Cómo tener un hogar saludable sin pasarte la vida limpiando

La limpieza del hogar es una tarea imprescindible para vivir en un ambiente sano, pero tampoco hay que pasarse. Te contamos cuáles son las cosas que no debes saltarte y las que estás haciendo mal

Una o dos veces por semana deberías eliminar el polvo acumulado en muebles y encimeras. (Foto: Depositphotos)

Comer sano, hacer deporte, dejar de fumar y descansar más y mejor. Son algunos de los propósitos que muchas personas se plantean a inicios de año para vivir de una forma más saludable y llena de energía. Pero ¿y nuestra casa?

La limpieza del hogar también repercute en nuestra salud, y aunque es una tarea indispensable, también es pesada. Y es que la mayoría de personas suelen realizar estas tareas durante su tiempo libre, lo que aún las hace menos apetecibles si cabe.

(Foto: iStock/Getty)

En una casa hay tanto que hacer (y tantos recovecos ocultos) que no es extraño que no sepas por dónde empezar ni que es lo más importante o básico. No desesperes, estos tips, facilitados por Rowenta, podrían serte útiles. Echa un vistazo y verás cómo puedes limpiar -de forma rápida y eficaz- cada estancia del hogar.

  • El felpudo del recibidor que usamos para limpiarnos los zapatos al entrar en casa acumula infinidad de ácaros y suciedad del exterior. Límpialo, al menos, una vez al mes. Y otro consejo: coloca el zapatero en el recibidor, así te podrás quitar los zapatos en cuanto llegues y ensuciarás menos.
  • A la hora de limpiar el polvo de los muebles sigue este truco de experto: antes de hacerlo pasa la aspiradora en el suelo, pues si lo haces al revés puedes levantar suciedad que acabe nuevamente en los muebles.
  • Hay un elemento decorativo que ignoramos conscientemente postergando su limpieza hasta límites insospechados, ¿sabes cuál? Las cortinas. Nos da pereza descolgarlas y lavarlas para luego tener que volver a colocarlas. Además, muchas no se pueden meter en la lavadora y cuando las quitamos nos sentimos expuestos. Pero hay una manera sencilla de limpiarlas, pasando tu aspirador-escoba (un accesorio extra que puedes añadir a tu electrodoméstico), así ganarás tiempo y el resultado será perfecto.
  • En la cocina, empieza limpiando las zonas que entran en contacto con la comida, como la encimera. Deja para el final la limpieza del suelo, aspirando primero para eliminar polvo o restos de suciedad, y después desinfectando. Y recuerda que debes desinfectar todo lo que hayas usado para limpiar una vez finalices (trapos, bayetas, cepillos y demás).
  • En el dormitorio, la cama es uno de los elementos clave. Ve más allá de las sábanas: no olvides darle la vuelta al colchón al menos una vez al mes para que se ventile y, aunque la falta de espacio y la postura lo dificulte, tienes que limpiar el polvo de debajo de la cama.
  • Los cojines y especialmente los peluches son otros de los grandes olvidados en los dormitorios. También hay que lavarlos frecuentemente, especialmente si están en la cama y entran en contacto con la piel.
Mantén siempre limpios, secos y desinfectados todos los utensilios de limpieza. (Foto: Getty)
  • El baño es una de las zonas más delicadas a nivel de limpieza, pues la humedad puede provocar moho e incluso, hongos. Si se tiene cortina de ducha es vital enjuagarla después del baño para eliminar ácaros, y cambiarla de forma periódica. Si se tiene una mampara, también conviene enjuagarla cada día y limpiarla semanalmente, prestando especial atención a las juntas y esquinas.
  • En todas las estancias hay zonas ocultas que a veces pasan desapercibidas cuando limpiamos. Por ejemplo, el espacio que queda detrás del inodoro o detrás de la nevera. ¡No te olvides de ellas!
  • Aunque no es una estancia del hogar, si usamos coche cada día podemos trasladar la suciedad de éste dentro de nuestra casa. Para acabar con la suciedad de forma rápida pasa la aspiradora una vez al mes, haciendo hincapié en la zona que queda debajo de los asientos y en las juntas de los cojines.
  • Y por último, pero no por ello menos importante: ventila cada estancia de la casa cada día, aunque sea 10 minutos. Eso sí, en invierno asegúrate de hacerlo cuando tengas la calefacción apagada.

Puede parecer mucho pero si te acostumbras a realizar esta rutina semanalmente conseguirás tener un hogar cien por cien saludable. ¡Ánimo! Estarás mucho más a gusto en un ambiente limpio y ordenado, y además te mantendrás activo y en forma.

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