El desafío sostenible de la uruguaya Gabriela Hearst en Chloé

Agencia EFE
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París, 3 mar (EFE).- La diseñadora uruguaya Gabriela Hearst está convencida de que su nombramiento a la cabeza de la "maison" Chloé es mucho más que un golpe del destino: "Sabía que era para mí", dijo este miércoles en una entrevista con la prensa tras la presentación de su primera colección en la Semana de la Moda de París.

"No tuve que reflexionar sobre mi entrada en Chloé. En realidad yo les dije que era la única diseñadora capaz de hacer este desfile. Sabía que era para mí", dijo Hearst en un encuentro virtual con varios medios, entre ellos EFE, tras presentar una colección que, según defiende la marca, fue cuatro veces más sostenible que la última.

Hearst, quien se ha hecho un hueco en la moda neoyorquina con su firma homónima, donde la ecología y el estilo atemporal son el punto de partida, ha tenido tan solo dos meses para crear la colección otoño-invierno 2021, dar un giro de timón a la marca y asentar nuevos códigos.

La fusión parece funcionar a la perfección: la pasión por los ponchos de Hearst -que le viene del rancho de Santa Isabel en Paysandú en el que se crió junto a su familia en Uruguay- casa con el gusto de Chloé por hacer de esta pieza una prenda urbana.

También su gusto por el punto encuentra un nicho en el espíritu bohemio de la marca, y así con cada nuevo "look".

Hearst, nacida en 1976 y cuyo apellido real es Perezutti, expuso unos treinta estilismos -el último de los cuales lo vistió ella misma, por falta de modelos- donde predominaron los colores tierra, algunos toques de crudo y varios conjuntos negros.

Los vestidos de punto se llevaron como una segunda piel y largos hasta media pierna, mientras los abrigos de borrego y piel acentúan el toque setentero propio de Chloé; los cinturones marcaron la silueta afinando la cintura y las botas todoterreno se estilizaron con flecos y tacones anchos.

Hearst creó una nueva prenda que promete convertirse en tendencia, aliando el poncho con una de las piezas de la temporada, el anorak de plumas, en un híbrido que ella bautizó como "puffcho".

Además, introdujo varios abrigos de plumón con estampados a base de retales, que aportaron un toque más neoyorquino del que acostumbra la marca parisina.

HERENCIA Y FUTURO

La colección, revelada en un vídeo de unos siete minutos grabado en una pintoresca esquina del bulevar de Saint-Germain de Près, junto al café de Flore en el que la fundadora de Chloé, Gaby Aghion, presentó su primer desfile, parecía una continuación perfecta en la historia de la marca y en el currículum de la uruguaya.

Pero su llegada a la "maison", por la que han pasado diseñadores como Karl Lagerfeld, Stella McCartney o Clare Waight-Keller, responde a un momento clave para la marca, que quiere ser más sostenible, una forma de entender la moda que Hearst conoce bien.

Los planes de la dirección de Chloé son acelerar los objetivos de sostenibilidad para 2025 eligiendo materiales menos agresivos, eliminando lo tejidos sintéticos, utilizando otros reciclados, trabajando con seda de agricultura orgánica, recurriendo a cachemira reciclado, usando lino en lugar de algodón en lo bolsos, entre otros proyectos.

"Creo que esto servirá para reforzar la firma en el futuro, que es mi misión principal como nueva directora creativa. Si no creyera (en que es posible ser sostenible) no estaría aquí", reconoció Hearst, quien pretende "crear productos que no solo parezcan bonitos", sino que estén en equilibrio con el medioambiente.

De momento, reconoce no haber tenido tiempo de sumergirse en los archivos de la firma, pero defendió conocer bien los códigos de la marca con la que ha crecido: su primer bolso de lujo fue de Chloé, contó, y su primer perfume, fue también el de esta casa.

"Me gusta tanto Chloé que está en mi subconsciente, su lenguaje no me resulta extraño", aseguró.

Espontánea y enérgica, Hearst compartió una pequeña anécdota que muestra bien el vínculo que siente con la marca francesa.

"Cuando llegué a París estaba con 'jet lag' y fuimos a ver todos los desfiles de Lagerfeld para Chloé. Me encantó un zapato que parecía una bota y me dijeron: 'No, es un zapato con un pantalón de cuero'. Y mira lo que estoy llevando ahora". La diseñadora levanta la pierna y enseña una de sus creaciones: una bota en ante color oliva inspirada de esa visión.

"¡Pensé que sería una buena bota!", dice entre risas.

Todo estaba calculado en esta primera colección para Chloé, incluso el día: este 3 de marzo, Gaby Aghion, nacida en Alejandría, hubiera cumplido cien años.

"Tu casa está en buenas manos, Gaby", le dice la uruguaya, Gabi Hearst, que ha llegado a Chloé dispuesta a triunfar.

Por María D. Valderrama

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