Carrie Fisher alertó a Daisy Ridley sobre los peligros de la fama

Carrie Fisher

Teniendo en cuenta que la malograda Carrie Fisher se convirtió de la noche a la mañana, y con solo 21 años, en una de las personas más reconocibles del mundo tras el estreno de la primera cinta de la saga 'Star Wars', iniciando así una azarosa trayectoria en el mundo del espectáculo marcada por todo tipo de adicciones y controversias, no debería resultar sorprendente que la estadounidense echara mano de su notable experiencia en estas lides para guiar a la entonces desconocida Daisy Ridley, protagonista de la nueva trilogía de la franquicia, en su camino hacia el estrellato.

Tanto es así, que la actriz británica ha querido revelar ahora algunas de las interesantes conversaciones que solía mantener con Carrie en los escasos ratos libres que les dejaba el rodaje de 'El despertar de la Fuerza' (2015) y su más inmediata secuela, 'Los últimos Jedi' -llegará a los cines el próximo 15 de diciembre-, concretamente aquellas en las que la fallecida intérprete ejercía de mentora y le alertaba de las posibles consecuencias que, para su vida amorosa y personal, podrían desprenderse de la exposición pública.

"Salir con gente se va a convertir en algo muy complicado a partir de ahora, porque no quieres que haya gente con la capacidad de decir por ahí cosas como: 'Yo tuve relaciones sexuales con la princesa Leia'", explicó Daisy citando a su malograda compañera en el marco de su reciente entrevista con Vogue, en la que también se sincera sobre las dificultades que ha venido atravesando a la hora de gestionar su nueva condición de personaje público.

Además de orientarla por el tortuoso camino de la fama, Carrie también quiso compartir con Daisy muchas de las experiencias que le dejó su batalla contra el trastorno bipolar que le había sido diagnosticado años atrás, así como los efectos que el consumo prolongado de LSD había tenido en sus tiempos de mayor popularidad.

"Nunca antes había conocido a alguien que se declarara abiertamente bipolar y que hablara con tanta franqueza sobre lo mucho que le gustaba la purpurina solo por sus años de consumo de LSD", aseguró la artista inglesa.