Este Bond se viste de pana

El diseñador italiano Massimo Alba en su estudio de Milán en Italia, el 8 de enero de 2020. (Alessandro Grassani/The New York Times)
El diseñador italiano Massimo Alba en su estudio de Milán en Italia, el 8 de enero de 2020. (Alessandro Grassani/The New York Times)

MILÁN — James Bond tiene un arma inesperada en la película de espionaje de próximo estreno “Sin tiempo para morir”: ropa de pana.

¿Qué? ¿Acaso el superespía inventado por Ian Fleming, famoso por su elegancia y sur esmoquin de Tom Ford, ahora usa una tela anticuada que solemos asociar con profesores de Literatura de los años setenta?

Sí, al menos según el avance de la película que se estrenará en abril, dirigida por Cary Joji Fukunaga (“True Detective”) y con un guion retocado por Phoebe Waller-Bridge (“Fleabag),. Pero bueno, esta pana no es como la de antaño.

Es un diseño del italiano Massimo Alba e incluye un traje de dos botones color arena, un abrigo verdín y pantalones grises. Las escenas iniciales que se filmaron en Matera, un poblado al sur de Italia, muestran a Bond luciendo el traje durante una persecución en auto con la misteriosa doctora Madeleine Swann, interpretada por Léa Seydoux, y mientras se tira de un puente sin arnés ni paracaídas (pero, por fortuna, cerca de un pedazo de cuerda amarrado).

Incluso a Alba le sorprendió que hubieran elegido este atuendo y dijo que pensó que era una broma cuando en mayo pasado recibió un correo electrónico de Jane Gooday, la compradora principal de vestuario en Pinewood Studios, en las afueras de Londres.

“Esa mañana hablé con mi entrenador personal y no podía creerlo”, dijo Alba. “Me dijo que no me hiciera muchas ilusiones, que tal vez ni siquiera alcanzaría a ver mi ropa en la película”.

Luego de recibir los catálogos de las colecciones de primavera y otoño 2019 de Alba, el estudio ordenó 30 trajes, gabardinas y pantalones de los estilos de primavera, cada uno en tres tallas europeas: 50, 52 y 54. El traje sin forro llamado Sloop tiene un color que Alba llama “Desert”, que significa desierto y es color arena; el abrigo largo es color “Agades”, un verdín llamado así por la ciudad nigeriana de Agadez, y los pantalones son de un tono gris llamado “Alluminio”, en italiano. El estudio pagó todo, pero Alba no quiso revelar el total.

Este no fue un acuerdo cuantioso de publicidad indirecta. Alba, de 59 años, que comenzó su negocio en 2006 luego de trabajar para las marcas de ropa tejida Ballantyne y Malo, no tiene un departamento de publicidad ni una división de comunicaciones digitales (él mismo publica en Instagram, donde tiene aproximadamente 14.400 seguidores). Tiene seis tiendas en Italia, incluyendo una en via dei Coronari, en Roma, una calle conocida por sus tiendas de antigüedades; en via Brera de Milán; en un chalé en la montaña de Courmayeur, y en Bellagio junto al lago de Como. También vende al por mayor a 130 tiendas en todo el mundo y organiza una presentación en su taller durante las semanas de la moda de hombres en Milán.

Pero desde su sala de exhibición escondida en la zona de los canales, o “navigli”, de Milán, el diseñador, quien usa anteojos y es delicado al hablar, además de que no le gusta andar mencionando a la gente importante que conoce, ha vestido a celebridades tales como Leonardo DiCaprio, James Franco, Stanley Tucci, Ian McKellen y —sí— al Bond actual, Daniel Craig (que en marzo pasado usó uno de sus suéteres de cachemir con cuello vuelto para ir al New York Theater Workshop). Gooday dijo que fue Craig quien sugirió que buscaran a Alba para el vestuario del largometraje. El actor “había comprado un par de pantalones de pana fina para su uso personal”, escribió en un correo y era obvio que le habían gustado.

¿El motivo? Pues Alba “no hace collages de inspiración ni se cuestiona el color de la temporada”, explicó David Coggins, autor del libro “Men and Style” publicado en 2016. Pero, “es un diseñador muy visionario, perfecto para este Bond visionario”.

Después de todo, este es el Bond de la era del #MeToo y el brexit. “El mundo ha cambiado, comandante Bond”, le dice una agente, interpretada por Lashana Lynch, en un avance en línea. A fin de cuentas, el Aston Martin DB6 del príncipe Carlos ahora usa un derivado de queso y vino añejo como carburante, y un espía vestido de traje podría lucir fuera de lugar en una oficina llena de chicos con sudaderas.

Entonces, ¿cómo darle a Bond un toque de contemporaneidad? Aquí entra Alba.

“La informalidad es la clave de mi marca”, afirmó Alba, con su labrador retriever de 10 años, Jasper, a sus pies. “No hay nada planchado ni rígido”, dijo sobre los atuendos que colgaban a su alrededor, con colores como de acuarelas.

“Es el nuevo traje para safari”, sostuvo Umit Benan, el diseñador de ropa para caballeros, sobre las piezas de pana de Alba, aludiendo a los sacos para safari y chaquetas tipo camisas que usaba el James Bond de Roger Moore en sus ratos de ocio, allá en las décadas de los setenta y los ochenta.

De acuerdo con Bruce Pask, el director de moda para caballeros en Bergdorf Goodman y Neiman Marcus, “el traje de pana de Massimo está deconstruido, no tiene forro y es suave. Refleja el uniforme del trabajador temporal o independiente, así como de la clase creativa”.

En efecto, las críticas anteriores al guardarropa de Bond en “Spectre” de 2015 se enfocaban en cómo los trajes que vestía Craig diseñados por Ford parecían restringirle el movimiento.

Alba considera el cambio de los trajes de Ford y Brioni que usaban otros Bonds por los suyos como una evolución. Bond los usaba como una armadura”, afirmó. “Eran muy rígidos. Mi look no tiene que ver con ese legado de James Bond, pero me siento más cerca de este ideal masculino; es más poético y no necesita esconderse detrás de sus trajes. Ha descubierto una nueva confianza en sí mismo”.

El consultor de moda Robert Rabensteiner concordó. ”Las celebridades siempre trazan nuevas direcciones, y para mis clientes ya no todo se basa en las marcas de renombre”, dijo. “La elegancia circunspecta de Massimo lo hace más sofisticado”.

Spaiser también dijo que la obra de Alba les daría una buena oportunidad a los coleccionistas privados. “Sus trajes son mucho más baratos que los de Tom Ford”. (El traje Sloop de Alba cuesta aproximadamente mil dólares; un traje de lana de Tom Ford se vende en 3960 dólares).

Para Spaiser, cuyo sitio recibe 30.000 visitantes al mes y generalmente bastantes más antes de que salga una nueva colección, “el hecho de que Bond vista un traje en su tiempo libre implica que es un hombre al que le gusta vestirse bien. Si estás usando un traje de pana, significa que no tienes que vestir un traje, sino que lo haces porque te gusta”.

This article originally appeared in The New York Times.

© 2020 The New York Times Company

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