'La chica salvaje' cobra vida y llega a la pantalla

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En esta imagen difundida por Columbia Pictures, Daisy Edgar-Jones, a la izquierda, y Taylor John Smith en una escena de "Where the Crawdads Sing". (Michele K. Short/Sony Pictures vía AP)
En esta imagen difundida por Columbia Pictures, Daisy Edgar-Jones, a la izquierda, y Taylor John Smith en una escena de "Where the Crawdads Sing". (Michele K. Short / Associated Press)

Los pantanos costeros de Carolina del Norte adquieren una cualidad mítica en “Where the Crawdads Sing” ("La chica salvaje") de Delia Owens. Allí es donde la protagonista, Kya, crece sola luego que su familia se va. También son la fuente de su inspiración artística y su aislamiento social de la gente en la cercana ciudad de Barkley Cove.

“Marsh no es un pantano”, comienza el libro de Owens. “Marsh es un espacio de luz, donde la hierba crece en el agua y el agua fluye hacia el cielo. Los riachuelos de movimiento lento vagan, llevando consigo el orbe del sol hacia el mar, y las aves de patas largas se elevan con gracia inesperada, como si no estuvieran hechas para volar, contra el rugido de miles de gansos de nieve”.

Es un personaje tan importante como cualquiera en el libro, y los cineastas detrás de la adaptación a la pantalla grande, que se estrena en Estados Unidos el viernes, no iban a arriesgarse a recrear ese ambiente en un estudio. Ellos también irían al pantano — con su calor opresivo, insectos zumbadores, caimanes amenazantes, clima impredecible, inundaciones repentinas, tormentas eléctricas y todo — para dar vida a la historia. Nueva Orleans interpreta a la costa de Carolina del Norte en la película.

Reese Witherspoon y la productora Elizabeth Gabler, cuyos créditos incluyen “Life of Pi” ("Una aventura extraordinaria") y “Hidden Figures” ("Talentos ocultos"), fueron las primeras defensoras de “Where the Crawdads Sing”, que se convirtió en un fenómeno editorial poco probable, con más de 12 millones de ejemplares vendidos y un récord de 191 semanas en la lista de éxitos literarios. Se propusieron hacer un largometraje y reclutaron a Lucy Alibar, la guionista nominada al Oscar de “Beasts of the Southern Wild" (en español “Una niña maravillosa” o “La niña del sur salvaje”, según el país), para intentar adaptar la novela lírica, que es a su vez un romance, un cuento sobre el paso a la mayoría de edad, un drama judicial, un misterio y una celebración del mundo natural.

La directora Olivia Newman ya había decidido que tenía que evitar el libro cuando oyó que se estaba preparando una adaptación. Quería evitarse la angustia de no poder dirigirla ella misma. Entonces su agente le dijo que aún estaban buscando un director. Se leyó el libro en dos días, preparó un discurso y con una imagen de “The New World” (“El nuevo mundo”) de Terence Malick en mente, consiguió el trabajo de sus sueños.

“Realmente queríamos que se sintiera atemporal”, dijo Newman. “Aunque el libro realmente se basa en un momento y lugar específicos de la historia estadounidense que era tan importante para nosotros capturar de manera auténtica, la historia de ‘la niña del pantano’ también me pareció un poco de folklore”.

La historia sigue a “la niña del pantano” Kya desde los 6 años, cuando su madre se va repentinamente y sus hermanos y su padre hacen lo mismo poco después, hasta su adolescencia y la edad adulta, capturando su evolución como artista y varios romances. Su libertad y su futuro se ponen en peligro cuando uno de sus pretendientes es hallado muerto y se asume que ella es la culpable. Daisy Edgar-Jones, la actriz inglesa que hizo el papel de Marianne en “Normal People”, fue elegida para interpretar a Kya.

“Me siento muy afortunada de haber podido interpretar a mujeres que son reales y complicadas”, dijo Edgar-Jones. “Kya y Marianne no son solo una cosa. Son personas vulnerables y amables, pero también son increíblemente susceptibles a veces y también defectuosas en muchos aspectos”.

Edgar-Jones se sumergió en el mundo de Kya, lo que requirió que adoptara un acento de Carolina de mediados de siglo, aprendiera a navegar un bote en el pantano y caminara a menudo descalza al aire libre, lo que en general estaba bien excepto porque había hormigas rojas por todas partes. Al llegar a Nueva Orleans, se sintió transportada por el medio ambiente y su belleza natural y salvaje. Uno de sus mejores recuerdos, dijo, fue la primera vez que vio la choza que la producción construyó en un parque estatal cercano como la casa de Kya.

“Sentí que realmente había salido de mi imaginación”, dijo Edgar-Jones.

La filmación se programó de manera que pudieran captar la vegetación primaveral antes de que llegaran las lluvias. Planeaban rodar exteriores en mayo e interiores en junio, pero la naturaleza tenía otros planes. Una lluvia récord en mayo hizo que la agenda tuviera que ajustarse constantemente, a veces al segundo, cuando había tormentas eléctricas repentinas. También hubo desafíos únicos al filmar una buena parte de la película en el agua, que mantuvo toda la producción — desde actores y cámaras hasta utilería y baños portátiles — en pequeños botes en el pantano.

“Fue estresante a veces”, dijo Taylor John Smith, quien interpreta al amigo y primer amor de Kya, Tate. “¿Pero estar afuera en la humedad cuando el aire es súper denso y escuchar las cigarras y las ranas croar y ver serpientes y caimanes acercarse a ti en medio de una escena? Fue genial que pudiéramos jugar en ese entorno”.

Newman dijo que tiene un poco de trastorno de estrés postraumático por la experiencia, desde perseguir la luz del día hasta huir de las tormentas. Y se sintió como un truco cruel cuando, después de las lluvias, tuvieron cinco días de clima magnífico pero no pudieron filmar todo lo que necesitaban debido a las inundaciones.

“Fue muy desafiante… pero al mismo tiempo, no había absolutamente ninguna manera de contar la historia sin estar ahí mismo en el entorno. Es así de hermoso porque filmamos en el lugar y lidiamos con los elementos y capturamos ese paisaje exactamente como es”, dijo Newman. “Queríamos acercarnos a la belleza natural de su mundo, de la ciénaga, de los pantanos, y realmente resaltar lo hermoso que es ese paisaje sin tocarlo, usando luz natural y simplemente eligiendo el momento adecuado del día para filmar”.

El equipo pasó nueve meses editando la película y todos están emocionados de finalmente presentarla al mundo en pantalla grande. Newman se animó al saber que Sony Pictures siempre tuvo la intención de estrenarla en cines, algo cada vez más raro de los grandes estudios, centrados en franquicias y superhéroes especialmente en los meses de verano (boreal).

“Creo que hay una verdadera sed por este tipo de grandes dramas, romances y películas de suspenso”, dijo Newman. “Necesitamos más historias como esta, y necesitamos más películas como esta en el cine”.

“Creo que hay mucho que sacar de un personaje como Kya”, continuó. “Creo que todos nos hemos sentido subestimados. Todos nos hemos sentido algo marginados por diferentes razones. Ella nos da un poco de esperanza de que somos más fuertes de lo que pensamos. Este es un momento en el que las mujeres en especial necesitan tranquilidad”.

Este artículo fue publicado por primera vez en Los Angeles Times en Español.