Cuando un bebé arcoíris llega a tu familia

Cuando un bebé arcoíris llega a tu familia
El bebé arcoíris, un ser especial. Foto: Thinkstock.
El bebé arcoíris, un ser especial. Foto: Thinkstock.

Los “niños de la nueva era”

Así son llamados los pequeños que llegan al mundo con una enorme sensibilidad que los hace diferentes al resto. Clasificados como índigo, arcoíris y cristal, estos niños se manejan con códigos que a veces chocan con el mundo de los adultos.

En muchos casos, explicó a Yahoo la terapeuta floral Sonia Botti, un niño índigo, poseedor de una gran intuición, podría optar por “meterse hacia adentro” cuando el mundo externo no lo comprenda. En el niño cristal, su sensibilidad extrema podría convertirlo en un ser muy vulnerable.

El niño arcoíris contará con esa sensibilidad, pero volcada hacia el mundo, al que observará con una inmensa sabiduría innata. Parte del concepto de un universo visto en su totalidad, donde todo está interrelacionado. Será amoroso, comprensivo y conciliador.

Por su parte, Silvia López, terapeuta energética, sostuvo en una entrevista con Yahoo que la energía del bebé arcoíris es vibrantemente amorosa, muy del corazón.

Qué hacer como padres

Ser padres tiene su complejidad, más aún si el bebé es arcoíris. ¿Por qué? Porque naturalmente tenderán a proteger al pequeño por considerarlo demasiado vulnerable en un mundo lleno de peligros. Y un niño arcoíris, por su sensibilidad y su falta de agresividad, puede llegar a ser visto, sobre todo por su padre, como un niño débil.

Estos pequeños son diferentes porque vienen a romper con los patrones culturales impuestos: individualismo, lucha territorial, competencia. Estas condiciones, propias del sistema, se diluyen frente a la mirada de un niño que pone al amor por encima de todo.

El desafío como padres será asistir a ese pequeño, sin invadirlo, sin querer imponerle una estructura que para él no existe. Su sensibilidad y su mirada integradora disuelven todo límite que pudiese existir entre él y los otros.

Por lo tanto, los padres deberán tomarlo como un maestro que viene a enseñarles otra realidad, basada en la confianza y el respeto hacia los demás como partes de un todo, lejos de las diferencias establecidas por la cultura.

Entrevistas con: Sonia Botti, terapeuta floral; Silvia López, terapeuta energética.

Elisa Botti es licenciada en medicinas naturales y naturopatía, coach psicobiológica, miembro profesional de ASIMEPA (Asociación Internacional de Medicinas y Psicologías Alternativas), especialista en técnicas psicocorporales, miembro del cuerpo docente de la Asociación Argentina de Medicina Psicobiológica, y autora del libro “Concebidas sin pecado”.