Ansiedad y control ante la incertidumbre financiera

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Todos tenemos, en menor o mayor medida, ese deseo secreto de querer conocer el futuro, una ansiedad por saber qué va a pasar y sentir que tendremos el control. Sin embargo, para algunos esto va más allá, y se convierte en el foco de sus obsesiones.

En esta oportunidad vamos a conocer acerca de la ilusión de futuro y cómo procesar saludablemente la incertidumbre, especialmente cuando se trata de dinero.

LOS HECHOS ALEATORIOS

A diferencia de la física tradicional, todos aquellos hechos que observamos cada día son el resultado de la intervención de un gran número de variables que difícilmente podemos tener en cuenta. Sin ir muy lejos, para el hombre es fácil poner un cohete en órbita y que aterrice en un punto exacto en la luna. Pero no es capaz de manejarse con la misma habilidad ante las metas financieras que se pone.

No todo nuestro mundo material es físico y, por ende, no todo puede ser tan fácilmente controlable como lo imaginamos.

Además de lo anterior, tenemos una de las leyes más usadas y sin embargo menos comprendida, que es la ley de probabilidad. Esta establece el estado aleatorio de algunos hechos que por esencia no se pueden controlar, como es el caso de los juegos de azar, las tendencias económicas o la previsión del clima.

LA ILUSIÓN DE CONTROL

El principal problema de lo humano es que tenemos una marcada tendencia a creer de forma errónea que lo hechos aleatorios no son aleatorios, y que podemos influir en ellos solamente porque les prestamos atención. Este fenómeno psicológico se denomina ilusión de control, donde el individuo asume que la sola elección por su parte incrementa la probabilidad de éxito.

Un estudio realizado en el año 1975 por la psicóloga estadounidense Ellen Lager indicó que el 62 por ciento de las personas creen que sus elecciones les permitirán tener mejores resultados ante eventos que son notablemente aleatorios, solamente porque estos deciden elegirlos.

Esta ilusión es la que nos mantiene aferrados a hechos, cosas y personas que, aunque sean notablemente desfavorecedores, igualmente nos quedaremos allí creyendo que nos favorecerán a futuro. Lo que más nos ata, sin embargo, es el miedo a la incertidumbre, y no a la certeza de lo que efectivamente tenemos en las manos.

LA INCERTIDUMBRE EN LAS DECISIONES

Desde un punto de vista de la neurociencia, la incertidumbre suele ser el escenario más difuso para la mente, ya que no tiene ninguna referencia de la cual sostenerse. El hipocampo, que es la zona del sistema límbico donde se alojan las memorias a largo plazo y las referencias para tomar decisiones, solo posee memorias. Por ende, no tiene capacidad de hacer más que ofrecer referencias del pasado para guiar ante el futuro incierto.

En los escenarios de incertidumbre las personas tienden a utilizar referencias del pasado o expresar abiertamente el deseo de que las cosas sean con eran antes. Esta incapacidad para abrazar el futuro incierto deja a muchas personas paralizadas, preocupadas e incluso muy ansiosas. De este último se desprende lo que se conoce como ansiedad anticipatoria.

LA ANSIEDAD ANTICIPATORIA

Se denomina ansiedad anticipatoria al miedo que sentimos ante el futuro, basado en las historias que nos hacemos de este. Es muy común observar cuadros de ansiedad en personas que carecen de límites personales sanos, que suelen decirle que sí a todos, que no establecen prioridades y que se dejan de últimos en su propia vida.

Un escenario muy común en quienes sufren ansiedad anticipatoria es la idea de que el dinero no le va a alcanzar, que va a perder el empleo, que va a perder su casa… y así, va hilando una cantidad de hechos que van como naipes tumbando imaginariamente su propia estabilidad.

Y muy pocas veces logran detectar el punto de presente, donde pueden tomar decisiones muy pequeñas, pero claras, que le ayuden a cambiar el curso de los hechos.

Otro escenario claro lo vemos cuando las personas escuchan las noticias que poseen elementos probabilísticos, y los toman como predicciones. Más de una vez me he encontrado a las personas angustiadas porque algo específico va a suceder en la economía, como si ellos no tuvieran ningún tipo de injerencia en sus propias vidas.

Es mucho lo que podemos hacer cuando tomamos el poder de nuestra propia realidad, desde una visión que tenga elementos positivos, pero que además esté libre de superstición, algo que suele ser muy propio de la mente humana.

¿QUÉ PODEMOS HACER ENTONCES?

Aprovecho para darte algunas recomendaciones para poder gestionar el futuro desde una perspectiva razonable y aterrizada a la realidad:

1. Ten claro tus números en cuanto a gastos mensuales, deudas por pagar, costo de estas deudas.

2. Incluye un margen de +/- 10 por ciento sobre ese monto, que te permita ser prudente ante escenarios que sean adversos.

3. Toma nota de tus ingresos netos mensuales para los próximos meses, y réstales los gastos.

4. En los meses que detectes que te va a faltar dinero, observa qué opciones tienes a mano que te puedan ayudar a subsanar esas diferencias. De primera mano está vender aquellas cosas que ya no usas (ropa, enseres, herramientas).

5. Si a pesar de lo anterior ves que te faltaría más dinero para cubrir tus gastos, tal vez sea hora de buscar con tiempo una actividad adicional que te provea de ingresos. Para ello, elige en primer lugar lo que te guste hacer, para que sea algo placentero.

¿CAPACIDAD DE GESTIÓN?

Todas estas indicaciones nos permitirán observar el futuro desde una perspectiva de capacidad de gestión, y no como algo que solo nos sucede. Tampoco nos quedaremos paralizados en la ilusión de control, puesto que las acciones que estaremos tomando provienen de nuestro rango de acción, lo que implica que son acciones bajo control real y no ilusorio.

Recuerda que, al final de todo, las mejores ideas, los recursos y las oportunidades, van a aparecer en la medida que te vas moviendo en la incertidumbre porque vas a ir aprendiendo en la medida que haces. Si tu mente no tiene en este momento recursos de dónde tomar experiencia para guiarte, no pasa nada, tú puedes empezar a crearlo mientras avanzas. N

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Joselyn Quintero es especialista en neurofinanzas, autora de varios libros, conferencista y directora de Armonía F. Los puntos de vista expresados en este artículo son responsabilidad de la autora.

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