El gurú Bikram responde al documental que le condena y que arrasa en Netflix

Si la semana pasada publicábamos nuestra impresión de Bikram: Yogui, gurú, depredador, el escalofriante documental que destapa el escándalo del gurú Bikram Choudhury y su técnica conocida como “yoga bikram” o “yoga caliente”, ahora ha sido el aludido gurú quien ha respondido a este nuevo fenómeno de Netflix.

Bikram: Yogui, gurú, depredador. (Imagen cortesía de Netflix)

Pero pongámonos en situación: ¿quién es Bikram, y por qué un documental sobre él? Este hindú de 75 años empezó a cobrar notoriedad tras emigrar a los Estados Unidos a comienzos de la década de los 70 (cuando tantos cerebros fueron “lavados” por las corrientes más sectarias de la New Age), donde empezó a enseñar su particular técnica de yoga –que debe practicarse en condiciones ambientales muy específicas: 40.6° de temperatura y humedad del 40%. 

Gracias a su carisma mesiánico y a sus agresivas dotes empresariales, Bikram articuló un negocio multimillonario que encontró a sus mejores clientes en una multitud de celebrities y figuras acaudaladas que acudían religiosamente a sus intensos seminarios –pero que se vería enturbiado por sucesivas acusaciones de acoso verbal y sexual por parte de varias alumnas, así como otras de racismo y homofobia (algunas de las cuales son expresadas a título personal en el documental). 

Pero finalmente sería la demanda de Minakshi Jafa-Bodden, ex-abogada de Bikram –quien no solo le acusaba de despido improcedente, sino que también confirmaba las acusaciones de abuso vertidas por terceros y se confesaba víctima ella misma–, la que haría que Bikram se lanzase a la huida ante la perspectiva de tener que pagar los 6,3 millones de euros (7 millones de dólares) de indemnización por daños punitivos que un jurado concedió a su antigua colaboradora.

Pese a todo ello, Bikram logró huir de EEUU y nunca llegó a enfrentarse a las consecuencias penales de sus actos. Haciendo caso omiso de la orden de arresto que pesa sobre él, el gurú ha podido seguir impartiendo tranquilamente sus constantes y demandados seminarios pseudoespirituales por todo el mundo (sin ir más lejos, este mismo año celebró uno en España).

Pues bien, tras el estreno del mencionado documental el pasado 20 de noviembre –en el que el autoproclamado fundador del “yoga caliente” y fugitivo de la justicia estadounidense queda retratado como un personaje arrogante, megalómano y abusivo–, las opiniones sobre su oscura figura están corriendo como la pólvora en las redes sociales. Dicho lo cual, hay una opinión que aún nos falta, y queremos conocerla: ¿Qué le parece el asunto al propio Bikram?

Según Los Angeles Times, el abogado británico Richard Hillgrove, que representa a Choudhury, confirma que su cliente sí ha visto la película de Netflix.

Bikram Choudhury niega totalmente todas las acusaciones de conducta sexual inapropiada y de acoso que se presentan en la película, y está profundamente molesto por el persistente asesinato de su personalidad pública”, explicó el abogado al diario, vía email.

Y por si fuera poco, Hillgrove contraataca expresando algunas de las acusaciones que vierte su cliente: “Bikram cree que el esfuerzo coordinado de ciertos abogados, movidos por el dinero para enviar productivamente cartas a todos los clientes de su base de datos, ofreciéndoles representación legal gratuita y la promesa de retribuciones de un millón de dólares por pólizas de seguros, es la principal motivación detrás de la catástrofe que ha sufrido su motivación. Bikram cree que la película de Netflix no es más que la repetición de un material viejo”, concluye la declaración escrita.

Bikram: Yogui, gurú, depredador. (Imagen cortesía de Netflix)

Aunque no podemos predecir qué consecuencias concretas traerá el documental de Netflix al lucrativo imperio del yoga que rige Bikram, su directora, Eva Orner, sí tiene claro cómo le afectará a él personalmente.

Creo que lo que hará esta película es volver su vida más pequeña, y él odiará eso”, dijo la cineasta en una reciente entrevista con IndieWire. “Ahora más gente le reconocerá y conocerá su historia. Y él sentirá sus miradas”.

Espero que cuando viaje y esté por el mundo, la gente le mire en plan: “Sé quién eres, sé lo que has hecho. Eres una persona terrible”.

Larissa Anderson, una de las mujeres que acusan a Bikram de violación, expresó en una entrevista con Los Angeles Times sus dudas sobre si salir o no en el documental. “Quiero que la conversación continúe y que él sea detenido”.

O al menos que se minimicen las oportunidades que tenga de abusar de otra gente. Y esa siempre ha sido la fuerza motriz”.

Sarah Baughn, otra ex-alumna de Bikram, fue precisamente una de las primeras mujeres en acusarle públicamente. Presentó una denuncia al Tribunal Superior de Justicia del Condado de Los Angeles en 2013, aunque Choudhury nunca llegó a recibir cargos penales puesto que “se determinó que las pruebas eran insuficientes” –según declaró Greg Risling, portavoz del fiscal del distrito del Condado de Los Angeles.

Una vez que Baughn se lanzó a hacer pública su demanda, esta fue recogida por numerosos medios informativos, y ella por fin se atrevió a alzar su voz en entrevistas con Nightline y CNN.

Esas jóvenes mujeres salieron a la luz en 2013, cuando las mujeres no hacían estas cosas y no tenían apoyos”, dijo la directora Orner en la entrevista antes mencionada. “Nadie les decía: “¡Bien hecho, chicas!” Todo el mundo las cuestionaba, las llamaban mentirosas, las vilipendiaban. Y lo que es más importante, perdieron a sus amigos, el apoyo de sus comunidades, sus medios de vida”.

Por su parte, Baughn asegura que haber vuelto a contar su historia en Bikram: Yogui, gurú, depredador le permitió dar cierre a su dolorosa historia personal.

Terminé ese capítulo”, dijo tras el estreno del documental. “He crecido y me he hecho fuerte, y mi vuelta a este nuevo y difícil capítulo tiene lugar en el mejor momento, para así ponerle fin para siempre. Puedo decir: “Tengo los pies sobre la tierra, y soy muy fuerte y capaz. Ahora no tenéis ni idea de aquello en lo que me he convertido”. Y a partir de ahí puedo convertirme en eso mismo, puesto que he pasado página”.

Bikram: Yogui, gurú, depredador está disponible en Netflix desde el pasado 20 de noviembre.

Más historias que te pueden interesar: