Daisy Ridley solo aguantó a su asistente personal durante un día

Daisy Ridley

Gracias a su papel en la saga 'Star Wars', el primero que conseguía en la industria del cine, Daisy Ridley se convirtió de la noche a la mañana en una estrella de Hollywood por derecho propio, con todos los privilegios que ello conlleva: disfrutar de los servicios de un chófer, recibir ropa y complementos de los diseñadores más famosos o contar con una persona que se ocupe de organizar su día a día -o su vida- por ella.

Sin embargo, la joven de 25 años se dio cuenta muy rápidamente de que no quería convertirse en una de esas celebridades incapaces de desenvolverse en el mundo real y afrontar sin ayuda tareas cotidianas como pedir un taxi.

"Tuve un asistente personal durante más o menos un minuto, porque fue algo que me ofrecieron. Y después de un día, literalmente uno, les dije: 'No me gusta esto, no me gusta que alguien tome por mí todas las decisiones que debería tomar en persona'. Estoy muy ocupada, sí, pero no tanto como para no poder decidir nada sola. Quiero que la gente me llame a mí directamente para decirme a qué hora van a pasar a buscarme por la mañana", ha explicado en una entrevista al número de enero de la revista Glamour.

Otro de los aspectos de la vida de estrella que rechaza la intérprete es el uso de las redes sociales, que tan útiles han demostrado resultar para promocionar sus carreras y nuevos proyectos. En su caso, las inevitables críticas que recibía a través de esas plataformas le acabaron llevando a darse cuenta de que era mejor que las abandonara.

"A nivel personal, no eran buenas para mí. No estoy equipada para lidiar con ellas. Soy hipersensible; a ver, no soy tan sensible, pero me afectan mucho las cosas. Además, también está esa sensación... de que a mí me preguntan mucho más que a John Boyega con quién estoy saliendo. Nunca respondo, porque hay ciertos aspectos que son privados".

Por otra parte, la actriz también detestaría que este hermetismo fuera interpretado como una muestra de ingratitud, pero ha llegado a la conclusión de que sus verdaderos fans merecen que se cuide para estar al cien por cien cuando les conoce.

"Hay cierto componente personal, tipo: ¿Pensará la gente que soy una desagradecida? Algunas personas me dicen: 'Fulanito o fulanita nunca hablan de esto o de lo otro, y proyectan una imagen de frialdad'. Pero mi bienestar debe ser lo primero, porque si no estoy bien, si sufro de nuevo ansiedad como me sucedió el año pasado-, si no estoy estable a nivel mental o si estoy agotada por exponerme demasiado, entonces no va a quedar nada de mí que pueda compartir cuando alguien se me acerca por la calle".