Yoga, magnífico para la tercera edad

Luza Alvarado
Pasionaria

Normalmente se piensa que en la tercera edad ya no es posible regenerar ciertas habilidades cognitivas. Sin embargo, un estudio reciente realizado por la Universidad de Illinois, Chicago, ha mostrado que esto no es tan cierto cuando se practica hatha yoga.

La práctica de hatha yoga resulta muy benéfica para sus capacidades cognitivas / Foto: Thinkstock

El estudio anterior involucró a 108 adultos entre los 55 y los 79 años. Durante dos meses, tres veces por semana, 61 adultos practicaron estiramientos y ejercicios para tonificar los músculos, el resto realizó prácticas de hatha yoga. Al cabo de ese tiempo, los investigadores aplicaron pruebas cognitivas a todos los participantes, y aquéllos que habían practicado yoga obtuvieron mejores resultados que los que sólo hicieron gimnasia.

Los investigadores se dieron cuenta de que la gimnasia no se tradujo en un desarrollo cognitivo, aun cuando se contrastó la información con factores como género o estatus social. En cambio, lo que ocurrió con el grupo que realizó ejercicios de yoga fue muy interesante.

La memoria de los participantes de la prueba fue mejorando paulatinamente / Foto: Thinkstock

“Las asanas o poses del hatha yoga requieren que la persona se enfoque en el movimiento, el control del cuerpo y la respiración a un ritmo estable”, dijo Neha Gothe, líder del proyecto. “El trabajo integral que se realiza durante la práctica de yoga se extiende más allá de la clase y mejora la habilidad para mantener la atención en el día a día”.

Los científicos observaron a detalle cómo fue mejorando la memoria de los practicantes de yoga. “Al cabo de ocho semanas, muchos de ellos lograron hacer las asanas con rapidez y precisión, sin distraerse”, dijo otro de los líderes del proyecto. “Además de lograr un fortalecimiento físico, la práctica de yoga permitió restablecer funciones mentales que son relevantes para las actividades del día a día, como planificar, recordar o realizar acciones simultáneas”.

Si bien se habían realizado estudios previos que mostraban cómo la práctica de yoga en la tercera edad es un medio muy eficaz para aliviar el estrés y prevenir la depresión o la ansiedad, la investigación de la Universidad de Illinois establece un nuevo panorama, pues los beneficios de una práctica de yoga se perciben a muy corto plazo en el sistema nervioso simpático. Éste se activa cuando el sistema nervioso central se ve rebasado por las llamadas “situaciones E” (estrés, escape, ejercicio, emergencia). Estas situaciones afectan el desempeño cognitivo y, a largo plazo, bloquean ciertas funciones en el área de la memoria o la comunicación con las glándulas del cuerpo. Cuando los adultos mayores viven de manera sedentaria, el sistema simpático se encuentra muy activo. Sin embargo, tal como lo muestra el estudio de la Universidad de Illinois, la práctica de hatha yoga reactivó varias conexiones con el sistema nervioso central, lo que redujo notablemente la actividad del sistema simpático y, con ello, el nivel de estrés.

A pesar de que el estudio abarca un periodo corto de tiempo, confirma que la práctica de yoga, mucho más amable, accesible y llevadera que otro tipo de actividades físicas, brinda beneficios integrales, sobre todo en la edad adulta, una etapa en la que la calidad de vida es un factor determinante en la salud.

@luzaenlinea

 

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