanca sirvió galletas de mantequilla y azúcar con una crema de limón y merengue tostado.

La también participante del reality show "Shark Tank México" aseguró que López Obrador garantizó a empresarios estadounidenses que su gobierno está en la mejor disposición de favorecer sus inversiones y para eso se encuentra el canciller Marcelo Ebrard y Alfonso Romo, jefe de la Oficina de Presidencia.

El invitado incómodo

En la delegación estadounidense se encontraban el secretario de Estado Mike Pompeo, Steve Mnuchin, del Tesoro, Wilbur Ross, de Comercio, Robert Lighthizer, el representante de Comercio Exterior de EEUU, el vicepresidente Mike Pence, el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows y el yerno de Trump, Jared Kushner, quien ha ocupado un papel crucial en la relación con México y la renegociación del T-MEC.

Stephen Miller, uno de los principales asesores de la Casa Blanca, fue uno de los invitados a la cena con López Obrador. (Photo by Anna Moneymaker-Pool/Getty Images)

Pero sin dudas, el invitado que más llamó la atención fue el principal arquitecto de la política migratoria del presidente de EEUU, Stephen Miller, conocido por su línea dura contra los migrantes.

Miller, de 34 años, es uno de los pocos supervivientes del círculo original de Trump cuando ganó las elecciones en 2016. Está considerado como la mano que guía su política migratoria y ha estado en el centro de la polémica cada vez que el presidente ha anunciado alguna política en esa dirección desde su llegada a la Casa Blanca.

Además, ha sido repudiado por sus supuestos lazos con el supremacismo blanco.

Se olvidan las tensiones, florecen los elogios

Los presidentes de Estados Unidos y México se elogiaron mutuamente en un primer encuentro cara a cara que ignoró las tensiones surgidas entre los dos países con la llegada al poder del multimillonario republicano.

La visita, enfocada en celebrar la entrada en vigor la semana pasada del T-MEC, la nueva versión del acuerdo de libre comercio norteamericano vigente desde 1994, estuvo marcada por las alabanzas de Trump a la "estrecha" relación entre ambos países y el tono conciliatorio de AMLO.

"La relación entre Estados Unidos y México nunca ha sido tan buena como ahora", dijo Trump, tras llamar a López Obrador "mi buen amigo" y calificar el vínculo entre ambos como "muy sobresaliente".

"Estamos realmente conmovidos de que haya elegido hacer su primera visita al extranjero (...) a la Casa Blanca", dijo Trump en el Jardín de las Rosas, luego de un mano a mano en la Oficina Oval y una reunión con las comitivas.

En su primer viaje al extranjero en 18 meses de gobierno, AMLO agradeció a Trump el trato "respetuoso" hacia México. Atrás parecen haber quedado los epítetos de antaño.

En 2016, Trump llamó "violadores" y "criminales" a los mexicanos y prometió levantar un muro fronterizo. En 2017, en su libro "Oye, Trump", López Obrador consideró una "canallada" la retórica antiinmigrante de su par estadounidense, que comparó con la de Adolf Hitler.

Ahora, AMLO celebró que Trump no haya aplicado con México la Doctrina Monroe, que sustentó intervenciones estadounidenses en Latinoamérica.

"No ha pretendido tratarnos como colonia, sino que por el contrario ha honrado nuestra condición de nación independiente", dijo.

Y reiteró luego: "Fallaron los pronósticos, no nos peleamos, somos amigos y vamos a seguir siendo amigos".

(AP Photo/Evan Vucci)

"Mantener a Trump satisfecho"

La visita ha generado polémica. No sólo ha estado ausente el tercer socio del T-MEC, Canadá, cuyo primer ministro, Justin Trudeau, declinó sumarse luego de la posibilidad de sanciones estadounidenses al aluminio canadiense. También fue cuestionada por celebrarse en medio de una pandemia que golpea fuertemente a los dos países. Pero además, se produce cuando Trump busca la reelección en noviembre y va rezagado en las encuestas frente al demócrata, Joe Biden, con quien López Obrador desestimó reunirse.

El viaje del presidente mexicano fue visto en su país como un "espaldarazo electoral" al magnate republicano. Así lo dijo el excanciller Jorge Castañeda (2000-2003).

"Es llamativo que alguien reconocido por muchos como un presidente de izquierda sea tan complaciente con las posturas, sobre todo sobre migración, y la retórica tan anti-México de Trump", dijo a la AFP Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano con sede en Washington.

"El propósito parece mantener a Trump satisfecho y asegurar que Estados Unidos no hace nada contra los intereses mexicanos", apuntó.

Trump y López Obrador se intercambian bates de béisbol de regalo (EFE)

Bates de béisbol

El encuentro fue "todo en un ambiente de cordialidad y respeto", aseguró el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, quien dijo que los temas tratados fueron las inversiones que traerá el T-MEC, la coordinación para enfrentar la covid-19 (aunque se vieron muy pocos cubrebocas en el encuentro), y la "visión de ambos presidentes sobre pandemia y recuperación económica".

La vocera de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, dijo a periodistas que la posibilidad de que México pague por el muro que quiere Trump para frenar la inmigración ilegal y el narcotráfico no surgió en la reunión entre ambos mandatarios mientras ella estuvo presente.

Tampoco parecen haber estado sobre la mesa temas espinosos de la relación bilateral: la colaboración de México para frenar los pedidos de asilo de los migrantes centroamericanos, el destino de cientos de miles de jóvenes mexicanos llegados ilegalmente de niños a Estados Unidos, la violencia del narcotráfico, y Venezuela, donde la contraparte de Ebrard, Mike Pompeo, dijo que esperaba que México hiciera "más" por la democracia.

Reporte elaborado con información de El Universal, EFE y AFP.