La artritis que se puede esconder tras una inflamación en tus dedos

Mónica De Haro
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La dactilitis es una inflamación severa de las articulaciones de los dedos de las manos y los pies, conocida popularmente como 'dedos en salchicha'. En su forma más grave, incluso puede hacer que los dedos estén tan rígidos que el paciente ya no pueda cerrar el puño llegando a dificultar la realización de las actividades más cotidianas. (Foto: Getty)
La dactilitis es una inflamación severa de las articulaciones de los dedos de las manos y los pies, conocida popularmente como 'dedos en salchicha'. En su forma más grave, incluso puede hacer que los dedos estén tan rígidos que el paciente ya no pueda cerrar el puño llegando a dificultar la realización de las actividades más cotidianas. (Foto: Getty)

Una de las formas en que el sistema inmunológico del cuerpo responde a enfermedades y lesiones es a través de un proceso inflamatorio. Por ejemplo, la dactilitis es una forma de inflamación en los dedos de las manos o los pies y esa hinchazón le da a los dedos una apariencia de salchicha.

Puede ayudar a diagnosticar la forma de artritis que tiene una persona

La dactilitis o 'dedo en salchicha' se considera uno de los rasgos clínicos diferenciales de las espondiloartropatías. y en concreto, es una de las manifestaciones de artritis psoriásica, una enfermedad reumática crónica que en su aparición y evolución afecta a las articulaciones y a la piel.

Además de ser un rasgo característico de esta enfermedad, la dactilitis le confiere peor pronóstico. Sin embargo, las personas con artritis reumatoide no contraen dactilitis, por lo que algunos médicos utilizan la presencia de dactilitis para ayudar a diagnosticar la forma de artritis que tiene una persona.

Y es que la artritis psoriásica se manifiesta de manera diferente en cada persona. En el 85 por ciento de los casos psoriasis aparece años antes que la artritis, sólo en un 5-10 por ciento de los pacientes la artritis precede a la psoriasis. Por tanto, el dermatólogo tiene un papel fundamental a la hora de detectar los síntomas articulares como el dolor para remitir al paciente al reumatólogo lo antes posible.

“Incluso quieres tenemos artritis psoriásica no estamos del todo seguras si sus síntomas son una consecuencia de otra enfermedad, o si es el profesional de reumatología o el de dermatología el que debe llevarnos el tratamiento", explica Eva Rodríguez, diagnosticada de artritis psoriásica y miembro de ConArtritis.

Para dar a conocer esta realidad, la coordinadora Nacional de Artritis (ConArtritis), con la colaboración de Pfizer, muestra lo que sienten las personas con artritis psoriásica cuando surge la enfermedad y las diferentes ayudas con las que cuentan para poder convivir con ella a través de la campaña “Hablemos de artritis psoriásica”.

Se manifiesta en todas las edades, incluso en niños, y sin distinción de género

Aunque es más frecuente en personas con antecedentes familiares y se puede presentar en cualquier momento de la vida, la artritis pasoriásica es más probable en la etapa que va desde los 30 a los 64 años

Por otro lado, se suele pensar que las articulaciones son la parte del cuerpo que más se resiente cuando tienes artritis psoriásica; y en cierto modo es así, ya que puede afectar a cualquier articulación del cuerpo, incluso a la columna vertebral, aunque es más frecuente a nivel de las extremidades inferiores (rodillas, tobillos, pies).

Sin embargo, también afecta a la zona de unión del tendón y ligamento del hueso, provocando inflamación, dolor, reducción de movilidad y fatiga. Si la inflamación articular no se trata de forma precoz puede producirse una destrucción articular con la consiguiente deformidad e incapacidad funcional a largo plazo.

Imagen de la Sociedad Española de Reumatología (Dr. Antonio Naranjo) en la que se aprecia ‘Dedo en salchicha’ (dactilitis) de un paciente con artritis psoriásica.
La hinchazón puede ser dolorosa y dificultar el movimiento en la zona afectada. Imagen de la Sociedad Española de Reumatología (Dr. Antonio Naranjo) en la que se aprecia la dactilitis de un paciente con artritis psoriásica.

Asimismo se producen manifestaciones a nivel cutáneo originando psoriasis, la cual se manifiesta con placas en la piel enrojecidas, cubiertas de escamas blanquecinas que suelen aparecer en los codos, rodillas y cuero cabelludo, aunque pueden encontrarse en cualquier zona del cuerpo.

Los dedos pueden hincharse de forma individual y diferente

Además de provocar la inflación de las articulaciones y de los tendones de los dedos, la artritis psoriásica también daña la salud de las uñas. Esto provoca un mayor grosor y tenga la apariencia de “dedo en salchicha”. Pero no sucede de manera homogénea, la mano izquierda puede estar inflamada mientras que la derecha no.

La dactilitis puede ser aguda, que se caracteriza por la inflamación dolorosa, o crónica, cuando la tumefacción del dedo no se acompaña de molestias. En los casos más graves, la dactilitis puede hacer que sus dedos estén tan rígidos que ya no puedas cerrar el puño, causando muchos problemas en el día a día y provocando incapacidad laboral y discapacidad.

No siempre va ligada a la artritis

Como hemos visto, la dactilitis o dedo en salchicha se considera un sello distintivo de la artritis psoriásica. Pero también puede ser un síntoma de varias afecciones médicas diferentes; puede aparecer en el curso de enfermedades como la gota, la sarcoidosis o la tuberculosis, entre otras.

Por eso es importante acudir al médico quien puede preguntar cuándo apareció la hinchazón, si está acompañada de otros síntomas y si la persona ha sido diagnosticada previamente con un trastorno autoinmune, enfermedad inflamatoria o infección.

Además, la comida salada, el peso extra y ciertos medicamentos pueden hacer que tus dedos se hinchen. Así que no te pongas en lo peor si de repente ves que no puedes quitarse el anillo. Observa la evolución, presta atención a la hinchazón (la dactilitis generalmente no desaparece por sí sola) y a otros posibles síntomas.

No hay cura para la artritis psoriásica pero existen tratamientos que pueden ayudar a controlar sus síntomas. Es posible que el médico recomiende medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) o medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad. Los AINE pueden aliviar el dolor y disminuir la inflamación. Los antirreumáticos pueden aliviar el dolor, reducir la inflamación y prevenir el daño articular.

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