¿Cuánta verdad hay detrás de las críticas de Meryl a Walt Disney?

Valeria Martínez

Meryl Streep sorprendió al mundo entero al arremeter contra Walt Disney en su discurso de presentación al premio de la National Board of Review para Emma Thompson. Además de elogiar a su colega de profesión y auto-proclamarse "feminista", la oscarizada estrella de Hollywood tachó al legendario dibujante de "racista", "sexista" y "anti-semita". Pero, ¿se pasó Meryl con sus críticas? ¿En qué teorías o verdades estaban infundadas?

La actriz de 64 años era la encargada de presentar el premio para la protagonista de Al encuentro con Mr. Banks, donde Thompson interpreta a la autora de Mary Poppins, PL Travers, y Tom Hanks da vida a Walt Disney para contar la complicada relación entre ambos durante el desarrollo de la película de 1964. Pero en lugar de dedicar un par de minutos a agasajar a la estrella británica, Meryl, que jamás ha sido centro de polémicas, se despachó a gusto con un discurso de casi diez minutos enfocado principalmente en la figura de Walt Disney.

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"Muchos asociados de Walt Disney afirman que no le gustaban las mujeres", comenzaba diciendo Streep. "No confiaba en ellas o en los gatos [...] Se dice que las personas más creativas son a menudo extrañas o irritantes, excéntricas, dañadas, difíciles. Y que con una enorme creatividad vienen ciertos déficits en la humanidad o la decencia". Así arrancaba su discurso tachando al creador de Mickey Mouse de inhumano, racista y misógino y añadía que era "la evidencia de las políticas de una empresa que tenía prejuicios de géneros".

Para explicar sus críticas, Meryl leyó un trozo de una carta del año 1938 enviada por el Departamento de Entintado y Dibujo a una mujer que había solicitado un lugar en un curso de entrenamiento para dibujantes que impartía el estudio. En ella, "Miss Ford" es rechazada porque "las mujeres no realizan ningún trabajo creativo en la preparación de los dibujos para la pantalla, ya que este trabajo es desarrollado complemente por hombres jóvenes. Por ello es que las mujeres no son consideradas para la escuela de entrenamiento".

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Leyendo el primer párrafo de la carta, se entiende claramente que Meryl tendría razón en sus críticas y el estudio sí discriminaba a las mujeres. Pero a continuación, la persona que firma la carta la anima a que solicite trabajo como "entintadora" o "coloreadora", ya que es el único puesto disponible para mujeres en el departamento creativo. Un puesto que "consiste en tratar los personajes sobre hojas de celuloide con tinta india y rellenar los trazados del lado del revés". Luego, le aconseja que viaje a Hollywood preparada con ejemplos de dibujos realizados con pluma, tinta y acuarelas ya que "existen muy pocas vacantes"; un consejo considerado si se tiene en cuenta que Miss Ford pretendía viajar desde Arkansas, es decir, un viaje de más de 2.700 kilómetros.

La carta fue la única prueba que presentó Meryl Streep para criticar a Walt Disney. Un escrito que tampoco está firmado por el dibujante; y aunque era el fundador y dueño de la empresa, sería injusto calificarle de "misógino", "prejuicioso" o "de tener problemas con las mujeres" basándose en esta carta en la que Miss Ford sí es rechazada para un puesto "por ser mujer", pero le ofrecen una alternativa y consejos.

En cuanto a las críticas de ser "anti-semita", Streep afirmó: "Disney, que trajo alegría a millones de personas, era quizás... o tenía algunas tendencias racistas. Formó y apoyó un grupo exclusivo y anti-semitista en la industria". Con esta declaración, Meryl se refiere a la Motion Picture Alliance, una organización con miembros conservadores fundada en 1944 con el propósito de "defender la industria del cine" contra "infiltraciones comunistas y fascistas". Entre sus miembros, además de Walt Disney, se encontraban Gary Cooper, Cecil B DeMille, Clarke Gable, Ronald Reagan y John Wayne, entre muchos otros. Disney ayudó a crear la asociación después de una amarga disputa laboral. Se dice que él mismo echó a los jefes de varios sindicatos que se encontraban haciendo huelga fuera de su estudio. Una huelga que duró cuatro meses y en la que pedían aumento de salarios. Según un biógrafo de Disney, los rumores de "racismo" y "anti-semitismo" comenzaron después de aquella revuelta con los huelguistas descontentos. La Motion Picture Alliance se disolvió en 1975.

Aunque Walt Disney haya sido miembro de esta asociación, resulta injusto calificarlo tan duramente de "anti-semita" cuando, según un artículo del LA Times, "no existe ninguna evidencia en los archivos Disney de ninguna acción o declaración anti-semita por parte de Walt".

No cabe duda que Walt Disney fue una figura polémica pero, ¿podríamos tacharlo tan duramente de "racista" o "anti-semita" como hizo Meryl basándonos en la realidad histórica detrás de las pruebas presentadas por la actriz y cuando, evidentemente, él ya no está para defenderse? En mi opinión, no. ¿Cuál es la vuestra?