Cuando en la ‘Época dorada’ del cine era puro postureo lo que se veía y sabía de las estrellas de Hollywood

Alfred López
·3  min de lectura

Se define como ‘Época dorada’ o ‘Edad de Oro’ al periodo comprendido entre finales de 1920 y principios de 1950 en el que se filmaron algunas de las más grandes y famosas películas del considerado como ‘cine clásico’ rodado en Hollywood.

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Imágenes vía gettyimagesgallery

Unas décadas en las que las estrellas del celuloide tenían un increíble glamur, aparecían fotografiadas siempre de modo impecable y en el que apenas se sabía de los excesos cometidos por actores, actrices, productores y directores.

Fueron unos años en los que dos importantísimos imperios mediáticos de la prensa de papel se disputaban el poder sacar todo tipo de noticias de las estrellas de Hollywood.

Por una parte la prensa amarilla que andaba a la búsqueda de noticias sensacionalistas con las que mostrar el lado oscuro y en el que de vez en cuando salía a la luz algún escándalo, que era muy de vez en cuando ya que había auténticos profesionales en las productoras encargados de limpiar y ocultar todos los trapos sucios de las estrellas y que eran conocidos como los ‘fixers’ (reparadores).

Del otro lado estaba la prensa más amable, la del ‘papel cuché’ que se dedicaba a publicar noticias y reportajes sobre las estrellas hollywoodienses en las que se veía el lado más humano y amable de estas, a pesar de que muchos actores y actrices tenían mal carácter, eran violentos o hacían muchos excesos con el alcohol y las drogas.

Cada semana las grandes productoras contrataban carísimos publirreportajes de varias páginas en los que aparecían sus estrellas en un entorno privado o familiar. Eran fotografiadas en diferentes poses, pero dando un toque de naturalidad a cada una de las imágenes. Eran agotadoras sesiones que duraban varias horas y en las que se tomaban centenares de fotos de las que solo servirían media docena para ser incorporadas en el artículo escrito a medida del personaje.

Pero, tal y como ocurre hoy en día, todo aquello era puro postureo y tan solo se trataba de fotografías que trataban de presentar una buena imagen de una serie de artistas de los que tenían muchos secretos que esconder.

Con poses que parecían presentar naturalidad de estos montando en bicicleta, repasándose el lápiz de labios, nadando en la piscina, jugando al golf, boxeando entre amigas o cocinando (entre numerosas acciones) llenaban las páginas de las revistas del corazón, mientras que al mismo tiempo la prensa sensacionalista buscaba destapar algún trapo sucio.

Una campaña de limpieza de cara de las estrellas de la Meca del cine y que recibió el nombre de ‘Hollywood Unseen’ (el Hollywood invisible), debido a la gran cantidad de trapos sucios (borracheras, violencia, agresiones sexuales, peleas, destrozos de locales…) que el gran público ignoró y no se enteró.

Muchos de los negativos de aquellas imágenes de postureo fueron recopilados durante las décadas de 1970 y 1980 por el escritor e historiador cinematográfico John Kobal, quien llegó a reunir en su colección privada hasta 22.000 fotografías originales y sus respectivos negativos.

Tras el prematuro fallecimiento de Kobal en 1991, se cedió todo el material a la fundación que lleva su nombre y numerosas han sido las exposiciones realizadas y libros publicados en los que se han podido contemplar.

Fuente de las imágenes: gettyimagesgallery

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