Crítica de 'IT: Capítulo 2': Pennywise protagoniza una secuela a la altura, plagada de sustos, larga pero satisfactoria

PUNTUACIÓN: 83/100

El cine de terror encontró por fin su gran trampolín al mercado comercial de la mano del payaso monstruoso más legendario de Stephen King. Hace dos años, Pennywise hizo estragos dentro y fuera de su película, ya que mientras IT (Andy Muschietti, 2017) devoraba los niños de Derry en pantalla, fuera se comía la taquilla internacional pasando a la historia como la cinta más taquillera del género. Dos años después ha vuelto (27 en la historia), con un final que sigue el mismo camino de su antecesora, largo, pero satisfactorio.

Bill Skarsgard como Pennywise en IT: Capítulo 2 (Autor: Brooke Palmer; Copyright: © 2019 WARNER BROS. ENTERTAINMENT INC.)

Sin dejar a un lado la imagen retro que tantos placeres visuales nos dio la película original, su secuela y final recupera el uso de la nostalgia ochentera para volver a empapelar a Derry de ella. Sus colores, sus paredes, sus calles y sus personajes viven en el tiempo de Carrie y Pesadilla en Elm Street, pero Muschietti no permite que la historia haga lo mismo. Mientras las imágenes mantienen esa sombra ochentera que tanto éxito tiene hoy en día (ejem, ¿Stranger Things?), la trama avanza presentándonos a unos protagonistas que lidian con sus propios traumas pero con el añadido del acecho de Pennywise.

Si IT (2017) escondía una historia de tipo coming of age centrada en el crecimiento de los niños protagonistas en pequeños adultos que se enfrentaban a sus peores temores, influenciados por la pérdida, el bullying y unos adultos responsables de infligir en ellos sus mayores traumas y, por supuesto con Cuenta conmigo (1986, Rob Reiner) -la otra adaptación de una novela de Stephen King- como gran referencia cinematográfica, su secuela toma otro camino. Y es que IT: Capítulo 2, también esconde mucho más que una mera película de terror sobre el monstruo payaso del autor de Maine.

Como en la novela original, han pasado 27 años desde que el Club de los Perdedores prometiera regresar a Derry si algún día IT volvía de nuevo. Cada uno siguió con sus vidas, marchándose del pueblo y olvidando todo lo vivido aquel verano, una maldición o beneficio (¿quién querría recordar ser casi comido por Pennywise?) que experimentan aquellos que dejan atrás la burbuja de Derry. Mike es la excepción, al ser el único que se quedó en el pueblo, investigando el origen del monstruo y esperando su regreso. Y es él quien, al comprobar que los niños comienzan a desaparecer con el inicio de un nuevo ciclo 27 años después, convoca al resto de compañeros de El Club de los Perdedores.

Bill Skarsgard (Autor: Brooke Palmer; Copyright: © 2019 WARNER BROS. ENTERTAINMENT INC.)

Descubrimos que cada uno vive sus propios traumas surgidos a raíz de la pérdida, los abusos, el bullying y el rechazo, por ejemplo, que vivieron en la infancia. Son adultos atrapados en un pasado que no recuerdan pero que afecta directamente quienes son hoy en día, y no es hasta que llegan a Derry que todo comienza a cobrar sentido. Pennywise está al acecho de nuevo y los estaba esperando, y así llega el momento de cumplir aquella promesa infantil.

Y ahí dejaré las referencias a la trama para que puedan disfrutar ustedes mismos de los secretos, sorpresas y cameos (sí cameos, estate atento) que van desfilando por la historia.

Al trasladar la historia casi tres décadas más tarde, el filme recurre a un reparto adulto liderado por dos estrellas de peso pesado como James McAvoy y Jessica Chastain, acompañados por Bill Hader, Jay Ryan, Isaiah Mustafa, James Ransone y Andy Bean. Mientras recupera al reparto infantil original para referirse a momentos del pasado a través de flashbacks que necesitaron algún que otro retoque de CGI para rejuvenecer a aquellos niños que ahora son prácticamente adolescentes. De esta manera, IT: Capítulo 2 consigue mantener aquella sombra de Quédate conmigo, mientras desprende nuevas y diferentes ramificaciones. Sin embargo, la química de aquel grupo de pequeños resulta insuperable en pantalla y sus compañeros adultos prácticamente no consiguen estar a la altura. Es como si cada vez que aparecen los niños de nuevo, la película respira aire fresco.

McAvoy parece estar en su salsa en la piel de un Bill perseguido por la culpa tras la muerte de su hermano en el inicio de primera entrega. Se desenvuelve con soltura en el drama, aportando esa intensidad tan shakespeariana a la que nos tiene acostumbrados. Mientras Bill Hader (Richie) y James Ransone (Eddie) dan la nota como el dúo más carismático y con más química de la historia, siendo Hader quien se mete a la audiencia en el bolsillo de principio a fin. Él es quien da alma a esta historia de monstruos al acecho.

Por su parte, Jessica Chastain se mete en la piel de Beverly, igualmente atrapada en un pasado de abusos que todavía la persigue. Pero a diferencia de McAvoy, parece quedarse estancada en un personaje al que le cuesta mucho avanzar y aparece desaprovechada en ciertas ocasiones. Quizás se trate de una percepción que viene a raíz del peso que la actriz suele tener en sus películas recientes o en la decepción que nos dejó X-Men: Fénix Oscura, pero Hader le hace sombra, a ella, y al resto.

Si bien It: Capitulo 2 es una secuela que funciona y regala tantos momentos de terror como esperábamos, sus 2 horas y 49 minutos resultan innecesarios, con un segundo acto extenso que se centra en dedicar unos minutos de individualismo a cada personaje y que bien podrían haberse aprovechado para explorar un poco más la vida de Derry durante la ausencia de los protagonistas y el regreso de Pennywise. En lugar de ser un protagonista más como lo era en la primera, Derry pasa a un segundo plano. La longitud del metraje hace que la película nos pierda por momentos, manteniendo la tensión del miedo a la vuelta de la esquina pero sacrificando la expansión del drama y las explicaciones finales sobre la existencia de Pennywise.

James Ransone como Eddie Kaspbrak, Jessica Chastain como Beverly Marsh, James McAvoy como Bill Denbrough, Bill Harder como Richie Tozier, Jay Ryan como Ben Hascomb e Isaiah Mustafa como Mike Hanlon en IT: Capítulo 2 (Autor: Brooke Palmer; Copyright: © 2019 WARNER BROS. ENTERTAINMENT INC.)

De todos modos, devolver al público a una historia que triunfó y sin caer en la repetición era una tarea difícil, y aún más si tenemos en cuenta que se trata de los mismos personajes, el mismo escenario y libro. La sonrisa de Pennywise, el ojo desviado y la saliva que cuelga de sus labios son la imagen viva del terror, pero la novedad ya se vivió en 2017 y aquí tocaba renovarse para evitar la decepción. Y Muschietti al final lo logra y su pasión por el material es lo que consigue traspasar la pantalla. A través de homenajes del terror de los 80 -mencionados anteriormente- así como cuadros que hacen referencia a genios como Alfred Hitchcock y transiciones de cámara que mezclan el pasado y el presente con estilo, el director argentino juega con esa noción preconcebida provocando momentos de terror nuevos e inesperados, con nuevas reencarnaciones diferentes del monstruo, sorprendiendo en lugar de repetirse.

IT: Capítulo 2 es más que una película de terror. Es un drama anti-bullying que se adentra en el enfrentamiento personal del trauma, en la importancia de la amistad y el reencuentro con el pasado. Una secuela digna de un éxito popular que mantendrá en vilo a los amantes de la historia, pero que probablemente marque distancia con aquellos que no saltaron del miedo con la primera entrega.

IT: Capítulo 2 se estrena el 6 de septiembre.

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