Duffy pide a Netflix que retire ‘365 días’ de su catálogo por teñir de glamur el secuestro y la violación

Meses después de revelar que fue “violada, drogada y secuestrada” durante cuatro semanas, la cantante galesa Duffy ha escrito una carta abierta a Netflix criticando su elección de sumar 365 días a su catálogo dado que “glamuriza” lo que ella misma vivió.

Cartel de 365 días (© Next Film), Imagen de Duffy (Instagram/Duffy)

La cinta erótica aterrizó en la plataforma después de arrasar en la taquilla de su país, llamando la atención de miles de usuarios al promocionarse como “la Cincuenta sombras de Grey polaca”. Desde su estreno en el servicio streaming el pasado 14 de junio, la película sobre un mafioso italiano que secuestra a la mujer que ama dándole un año para que se enamore de él se mantiene entre lo más visto sin bajar de los primeros puestos (al momento de escribir este artículo se encuentra en el puesto dos); mientras arrasa en redes sociales recibiendo comentarios de lo más dispares. Los hay quienes aprueban la historia como una apuesta erótica y quienes la tachan de machista y misógina. Y mientras la curiosidad la está convirtiendo en un fenómeno, no podemos olvidar que 365 días cuenta con un desaprobado unánime del 0% de la crítica. (RottenTomatoes).

Duffy está en el último grupo tras haber vivido la terrible experiencia que reveló el pasado mes de febrero de haber sido “drogada, secuestrada, traficada y violada” hace diez años. La cantante dirige su carta específicamente al jefe de la compañía, Reed Hastings, afirmando lo “irresponsable” e “insensible” que fue Netflix al incluir el filme en su catálogo y le pide que la retire por “erotizar el secuestro y distorsionar la violencia sexual y el tráfico como una película sexi” (vía The Sun).

Netflix define la película como “un drama erótico”, pero Duffy asegura que 365 días glamuriza la brutal realidad del tráfico sexual, el secuestro y la violación” mientras añade sentirse incrédula de tener que escribir sus palabas en 2020 cuando “se estima que 25 millones de personas son traficadas por el mundo”. Duffy le pide a Reed Hastings que “se tome un momento y piense sobre ese número, equivalente a casi la mitad de la población de Inglaterra” y que de todos ellos, “no menos del 80% son mujeres y niñas y el 50% de ellas son menores”.

“Esto no debería ser una idea de entretenimiento para nadie, ni debería ser descrito como tal o comercializado de esta manera” escribe en la carta. Duffy va más lejos al destacar que la plataforma no incluye material que glorifique la pedofilia, el racismo, la homofobia, el genocidio u otros crímenes contra la humanidad, pero señala que “las víctimas del tráfico y secuestro siguen sin ser vistas y en 365 días su sufrimiento se convierte en drama erótico”.

Duffy exige que retiren el filme de la plataforma señalando que ella salió con vida de su experiencia, pero que “muchas no tienen la misma suerte”, mientras también se dirige a los “millones de  espectadores que disfrutaron de la película” animándolos a reflexionar sobre la realidad del secuestro, el tráfico humano y la explotación sexual “como una experiencia que es el polo opuesto a la fantasía presentada en 365 días”.

La cantante de 36 años reveló su experiencia en el mes de febrero a través de una extensa carta en donde confiesa todos sus miedos a la hora de contar lo vivido, añadiendo que finalmente decidió compartirlo a pesar de que muchos le aseguraban que arruinaría su carrera o sus posibilidades en el amor. Pero lo hizo de todos modos porque “es humana”. Duffy contó que fue drogada en un restaurante y que el secuestrador la mantuvo drogada en su propia casa durante cuatro semanas para luego trasladarla a un país extranjero. No recuerda cómo llegó hasta el hotel donde fue violada. Más tarde volaron juntos de regreso, siendo amenazada de muerte y, por miedo, Duffy no dijo nada durante mucho tiempo ni llamó a las autoridades. En su relato, revela que el nombre del secuestrador se mantendrá en secreto entre ella y la policía, pero que a la primera persona a quien contó su experiencia fue a su psicóloga. Durante aquel tiempo, cuenta que quemaba sus pijamas tras usarlos y que tuvo que cortarse el pelo al tenerlo tan enmarañado de no peinarlo. Lo que vivió la llevó a alejarse de sus seres queridos durante una década. “La violación es como un asesinato en vida, estás vivo pero muerto” confiesa.

En cuestión de semanas, 365 días se ha convertido en el último fenómeno del gigante streaming, amasando una popularidad fugaz para sus protagonistas. Sobre todo para el italiano Michele Morrone quien ha pasado a tener millones de seguidores en Instagram de la noche a la mañana por su papel del mafioso y secuestrador, Massimo Torricelli.

La película está basada en la primera parte de la trilogía literaria de Blanka Lipinski, quien se inspiró en Cincuenta sombras de Grey para escribirla. La trama comienza cuando Laura (Anna-Maria Sieklucka) viaja a Sicilia con su novio y un grupo de amigos para celebrar su cumpleaños, cuando de repente la secuestra un mafioso italiano. Y su explicación del secuestro es que él lleva buscándola durante mucho tiempo tras haberla imaginado, y al encontrarla, la secuestra para darle 365 días para que se enamore de él. En el proceso, el personaje busca el encuentro sexual constantemente, recurriendo a la violencia en varias ocasiones mientras la víctima termina supuestamente enamorándose mientras la película recurre a escenas eróticas que juegan a rozar la línea con la pornografía. Su trama ha llevado a que muchos la tachemos de misógina y machista y de glorificar un drama tan terrible como el síndrome de Estocolmo.

De momento, varios medios como The Guardian han contacto a Netflix pero la compañía todavía no ha respondido.

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Imagen: Cartel de 365 días (© Next Film), Imagen de Duffy (Instagram/Duffy)