El lado oculto del humor: Chris Rock hace 7 horas semanales de terapia para superar sus traumas

·4  min de lectura

Conocido por haber formado parte del legendario reparto de Saturday Night Live a comienzos de los 90, haber dado el salto a la gran pantalla con éxitos como De incompetente a presidente, El clan de los rompehuesos o Top Five y haber contado su propia vida en la sitcom Todo el mundo odia a Chris y haber retornado al stand-up con aclamados especiales de HBO, hoy nadie cuestiona que Chris Rock es uno de los humoristas estadounidenses más importantes de su generación.

Chris Rock como protagonista de la cuarta temporada de Fargo. (Imagen: FX)
Chris Rock como protagonista de la cuarta temporada de Fargo. (Imagen: FX)

A sus 55 años, el nativo de Carolina del Sur ha presentado los Óscars en dos ocasiones, y ha ganado nada menos que cuatro premios Emmy y tres Grammy. Pero todo el éxito del mundo no borra los conflictos y traumas que arrastra quien ha sido considerado digno sucesor de Eddie Murphy y uno de los mayores representantes de la comunidad afroamericana en el mundo de la comedia.

Y es que, según hemos sabido gracias a su entrevista con The Hollywood Reporter, el actor por fin ha concluido un complejo y farragoso divorcio de la que fuera su esposa durante casi dos décadas, Malaak Compton, y ahora, por primera vez en su vida, estaría llevando a cabo “un montón de terapia” –algo que sin duda ya venía haciendo en sus descarnados monólogos, donde confesaba abiertamente sus infidelidades, su adicción al porno y sus disputas por la custodia de sus hijos.

En efecto, Rock confiesa que por primera vez en su vida se está enfrentando a su pasado sin el filtro del humor, volviendo a vivir episodios traumáticos de su infancia.

No quiero hacer de menos a la juventud de hoy, pero me gustaría que alguien me hubiera enviado un mensaje ofensivo cuando era niño”, asegura. “Aquellos hijos de puta intentaban matarme”.

View this post on Instagram

Coming soon.

A post shared by Chris Rock (@chrisrock) on

El cómico y actor, que además confiesa haber aprendido a nadar pasados los 50, revela con orgullo que hace siete horas de terapia a la semana. La idea le vino a raíz de la sugerencia de un amigo, quien pensaba que Rock podría padecer Asperger. Aquello desembocó en una batería de test cognitivos de nueve horas de duración, que el cómico llevó a cabo este mismo año.

¿La conclusión? Que Rock padece un trastorno de aprendizaje no verbal (TANV).

Según explica él mismo, se trata de una afección que le crea enormes dificultades en la lectura de señales no verbales –algo especialmente drástico si se tiene en cuenta que un 80% de la comunicación personal es no verbal.

Lo único que entiendo son las palabras”, explica Rock.

En consecuencia, su forma de reaccionar ante las personas sería particularmente literal, “a todo o nada”.

Por cierto, esas cosas eran geniales a la hora de escribir chistes –aunque no son geniales para relaciones de tú a tú”, apunta.

Y siempre se lo achaqué a ser famoso. Cuando alguien me respondía de forma negativa, pensaba: “Me da igual, están respondiendo a algo que tiene que ver con quién creen que soy”. Ahora me doy cuenta de que ese algo era yo mismo”.

Con la ayuda de no uno sino dos terapeutas, Rock estaría tratando de asumir sus limitaciones y la carga que sus traumas infantiles le habrían creado –muchos de los cuales salieron a la luz en la mencionada serie Todo el mundo odia a Chris.

Y es que Rock era el único alumno negro de su clase y estaba acostumbrado a recibir insultos, amenazas e incluso racistas. Pese a todo ello, sus padres le inculcaron una actitud fuerte y resignada ante el rechazo y la hostilidad –en parte debido a que el racismo sistémico que ellos habían parecido era mucho más grave.

Pensé que por reírme de ello ya estaba lidiando con ello, pero la realidad es que nunca lidié con ello”, asegura. “La realidad es que el dolor y el miedo que eso me trajo lo experimentaba cada día”.

Finalmente, Rock abandonó la escuela posobligatoria para lanzarse de lleno a la comedia, “lo primero que se me daba bien”. Con 19 años ya se le podía ver en diversos clubs de Nueva York, donde acabó captando la atención de quien sería su mentor e introductor en Saturday Night Live, Eddie Murphy. El resto, por supuesto, es historia.

El pasado 27 de septiembre, Rock estrenó en FX la cuarta temporada de la serie Fargo, cuyo reparto lidera en el papel del jefe mafioso Loy Cannon. Entre sus planes para el futuro está su vuelta a Broadway –que ya habría tenido lugar de no ser por la pandemia– y el rodaje de dos películas por las que ya ha filmado, además de producir nuevo material que nutrirá su próximo especial de Netflix –especialmente centrado en la pandemia, política y las consecuencias del Black Lives Matter...

Más historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.