El BCE quiere reducir ayuda a los bancos porque la subida de tipos le deja en aprietos -fuentes

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FOTO DE ARCHIVO. Banderas de la Unión Europea ondean frente a la sede del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort, Alemania

FRÁNCFORT, 23 sep (Reuters) - El Banco Central Europeo (BCE) está estudiando la forma de recortar una subvención a los bancos que le cuesta decenas de miles de millones de euros en intereses, dijeron cuatro fuentes a Reuters, en una medida que probablemente provocará reacciones negativas entre los entidades financieras.

Para luchar contra la inflación desbocada, el BCE ha subido el tipo que paga por los 4,6 billones de euros (4,5 billones de dólares) de reservas de los bancos que están por encima de los requisitos normativos del -0,5% al 0,75% en menos de dos meses.

Esto hace que el BCE tenga que pagar decenas de miles de millones de euros en intereses anuales por esas reservas y amenaza con hacer un agujero en el capital de los bancos centrales de los países donde se encuentran la mayoría de esas reservas. Países Bajos y Bélgica ya han advertido de pérdidas inminentes.

Además, pone al BCE en la incómoda posición de subvencionar a los bancos en un momento en el que los ciudadanos tienen problemas con la alta inflación.

Los bancos, en particular, tienen garantizado un beneficio en los préstamos a tres años que han tomado del propio BCE, ya que el interés medio que pagan por esas Operaciones de Refinanciación a Plazo Más Largo con Objetivo Específico (TLTRO, por sus siglas en inglés) es inferior al que pueden ganar depositando ese mismo efectivo en el banco central.

Por estas razones, el personal del BCE está estudiando formas de pagar menos, como por ejemplo no pagar intereses por el efectivo que los bancos hayan tomado prestado del propio banco central, dijeron a Reuters fuentes cercanas al asunto.

El BCE también podría cambiar las condiciones de los préstamos TLTRO, aunque esto podría dañar la credibilidad de los futuros programas e invitar a que se presenten demandas, añadieron las fuentes.

Otras propuestas incluyen remunerar únicamente el exceso de reservas por debajo o por encima de un umbral o suprimir los intereses de las reservas mínimas —las que los bancos tienen que mantener en el BCE y que actualmente rinden un 1,25% anual—, dijeron las fuentes.

Un portavoz del BCE declinó hacer comentarios.

Es probable que cualquier medida de este tipo disguste a los bancos y que incluso lleve al BCE a los tribunales.

Pero los responsables de la política monetaria del BCE se sienten justificados para tomar medidas si es necesario para preservar el capital, dijeron las fuentes, señalando que los bancos se habían beneficiado de los préstamos ultra baratos en el pasado.

Los responsables de política monetaria sólo discutieron brevemente este tema en su reunión del 8 de septiembre y se espera que lo vuelvan a tratar en un retiro en Chipre el 5 de octubre o en su reunión política del 23 de octubre, cuando el BCE está previsto que suba los tipos de nuevo.

El Banco Nacional de Suiza dijo el jueves que sólo pagaría intereses por las reservas "hasta un cierto umbral" y el gobernador del banco central francés, François Villeroy de Galhau, también ha defendido un plan similar.

Un problema para el BCE es que las distintas opciones afectarían a los países miembros de forma diferente.

Los bancos italianos, por ejemplo, han pedido prestado al BCE más de lo que han depositado en él en concepto de exceso de reservas, mientras que en la mayoría de los demás países, y especialmente en Alemania, Francia y Países Bajos, ocurre lo contrario.

El banco neerlandés ING veía "efectos perturbadores en los mercados monetarios italianos" si el BCE dejaba de remunerar parte del dinero prestado por los bancos italianos en el marco de las TLTRO.

Otro problema es que el BCE tiene que justificar cualquier decisión por motivos de política monetaria, en lugar de preservar sus propios beneficios o evitar la vergüenza política.

"La cuestión más relevante a este respecto, más que nuestra cuenta de resultados, es la solidez financiera de los balances de los bancos centrales a través de sus niveles de reservas capitalizadas", dijo Villeroy de Galhau, del Banco de Francia, en un discurso reciente.

"Tenemos que pensar en un sistema de remuneración de las reservas adaptado a este nuevo contexto".

(1 dólar estadounidense = 1,0251 euros)

(Información de Francesco Canepa, Frank Siebelt y Balazs Koranyi; editado en español por Benjamín Mejías Valencia)