Un cruce de río fallido revela los peligros de quedar acorralado en el este de la guerra de Ucrania

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Raciones, botas y uniformes militares rusos desechados yacen a poca distancia del río Síverski Donets cerca de Severodonetsk, Ucrania, el miércoles 25 de mayo de 2022. (Ivor Prickett/The New York Times)
Raciones, botas y uniformes militares rusos desechados yacen a poca distancia del río Síverski Donets cerca de Severodonetsk, Ucrania, el miércoles 25 de mayo de 2022. (Ivor Prickett/The New York Times)

BELOKHOROVKE, Ucrania— En la orilla del río, bajo un abrasador sol primaveral, se revelaba una escena caótica: tanques reventados, detritos de puentes flotantes, montones de ramas arrancadas por explosiones y cuerpos de militares rusos, algunos medio enterrados en el lodo.

En el bosque, una corta caminata reveló fragmentos de uniformes militares rusos desgarrados que colgaban de los árboles. Eran un espeluznante recordatorio de los militares que había muerto violentamente aquí.

El fallido cruce del río que acaeció en este lugar durante varios días a principios de mayo fue uno de los enfrentamientos más letales de la guerra para el Ejército ruso. Sus fuerzas habían tratado de rodear a los militares ucranianos en la ciudad aledaña de Severodonetsk, pero en cambio terminaron rodeados, acorralados por el río y un frente de guerra ucraniano. Al menos 400 militares rusos murieron, la mayoría por ataques de artillería.

A medida que la guerra se ha venido desarrollando en las llanuras onduladas y los bosques de Ucrania oriental, las maniobras de las tropas han ido evolucionando en gran parte hacia intentos de cercamientos. Pero como dejó bien claro el sangriento encuentro en el puente, la táctica conlleva grandes riesgos.

Tras no poder capturar ciudades importantes como la capital de Ucrania, Kiev, ni aislar toda la costa del mar Negro, las fuerzas militares rusas intentaron rodear a las tropas ucranianas en el este. Esa estrategia parece complicada ahora que Ucrania ha bloqueado una ruta principal de avance, cerca de la ciudad de Izium.

Es por eso que el objetivo inmediato de las fuerzas rusas ha pasado a ser un cercamiento más pequeño de Severodonetsk, la ciudad más oriental de la región del Donbás que aún está bajo control ucraniano. Los bombardeos de artillería de las tropas rusas que se acercan desde tres lados han devastado la ciudad, han cortado el suministro de agua y electricidad y han matado al menos a seis personas.

El cercamiento es una perspectiva angustiante para los militares.

Un grupo de militares ucranianos pasa junto a vehículos blindados rusos destruidos en una zona boscosa a poca distancia del río Síverski Donets cerca de Severodonetsk, Ucrania, el miércoles 25 de mayo de 2022. (Ivor Prickett/The New York Times)
Un grupo de militares ucranianos pasa junto a vehículos blindados rusos destruidos en una zona boscosa a poca distancia del río Síverski Donets cerca de Severodonetsk, Ucrania, el miércoles 25 de mayo de 2022. (Ivor Prickett/The New York Times)

“Trato de no pensar en eso”, confesó Ivan Sichkar, un soldado ucraniano, mientras inspeccionaba la destrucción de la fuerza rusa cercada. “Si pienso en que estaré acorralado, no me quedará tiempo de hacer otra cosa”.

El objetivo actualizado de los rusos ha enfocado la batalla en un estrecho frente de 120 kilómetros en el Donbás. Busca avanzar desde el norte y el sur para cerrar la única línea de suministro que le queda a Ucrania en la ciudad de Severodonetsk.

El martes, el Ejército ruso avanzó desde el sur y obligó a las tropas ucranianas a retirarse de la pequeña ciudad de Svitlodarsk, para evitar que los rusos cercaran el lugar y atraparan a los militares en su interior. Además, en la sesión informativa del miércoles 25 de mayo por la noche, el alto mando ucraniano describió ataques intensificados de helicópteros y cazas rusos para apoyar las tropas terrestres en el este.

El miércoles, con los progresos vacilantes de Rusia en Ucrania, el presidente Vladimir Putin comenzó a buscar reforzar el apoyo dentro su país. Anunció aumentos en las pensiones y el salario mínimo y realizó su primera visita a militares heridos. “Todos son héroes”, afirmó en un hospital militar.

Putin también firmó un decreto que le abre una vía rápida a la ciudadanía rusa a los residentes ucranianos de las zonas controladas por las fuerzas militares rusas. Es un paso más hacia la anexión del territorio ocupado por Rusia en el sureste de Ucrania.

Mientras Putin hacía esfuerzos para tranquilizar a los rusos comunes y corrientes, los aliados occidentales de Ucrania intentaban mantener la presión sobre su gobierno. En Ankara, Turquía, el miércoles, se llevaron a cabo conversaciones entre Turquía, Finlandia y Suecia debidas a las preocupaciones turcas sobre la solicitud de los dos países nórdicos de unirse a la OTAN. Tras cinco horas de negociaciones, Ibrahim Kalin, portavoz del presidente turco Recep Tayyip Erdogan, anunció que se necesitarían más conversaciones.

“Turquía no está bajo presión de tiempo”, afirmó Kalin. “No es posible que ningún proceso avance sin atender las preocupaciones de seguridad de Turquía”.

La estrategia de cercamiento ha producido vastas ganancias políticas para Rusia en el transcurso de su conflicto más largo en la región, en el que separatistas respaldados por Rusia lucharon contra las fuerzas ucranianas durante ocho años antes de la invasión total de este año. Dos altos al fuego, conocidos como los Acuerdos de Minsk y cuyos términos son percibidos como ventajosos para Rusia, fueron las consecuencias de los exitosos cercamientos rusos a las tropas ucranianas en el este en 2014 y 2015.

Pero en Belokhorovke, un pequeño pueblo minero de carbón a orillas del río Síverski Donets, la situación fue al revés a principios de este mes y logró al menos frenar temporalmente el avance ruso.

Los militares ucranianos que lucharon en la batalla comenzaron a llamar al lugar como “la oreja” debido a un bucle en forma de lóbulo en el río donde tuvo lugar el combate más feroz. El Ejército ucraniano escoltó a los reporteros de The New York Times al sitio, que se encuentra en un frente de batalla formado en gran parte de la región del Donbás por el río turbulento y rápido, crecido por la lluvia primaveral.

La luz del sol se filtra a través del follaje de un bosque denso y tranquilo en el terreno inundable del río, el cual fue la zona de muerte de los ucranianos. Los mosquitos zumban. En algunos lugares, el olor de los cadáveres en descomposición es insoportable.

“Los cuerpos rusos comienzan desde aquí”, informó Sichkar mientras tomaba una curva en un camino de terracería que se extiende aproximadamente kilómetro y medio a través del bosque hasta la orilla del río. Solo en este lugar, estaban esparcidos unos 15 vehículos blindados de transporte de personal, incinerados.

“Los rusos querían una pequeña victoria”, dijo el coronel Dmytro Kashenko, el oficial ucraniano que comandó el contrataque en el puente flotante. “Lo intentaron en Kiev y en Járkov y perdieron. Estaban tratando de ganar al menos algo”.

El río Síverski Donets, el cual forma un camino serpenteante a través de Ucrania oriental, genera una barrera natural contra los avances de Rusia. Hay escasos sitios adecuados para la instalación y el cruce de puentes flotantes, aseguró Kashenko.

A Kashenko se le ordenó ir a uno de los cruces el 8 de mayo, luego de que los rusos desplegaran puentes flotantes y movilizaran a los militares al bosque en la orilla cercana. La infantería ucraniana avanzó hacia el área al día siguiente, pero fue repelida y sufrieron bajas, afirmó Kashenko.

Fue allí cuando procedieron a establecer una línea defensiva para encerrar a los rusos mientras cruzaban su puente flotante y lanzaron una lluvia de fuego de artillería sobre el área. También se propusieron destruir el puente colocando minas flotantes río arriba, para que la corriente las llevara hasta los puentes de barcas de los rusos, lo que resultó ser una estrategia efectiva. Las fuerzas ucranianas destruyeron cuatro puentes en el lugar de cruce.

Los rusos colocaron rápidamente nuevos puentes flotantes y enviaron vehículos blindados, pero no pudieron atravesar la línea defensiva ucraniana, informó Kashenko. Docenas de vehículos blindados y militares de infantería quedaron atrapados y fueron despedazados por la artillería ucraniana. Los ucranianos también atacaron a las tropas rusas involucradas en la instalación del puente en la otra orilla.

El bombardeo incluyó el estreno de un cañón de artillería estadounidense recién llegado, el M777, afirmó Kashenko.

Kashenko aseguró que les había ofrecido a las fuerzas enemigas la oportunidad de rendirse, tras gritarles por un altavoz: “¡Rusos, ríndanse!”. Sin embargo, dijo que: “No sé si pudieron escucharnos”.

Según los ucranianos, algunos militares enemigos lograron escapar cruzando a nado el río. Los ucranianos aún no han recogido los restos de los rusos esparcidos por el bosque.

© 2022 The New York Times Company

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