África Zavala se está robando el estelar en La malquerida

Artista del Momento
África Zavala se está robando el estelar en La malquerida

Ha sido tanto lo que le han metido a la telenovela La Malquerida para poder hacer que una obra de teatro de cuarenta cuartillas se convierta en un melodrama de 240 medias horas, que mejor hubiera sido que decidieran hacer una historia original. Ya sé que lo interesante del asunto es que un hombre casado se enamore de la hija de su esposa, pero es precisamente esa parte en esta telenovela de Televisa lo que no termina de convencer.


   Lo que si está muy bien planteado y recreado es la historia de Turquesa, la prostituta que de jovencita es vendida y tiene que dedicarse a complacer hombres pues quiere juntar dinero para operar a su hermano del corazón. La actuación de África Závala es relevante, y junto a Sabine Moussier y Maritza Olivares en verdad nos hacen creer que trabajan en una casa de citas. Pero Turquesa no es la malquerida. Según la historia de Jacinto Benavente es Acacia, pero con eso de que ya están cambiando todo, en una de esas resulta que a la que no quieren bien es a Cristina, el personaje de Victoria Ruffo. Ese personaje de mamá no está reaccionando como nos tiene acostumbrados la Ruffo. Cuando decide casarse por segunda vez y su hija no acepta al nuevo esposo, la solución que encuentra es mandar a su hija con sus abuelos a otra ciudad. Es decir,  ¿prefirió ser mujer a ser madre? Lo curioso es que Ruffo no llena el papel de mujer sexy, deja mucho que desear en lo sensual.

   Y resulta que años después la hija llega a la hacienda ¡y el nuevo esposo no la reconoce! ¿En todos estos años nunca vio una foto de ella? Si era estrictamente necesario que esas dos situaciones se dieran, pudieron pensarle un poco más al desarrollar los libretos. La madre pudo irse con la hija para estar al pendiente de ella y los fines de semana venir a ver a su esposo a la hacienda. Y la hija pudo ser alguien que no se interesara mucho en su arreglo y que todos en la hacienda la recordaran usando frenos y lentes, y que para la graduación de la preparatoria, la abuela le regalara un cambio de imagen radical. A lo que voy, es que tienen un año preparando La malquerida y la verdad, se nota poco cuidada, como si en lugar de un año, la hubieran escrito un mes antes de salir al aire.