Roland Garros: Diego Schwartzman logró una remontada épica, superó a Jaume Munar y avanzó a la tercera rueda

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Diego Schwartzman
Christophe Ena

PARIS - “¡Vaaamos!”, se desahogó Diego Schwartzman en el final, con la cara radiante y el festejo frente a las tribunas atestadas de la cancha 7, a metros del court central. Fue un triunfo con el corazón, muy a su estilo: el Peque avanzó a la tercera ronda de Roland Garros tras derrotar a Jaume Munar por 2-6, 6-7 (3), 6-2, 6-2 y 6-2 en 3 horas y 45 minutos. Se trató de una gran recuperación del 16º del ranking mundial, una característica que viene demostrando en las últimas semanas: su capacidad de resiliencia para salir a flote después de estar en desventaja. Doble mérito, porque le ganó a un jugador español, batallador, que en el polvo de ladrillo presentan lucha hasta el final, y que lo complicó durante un largo rato.

Si se habla de remontadas, Schwartzman tiene un antecedente importante: fue cuando le ganó al sudafricano Kevin Anderson en los octavos de final de Roland Garros 2018. Entonces, sacó adelante el partido luego de caer en los dos primeros parciales por 6-1 y 6-2. Seguramente, la manera en que esta vez restableció su tenis y encarriló el partido será una motivación más para el jugador argentino de mejor ranking en esta versión de la cita parisina.

No es lo más recomendable jugar cinco sets para llegar fresco a la segunda semana, pero al mismo tiempo, a veces puede sumar tener horas en cancha. Después, la confianza viene bien. Siento que estoy ganando muchos partidos en polvo y en el Race [el ranking que toma las actuaciones desde enero] estoy mucho mejor que mi ranking, y con muchos jugadores cerca, así que ojalá pueda seguir ganando dos o tres partidos por torneo, porque de esa manera se hace mucha diferencia en el ranking”, expresó Schwartzman después de su victoria. Ahora, el jugador formado en Náutico Hacoaj se enfrentará con el búlgaro Grigor Dimitrov (20º), que derrotó con facilidad al croata Borna Coric por 6-0, 6-4 y 6-3.

Diego Schwartzman
Christophe Ena


Diego Schwartzman pasó varios apremios en el comienzo ante Jaume Munar; luego consiguió enderezar el desarrollo en su favor (Christophe Ena/)

“Es el momento más lindo, cuando uno termina. Me quedaría, no tengo problema, pero me tengo que ir”, decía feliz el Peque a ESPN, cuando todavía los chicos de las primeras filas le reclamaban selfies y autógrafos. Sin dudas, su idilio con el público volvió a encenderse, ahora en el Bois de Boulogne.

Respecto de la victoria sobre Munar, Schwartzman analizó: “El primer set de él fue muy bueno. Jugamos muchas veces a lo que sea, y aunque te conoce, es un jugador que siempre busca nuevas tácticas y hace cosas distintas. Lo hizo desde el primer game, y se notó un cambio en su juego y me lo ganó muy bien. Yo no estaba del todo fino, y él sacó bien. Pero mi nivel fue subiendo, en el segundo un set-point que se escapó porque así es el tenis... Luego seguí con esa senda positiva, y él fue perdiendo precisión. Yo lo notaba dentro de la cancha, y verlo a él que fue quedándose y empezó a cometer errores, y a sacar peor, me fue haciendo más fácil el partido”.

“La verdad, estaba muy frustrado después de perder el segundo porque sentía que estaba jugando bien, y si te vas set iguales después del segundo es muy distinto de estar dos sets abajo, porque para ganar tres sets seguidos se tienen que dar muchas cosas. Pero su comienzo del tercero no fue bueno. Él podía tener ahí la oportunidad de machacarme, pero se quebró con un error, una doble falta. Vi que estaba un poco al límite, intenté seguir y no hubo mucho más, mi tenis mejoró”, amplió.

Schwartzman pasó un examen frente a Munar; ahora se medirá con Dimitrov en busca de los octavos de final
Ryan Pierse


Schwartzman pasó un examen frente a Munar; ahora se medirá con Dimitrov en busca de los octavos de final (Ryan Pierse/)

Ahora, el Peque volverá a medirse con Dimitrov, rival al que solo superó una vez en cuatro cotejos, en la final del torneo de Estambul 2016. Luego el búlgaro lo superó en Chengdu, en Wimbledon, y hace unas semanas, en el Masters 1000 de Madrid, con un rotundo 6-0 y 6-3. “Es un rival difícil. Pero si yo estoy bien y logro jugar como en los últimos sets de hoy, él va a sentir la incomodidad. Todas las veces que jugué con él fueron duros partidos. Este año se ve que está mejor, en Madrid jugó un partidazo, lo hizo muy bien y me cagó a palos”, expresó de manera explícita.

Respecto de las respuestas de su cuerpo en el torneo parisino, señaló: “Físicamente me sentí mucho peor en la primera ronda que en este partido; la otra vez había terminado roto del estómago por los nervios y ahora finalicé bien”. Además, el Peque le dedicó un párrafo a la gran actuación de Sebastián Báez ante Alexander Zverev, a quien tuvo contra las cuerdas con un match point. “Una pena lo de Báez, pero está muy cerca de ganarles a los mejores, hará un salto de calidad enorme”.

Wimbledon, un caso aparte

Schwartzman, que siempre esta atento a lo que sucede en el circuito, se refirió a la quita de puntos en Wimbledon que decidió la ATP como respuesta a la determinación del Grand Slam británico de vetar a los jugadores rusos y bielorrusos por la invasión a Ucrania. “No entiendo por que se llega a esta situación. Se toman decisiones que afectan a muchos jugadores. Unos estarán más contentos, y otros estarán enojados cuando se toman estas decisiones; habrá gente de acuerdo, y gente que no. Creo que la ATP intercedió porque son individuos que quería jugar un torneo, y nosotros jugamos con nuestro nombre más allá de los países, pero se llegó a una decisión muy extrema, que no debería haber sido así. Se podría haber llegado a un mejor puerto. Ahora va ser difícil que no haya jugadores muy enojados. Hay tenistas a los que se le van 2000, 1200, 720 puntos que no pueden defender. Ellos van a estar afectados”, consideró.

Y también descartó la posibilidad de que se haga un boicot de los tenistas a Wimbledon: “No hay manera, porque tienen que estar todos de acuerdo y no es lo que pasa. Cuando se llega a este extremo, es cuando se podría ir más allá del Consejo de Jugadores, hablar y tratar de llegar a un acuerdo con los jugadores que están afectados, y tomar una buena decisión, pero a veces te ponen entre la espada y la pared. ¿Si voy a ir? No lo sé. No deja de ser Wimbledon, pero aún no lo tengo claro. Voy a esperar a ver qué hacen otros jugadores, iba a ir con mi familia, me llamaron y me dijeron: ‘no hay puntos, vamos a otro lado’, ja. Voy a jugar en Queens y en Eastbourne, y decidiré. No deja de ser un torneo con historia. Ojo, que todavía Wimbledon no hizo nada oficial después del anuncio de la ATP, sería coherente esperar un poco más”.

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