Donald Trump intentó manejar su limusina al Capitolio para liderar a los atacantes del Congreso, según un testimonio

·6  min de lectura
Cassidy Hutchinson, ex asistente de quien fue el jefe de despacho de Trump, Mark Meadows, en un video de su entrevista con la comisión que investiga el asalto al Capitolio (Foto AP/J. Scott Applewhite)
Cassidy Hutchinson, ex asistente de quien fue el jefe de despacho de Trump, Mark Meadows, en un video de su entrevista con la comisión que investiga el asalto al Capitolio (Foto AP/J. Scott Applewhite)

WASHINGTON.- El exmandatario estadounidense Donald Trump intentó ponerse al volante de la limusina presidencial para sumarse a sus partidarios que marchaban hacia el Congreso el día de la asonada del 6 de enero de 2021, testificó este martes una exasistente de la Casa Blanca.

Cassidy Hutchinson, asistente ejecutiva de Mark Meadows, quien fuera jefe de gabinete de Trump, dijo al comité parlamentario que investiga la toma del Capitolio que ese día el entonces mandatario se subió al automóvil presidencial tras dirigirse a sus partidarios en un mitin cerca de la Casa Blanca.

”Soy el maldito presidente, llévame al Capitolio ahora”, dijo Trump, según Hutchinson, quien indicó que otro funcionario de la Casa Blanca le contó la historia. Según Hutchinson, el agente del Servicio Secreto, Bobby Engel, detuvo un intento “iracundo” de Trump de tomar el volante y conducir a “la Bestia” hacia el Capitolio.

Hutchinson testificó que inmediatamente después de regresar al Ala Oeste luego del discurso de Trump, el subjefe de gabinete de operaciones de la Casa Blanca, Tony Ornato, le contó sobre un enfrentamiento dentro de la Bestia que involucraba a Engel y Trump.

“Cuando regresé a la Casa Blanca, subí las escaleras hacia la oficina del jefe de gabinete y noté que Ornato se demoraba fuera de la oficina. Una vez que hicimos contacto visual, rápidamente me indicó que fuera a su oficina, que estaba al otro lado del pasillo de la mía”, dijo.

“Cuando entré y él cerró la puerta, me di cuenta de que Bobby Engel, quien era jefe de seguridad de Trump, estaba sentado en una silla con aspecto algo desconcertado o perdido.

“Miré a Tony y me dijo: ‘¿Escuchaste lo que sucedió en la Bestia?’”, Continuó Hutchinson. “Él procedió a decirme que cuando el presidente subió a la Bestia, Mark Meadows -jefe de gabinete presidencial- creía que aún era posible ir al Capitolio”.

Nadie le había dicho a Trump que el Servicio Secreto había determinado que ya no era seguro ir al Congreso, explicó el asistente.

“Entonces, cuando el presidente se subió al vehículo con Bobby, pensó que iban al Capitolio. Y cuando Bobby le dijo: ‘No estamos yendo, no tenemos posibilidad de hacerlo, no es seguro. Vamos a volver al Ala Oeste’, el presidente dio una respuesta muy fuerte y muy enojado”, dijo Hutchinson.

“Tony lo describió como iracundo. El presidente dijo algo como ‘¡Soy el maldito presidente! ¡Llévame al Capitolio ahora! a lo que Bobby respondió: ‘Señor, tenemos que volver al Ala Oeste’. El presidente se estiró hacia la parte delantera del vehículo para agarrar el volante. Engel lo agarró del brazo y dijo: ‘Señor, debe quitar la mano del volante. Vamos a volver al Ala Oeste. No vamos al Capitolio. Luego, Trump usó su mano libre para lanzarse hacia Bobby Engel”.

El abogado de la Casa Blanca, Pat Cipollone, también le habría expresado a Trump sus inquietudes legales de que el presidente marchara hacia el Capitolio junto a sus partidarios, dijo Hutshinson. ”Seremos acusados de todos los delitos imaginables si hacemos eso”, recordó Hutchison que advirtió Cipollone.

Fotografía de archivo del 6 de enero de 2021 donde aparece Jacob Chansley (derecha) participando en el asalto al Capitolio estadounidense en Washington. (AP Foto/Manuel Balce Ceneta, Archivo)
Fotografía de archivo del 6 de enero de 2021 donde aparece Jacob Chansley (derecha) participando en el asalto al Capitolio estadounidense en Washington. (AP Foto/Manuel Balce Ceneta, Archivo)

Hutchinson, con acceso privilegiado a Trump y al funcionamiento interno del Ala Oeste, testificó en la sexta audiencia de junio del comité de la Cámara de Representantes que investiga el asalto de partidarios del entonces mandatario al Capitolio con miras a impedir la certificación de la victoria electoral de Joe Biden en las elecciones presidenciales de 2020.

En uno de los testimonios más explosivos de las audiencias hasta el momento, Hutchinson dijo que Trump y algunos de sus principales lugartenientes estaban al tanto de la posibilidad de violencia antes de que se produjera la toma del Capitolio, contradiciendo las afirmaciones de que el ataque fue espontáneo y no tuvo nada que ver con la administración.

“Las cosas podrían empeorar mucho”

Hutchinson dijo que recordaba a Meadows decir cuatro días antes de la insurrección: “Las cosas podrían ponerse muy, muy mal el 6 de enero”. Agregó que había hablado con Meadows después de una reunión en la Casa Blanca en la que participó el abogado de Trump, Rudy Giuliani.

Hutchinson testificó que tras esa reunión, caminó con Giuliani al auto y éste le preguntó si estaba “emocionada” por el 6 de enero. Cuando ella le preguntó qué pasaba ese día, Giuliani “respondió algo así como ‘Vamos a ir al Capitolio’”, recordó.

Añadió que el abogado dijo: “‘Va a ser grandioso. El presidente estará allí. Se verá poderoso. Estará con los miembros (del Congreso). Estará con los senadores. Hable con el jefe al respecto. Hable con el jefe al respecto. Él lo sabe’”.

Rudolph Giuliani y Donald Trump
Rudolph Giuliani y Donald Trump

Hutchinson afirmó que luego le contó a Meadows lo que Giuliani había dicho. ”Él no levantó la vista de su teléfono y dijo algo como ‘Están pasando muchas cosas, Cass, pero no sé. Las cosas podrían empeorar mucho, mucho el 6 de enero’”, relató Hutchinson en la audiencia.

”Cuando escuché la opinión de Rudy el 6 de enero y luego la respuesta de Mark, ese fue el primer momento en el que recuerdo haberme sentido asustada y nerviosa por lo que podría pasar”, agregó.

Hutchinson le dijo al comité que esos días escuchó los nombres de los grupos de extrema derecha “Oath Keepers” y “Proud Boys” mencionados en la Casa Blanca. Meadows y Trump estaban al tanto de la posibilidad de violencia, incluso de que los partidarios del presidente estaban armados cuando se reunieron en La Elipse, el área cercana a la Casa Blanca donde tuvo lugar el mitin de Trump antes de la asonada, dijo Hutchinson.

“Casi no tuvo reacción”

Cuando Meadows fue informado de que había estallado la violencia, Meadows “casi no tuvo reacción”, según Hutchinson. La vicepresidenta del comité investigador, la republicana Liz Cheney, dijo que el panel había obtenido informes policiales de que las personas en el mitin de Trump en La Elipse tenían cuchillos, pistolas Taser, gas pimienta y objetos contundentes que podrían usarse como armas.

Las transmisiones policiales reproducidas en la audiencia mostraron que otras personas fuera del mitin tenían armas de fuego, incluidos rifles semiautomáticos AR-15. La exasistente de Meadows también estuvo en contacto con funcionarios en el estado de Georgia, donde Trump presionó para que “encontraran” suficientes votos para superar el margen de victoria de Biden en una llamada telefónica que es objeto de una investigación penal.

Fue Hutchinson, según CNN, quien le dijo al comité investigador que Trump expresó su aprobación a los cánticos de “cuelguen a Mike Pence” que coreaban los amotinados del Capitolio, entre otras afirmaciones que surgieron en la audiencia de apertura el 9 de junio.

El propio Meadows se ha negado a testificar ante el comité desde que entregó miles de mensajes de texto y otros documentos en las primeras etapas de la investigación. La Cámara de Representantes declaró en desacato a Meadows en diciembre, pero el Departamento de Justicia decidió no presentar cargos en su contra.

Agencia AFP

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.