Cómo elegir el peinado perfecto para tu boda

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Bodas

Texto: Paula Halperín

Está prácticamente todo encaminado, el vestido, el salón, el catering, las tarjetas pero hay algo en lo que aún no nos detuvimos a pensar: el peinado para la boda. Siempre nos queda algo sin resolver, ¿será demasiado tarde? ¿Hace falta poner tanta atención en este tema? ¿Qué es mejor, un recogido que nunca nos hicimos o suelto, que sabemos que nos queda bien? ¿Hay que elegirlo de acuerdo con el vestido?...

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¿Lista para tu boda?... ¿Y el peinado? / Foto: Thinkstock

Son muchas las interrogantes que se plantean cuando se acerca la fecha y parece que no damos abasto. Pero el peinado no es un asunto menor, porque le dará el cierre perfecto a nuestro look. Nada puede desentonar ese día. Por suerte, antes de que toquen las 12 campanadas, tenemos los consejos de la asesora de imagen Laura Malpeli de Jordaan, Master en Asesoramiento de Imagen y creadora de Styletto Image Studio, que nos ayuda a pensar en la mejor opción.

¿El peinado se elige antes o después que el vestido?

Para la novia, lo más aconsejable es elegir primero el vestido y luego los complementos, el peinado y el maquillaje, ya que quizás opta por un peinado determinado, que luego no es el ideal para el vestido.

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Entonces, una vez que ya está el vestido, ¿cómo sabemos si es mejor suelto, recogido o algo intermedio?

El peinado más aconsejable dependerá de los detalles y complementos elegidos. Si, por ejemplo, tenemos pensado usar una gargantilla o colgante importante, no se recomendará llevar el cabello suelto porque lo único que logra es opacar a este complemento. Lo mismo sucede si el vestido cuenta con detalles en los breteles. Si es un caso de escote asimétrico, podemos animarnos a un semi-recogido, llevando el cabello suelto del lado opuesto al del bretel, para que pueda destacarse.

¿La forma en que lo llevemos tiene que ver con el estilo del vestido?

La imagen que proyectamos debe ser coherente en todas las variables que la componen, esto incluye el vestido, los accesorios, el peinado, el maquillaje y el ramo. El peinado debería guardar coherencia con el estilo que la novia elija de vestido. No será la mejor elección, por ejemplo, para un diseño más bien recto, sencillo y lánguido, un recogido total con volumen, acompañado de una tiara o diadema, porque daría la sensación de que ese peinado corresponde a otro tipo de vestido.

También debemos pensar en cómo es nuestro estilo, esto incide en todas las elecciones. La mujer natural preferirá algún semi-recogido o llevar el cabello suelto, nada recargado. En caso de optar por un recogido, es posible que agregue detalles como trenzas. La mujer clásica no incorporaría trenzas o apliques llamativos en el peinado.

Thinkstockphotos

Siempre se sugiere, al igual que con el maquillaje, realizar pruebas; ir viendo qué nos gusta en revistas y en sitios web para poder ilustrar lo que queremos al profesional que estará a cargo del peinado.

¿Hay que tener en cuenta el tipo de pelo?

En esta ocasión particular, por no llevar todo el tiempo el look sino por un espacio de tiempo relativamente corto, podemos implementar un estilo distinto al que naturalmente tiene nuestro cabello. Es así como la de cabello lacio puede animarse a incorporar bucles y la de rulos, optar por un peinado más lacio, entre otros ejemplos. Es importante considerar todo lo que haremos durante la ceremonia y la fiesta para que el peinado se luzca en las fotos pero nos permita disfrutar del momento. Recordemos siempre que la novia va a bailar, moverse y el peinado debe adaptarse a estas circunstancias.

¿Y la forma de la cara? ¿Qué pasa si es redonda, cuadrada, alargada u ovalada?

La forma del rostro también incide en el peinado que se elija. Si pensamos en un rostro alargado, como el de Sarah Jessica Parker, un recogido total y alto no será la mejor opción, porque se verá más largo aún.

Siempre debemos pensar que, si bien no hay un rostro mejor que otro, culturalmente se asocia al ovalado como el ideal, por ser perfectamente proporcionado. De modo que quienes no tengan este corte de cara, mediante el peinado, deberían buscar el efecto visual de óvalo.

Los casos opuestos al rostro alargado, que son los rostros redondo y cuadrado, se caracterizan por ser tan anchos como largos y por esta característica es que los peinados deberían procurar alargar la cara, para que parezcan ovalados.

Las mujeres de frente ancha pueden valerse de detalles en el peinado, como un flequillo lateral, para lograr más armonía entre la frente, los pómulos y la mandíbula, dando la sensación de rostro ovalado.

¿El tocado está relacionado con que el cabello esté suelto o recogido?

El tocado debe elegirse según cómo llevemos el cabello. Si el recogido es total y con cierto volumen, hay algunos tocados que serán más recomendables que otros. Pensemos en cómo luciría una pequeña tiara, complementando este estilo y cómo un fascinator podría “competir” por la atención con el peinado.

Si ya tenemos una idea del vestido y del tocado que nos interesa (que debe estar de acuerdo al vestido también), debemos mostrárselo al profesional para que nos asesore con un peinado que permita que se destaque y lo resalte.

¿Es necesario preparar el pelo para ese día? ¿Cómo?

Lo más aconsejable es ir preparando el cabello los meses previos a la boda. Por ejemplo, manteniendo las puntas con cortes regularmente para que no se resequen. También se sugiere que la tintura y los reflejos se realicen un par de semanas antes del gran día, ya que permite que el color se asiente. Los primeros días el cabello puede verse de un tono diferente al esperado y quizás nos lleve a recurrir a alguna medida más drástica como la de volver a aplicar el color en un tono más claro. Esto puede quedar artificial o poco armónico con nuestras características de tez y ojos.

Para lograr un aspecto radiante, se sugiere hidratarlo e incorporar productos y baños que recomiende el profesional según nuestras características, esto hará que el pelo tenga un brillo propio y que la novia se vea más radiante.

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