Casos infames de actores blancos que se disfrazaron para interpretar a personajes históricos de color

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Casos infames de actores blancos que se disfrazaron para interpretar a personajes históricos de color
Casos infames de actores blancos que se disfrazaron para interpretar a personajes históricos de color

Cada vez que se anuncia que una persona de color va a interpretar a un personaje histórico o ficticio que era blanco nunca falta quien pega el grito en el cielo. En el caso de los que son ficticios gente que parece creer que la etnicidad o la orientación sexual de los personajes está escrita en piedra y todos se tienen que dejar como siempre han sido. Es el tipo de personas que les ha de molestar que pueda existir un rey Arturo negro o mujer o un Superman negro o asiático.

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En el caso específico de los personajes históricos, cuando a alguno le cambian la etnicidad lo que suele ocurrir es que alguien dice que seguramente todos nos enojaríamos si un personaje de color fuera interpretado por una persona blanca. Lo que los locuaces sujetos que dicen eso, parecen ignorar, ya sea intencionalmente o no, es que eso siempre ha pasado. El whitewashing fue el pan de cada día en Hollywood. Hubo una época en la que, por supuesto, ponían a personas blancas a interpretar papeles de personas de color. Eso era la norma y en el siglo XXI aún tenemos varios ejemplos de eso. Por lo mismo y como bien apunta Meilan Solly de Smithsonian Magazine en su artículo "Why the Controversy Over a Black Actress Playing Anne Boleyn Is Unnecessary and Harmful" (Por qué la controversia sobre una actriz negra interpretando a Anna Bolena es innecesaria y dañina), poner actores de color en papeles de personas blancas es una forma de confrontar al whitewashing:

Abundan ejemplos de Hollywood haciendo whitewashing a figuras históricas , de John Wayne como Genghis Khan en The Conqueror (1956) a Elizabeth Taylor como el personaje homónimo en Cleopatra (1963). Aunque algunos creadores han tomado acciones para combatir el whitewashing, ya sea con casting que no distinga etnicidades o el casting intencional de actores que no sean blancos (el blockbuster de Broadway Hamilton y el drama de Netflix Bridgerton brillan como ejemplos recientes).

Por otra parte, hay un punto que también me parece tremendamente cierto y que apunta Mianda Kaufman, autora de Black Tudors: The Untold Story; esas películas y series no son recreaciones históricas, no tendrían por qué seguir a la historia al pie de la letra. Se puede ser lúdico con ella y los resultados suelen ser mejores:

Nosotros tenemos a estas figuras icónicas de la historia y la literatura, con las cuales la gente es posesiva de alguna forma. Pero tienes que recordar que no son reconstrucciones históricas: es un thriller; es un drama; es entretenimiento. Como historiadores, yo pienso que uno de nuestros roles es encontrar maneras en que la gente pueda interactuar con el pasado —y esta es una manera fresca de contar una vieja historia.

Algo que hay que tomar en cuenta es que, como señala Jessica Kiang de IndieWire en su artículo “The 20 Worst Examples Of Hollywood Whitewashing” ( Los 20 peores ejemplos de whitewashing en Hollywood) hay tres grados de whitewashing. El primer grado es cuando simplemente se le cambia la etnicidad a un personaje para que una persona blanca la pueda interpretar. El Ancient One de Doctor Strange: Hechicero Supremo (89%) es un ejemplo, gran parte del elenco de 21: Blackjack es otro ejemplo. En la vida real los contadores de cartas del MIT eran asiáticos.

El segundo grado es cuando ponen a un actor blanco a interpretar a una persona de color y ésta no es reescrita para ser blanca; es decir, el actor es blanco, pero su apellido y otros datos del diálogo indican que el personaje no lo es. El ejemplo clásico de esto es Argo. En esa cinta Ben Affleck interpreta al agente mexicoamericano de la CIA Tony Mendez y Clea DuVall interpreta a Cora Lijek, quien en la vida real es de ascendencia japonesa. Otro ejemplo es Juliette Binoche en Los 33 (44%), película en la que interpreta a María Segovia. Los insto a que busquen una foto de cómo se ve Segovia en la vida real.

El tercer grado es que nos ocupa en este artículo. Es el peor y más infame de los tipos de whitewashing. Es cuando se hace lo posible para que una persona blanca parezca una persona de color. Eso se traduce en blackface, yellowface, entre otras cosas para disfrazar al actor. Ésta es la forma más insultante de todas porque básicamente éste es Hollywood diciendo que prefiere tomarse las molestias y el dinero que implica hacer este tipo de “transformaciones” antes que contratar a una persona de color. El primo hermano de estas prácticas es usar fatsuits en lugar de contratar a alguien con sobrepeso o contratar a personas cisgénero para interpretar a personajes trans. Lo más grave de esa situación es que se les premiaba a los actores por hacer este tipo de cosas abominables.

Aquí les vamos a poner algunos ejemplos muy conocidos de este tipo de whitewashing

Marlon Brando como Zapata en ¡Viva Zapata! (1952)

Todo mexicano que se precie de serlo sabe cómo se veía Emiliano Zapata y que pertenecía a la población campesina de Anenecuilco, Morelos. A lo largo de los años ha sido interpretado por una gran cantidad de actores, pero entre ellos el que menos se parece por supuesto que es Marlon Brando en ¡Viva Zapata! (65%). Por supuesto, le hicieron algo de brownface y le pusieron el atuendo estereotípico del personaje con todo y uno bigotes para morirse… pero de la pena ajena. En la misma cinta sale el actor mexicano Anthony Quinn, quien interpretó al hermano de Zapata. Bien pudo haber sido el protagonista de la cinta, pero Hollywood en esa época prefería que sus protagonistas fueran blancos sin importar nada.

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Alec Guinness como Fáysal ibn Husáyn en Lawrence de Arabia (1962)

Hablando de Anthony Quinn, el actor mexicano, de ascendencia irlandesa, salió en más de una película que pecó de hacer este tipo de whitewashing. La otra muy famosa es Lawrence de Arabia (99%). Antes de interpretar al muy amado Obi-Wan Kenobi, Alec Guinness interpretó en esta cinta a Fáysal ibn Husáyn, también conocido como Fáysal I de Irak. Este hombre fue rey de Siria y rey de Irak. No tenía ningún parecido con el actor inglés y por lo mismo le tuvieron que hacer brownface y tuvo que crear un acento para el papel. El actor egipcio Omar Sharif hubiera quedado mejor en el papel, pero nuevamente prefirieron dárselo a alguien blanco y a él le dieron un rol menos importante, uno que iba a interpretar el actor francés Alain Delon, pero quien lo rechazó porque no quiso ponerse lentes de contacto cafés.

Donna Reed como Sacawagea en The Far Horizons

La expedición de Lewis y Clark fue hecha para explorar el nuevo territorio adquirido a Napoleón Bonaparte en la famosa compra de Luisiana. Una persona clave en este evento histórico fue Sacagawea una mujer indígena de 16 años, quien pertenecía a la tribu Lemhi Shoshone. Ella sirvió como interprete y guía durante todo ese arduo trayecto. No debe sorprender a nadie que existe una película western basada en ello llamada The Far Horizons. Tampoco que contrataron a la actriz más rubia que pudieron encontrar y la maquillaron de café para el papel. En este caso fue Donna Reed. De hecho este caso es tan infame que por eso la película está en el top 10 de la revista Times de las cintas más históricamente imprecisas.

Paul Muni como Wang y Luise Raine como O-Lan en The Good Earth (1937) y Katharine Hepburn como Jade en Dragon Seed (1944)

Pearl S. Buck fue una escritora estadounidense que ganó el nobel. Ella vivió parte de su vida en China y por lo mismo escribió varias novelas históricas ubicadas en ese país con personajes completamente chinos. Dos de ellas fueron adaptadas al cine y nos dieron los ejemplos más infames de yellowface que existen. En el caso de Madre Tierra (94%), para la película decidieron poner al actor austrohúngaro Paul Muni como el granjero chino Wang y a la actriz estadounidense de origen alemán Luise Rainer como su esposa O-Lan. En esa película teníamos que usar nuestra imaginación para verlos como chinos y el maquillaje, claro que no ayuda. En Dragon Seed por otra parte, Katharine Hepburn interpreta a Jade, una mujer china durante la invasión de Japón a China en la Segunda Guerra Mundial. Para que creyéramos que Hepburn es asiática le pusieron cinta adhesiva en los ojos. No están leyendo mal. Eso la hacía ver más como un ser de otro mundo que alguien de ese país.

Angelina Jolie como Mariane Pearl en A Mighty Heart (2007)

Mariane van Neyenhoff Pearl, mejor conocida como Mariane Pearl es una periodista francesa cuyo esposo fue secuestrado y decapitado por terroristas pakistaníes en 2002. Ella escribió una memoria sobre ese traumático evento llamada A Mighty Heart. El papá de ella es holandés judío y su mama es cubana de ascendencia negra y china. Este es un caso interesante porque la propia Pearl eligió a Angelina Jolie para interpretarla en A Mighty Heart (79%). El problema no fue la elección de una actriz blanca. No. El problema radica en que Angelina Jolie tiene los ojos azules y el pelo lacio. Por supuesto, le enchinaron el cabello y le pusieron lentes de contacto para la cinta. La realidad es que sí ya la habían elegido a ello, no debieron haberla “disfrazado” para el papel y menos para una película en pleno siglo XXI.

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