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Cómo Edgar Barrera desafió la supremacía urbana-pop con su autenticidad fronteriza

Siempre fiel a sus raíces, Edgar Barrera desempeñó un papel fundamental en la introducción de un sonido rústico y revitalizador que, por primera vez en una década, interrumpió los ritmos dominantes del reggaetón. Por lo mínimo, le dio una sacudida a la escena urbana, desafiándola desde su cómodo trono.

De hecho, el formidable trabajo de Barrera tanto en el ámbito del pop latino global como en el de la música mexicana le ha valido el codiciado primer lugar en la lista de Billboard de fin de año Hot Latin Songs Producers. Este logro marca la primera vez en una década que un productor de la escena musical regional mexicana reclama esta posición, siendo el último caso Fernando Camacho Tirado, de Mazatlán, hace exactamente una década.

“Y al final del día, se trata de eso, de ser fieles a las raíces de lo que uno es y demostrarlo con las canciones que uno está haciendo”, dice Barrera a Billboard Español.

El productor y compositor mexicano-estadounidense es un autoproclamado “Border Kid” (también el nombre de su discográfica), nacido en McAllen, Texas y criado entre Tamaulipas, México, y el estado de la estrella solitaria. Hasta la fecha, ha acumulado una impresionante lista de artistas con los que ha trabajado: Madonna, Adriana Grande, Becky G, Grupo Firme, Manuel Turizo y muchos más.

Con Grupo Frontera, también fronterizos, no solo consolidaron su distintivo nicho musical, sino que también crearon uno de los éxitos más destacados de 2023, la cumbia tejana “un x100to” con la participación del astro puertorriqueño Bad Bunny, en su segunda incursión en el género.

En noviembre, Barrera ganó tres Latin Grammys, incluyendo a productor y compositor del año, y ahora es candidato a compositor del año en los premios Grammy 2024, el único latino en la lista.

Felicidades por alcanzar el No. 1 en la lista Hot Latin Songs Producers. ¿Te esperabas este logro dado el éxito de muchos de los hits que has creado este año?

Ha sido un año bastante bueno para mí en todos los sentidos. Fue el año donde también tuve la oportunidad de hacer mi disquera [BorderKid Records]. Como compositor y productor, siento que tuve mucha versatilidad también. Siempre trato de incluir sonidos latinos en mis producciones, ya sea una bachata, un merengue, una cumbia o un vallenato — algo distinto, y regional mexicano todo el tiempo; metiendo un poquito de eso al urbano y al pop. Este año tuve la oportunidad de hacer mucho de eso, y aparecer ahora como el No. 1 de Billboard, pues imagínate, para mí es un honor.

Hablemos de algunas canciones, como “un x100to” de Grupo Frontera y Bad Bunny, que también tuvo un éxito tremendo en las listas. ¿Cómo fue el proceso creativo?

Cuando la escribimos, estaba en otro género. Estuvo un año y medio guardada. La mostramos a muchos artistas y nadie la veía como un R&B. O sea, la misma letra, la misma melodía, el mismo todo, pero el arreglo era R&B. Siento que la industria estaba muy enfocada en un rollo más urbano, y la canción no encajaba con el ritmo que tenía. Cuando llega Grupo Frontera, yo se la acababa de mandar a otro artista que me había dicho que no se veía cantando la canción. Frontera me dijo que se las mostrara, y dije, “Te la voy a mostrar sin el arreglo… Te la voy a cantar a guitarra y voz”. Agarré la guitarra, se las canté, e inmediatamente me dijeron, “La vamos a grabar”. Payito se la aprendió y la grabamos ese mismo día en el estudio.

Desde que la grabamos, sabíamos que había algo especial. Te lo juro, no es aquí que te esté inventando algo. El ingeniero que nos estaba grabando me dijo, “Esta canción es diferente. Se siente especial con el Grupo Frontera”. Estábamos tratando de experimentar que Frontera cantara una canción que no fuera la típica cumbia. Eso es parte de lo que me toca hacer como productor. En la parte de Benito, cuando él entra con esos pads todos oscuros, eso fue idea de él. Él quería cambiar la canción cuando entrara él, que hubiera un switch up y que se fuera agregando la cumbia poco a poco. En ese punto MAG, el productor de Bad Bunny, y yo nos sentamos a trabajar, y llegamos a lo que es ahora el tema “un x100to”.

Toquemos otros géneros, “El merengue” y “La bachata” de Manuel Turizo. Háblame de cómo te acercaste a un estilo de música totalmente diferente.

Cuando hicimos “La bachata”, yo quería hacer algo que sonara diferente. Por mi lado, estaba un poquito cansado de que todo sonara igual. Había un patrón de canciones que por un momento en la música latina empezó a repetirse mucho. También estaba pensada para otro artista y al final resultó que Manuel Turizo me llamó para trabajar con él. Me preguntó si tenía canciones por ahí para mostrarle. Le dije, “Tengo un tema, pero es una bachata, yo no sé qué tanto te veas cantando una bachata”. Se la puse y me dijo, “Bro, yo quisiera grabar algo diferente también”. Le dije que estaba un poco saturado de lo mismo que venía la música latina, con mucho reggaetón. Y Manuel le apostó a la canción.

Y después “El merengue” fue más bien en el estudio bromeando con Manuel. Dijimos, “Hicimos ‘La bachata’, y ahora, ¿si hacemos ‘La cumbia’ o ‘El merengue?’”. Dijo, “Bro, ¿sabes qué? ¡Hacer un merengue puede ser interesante!” Estábamos con Marshmello en el estudio y le estaba diciendo, “¿Cómo harías tú un merengue en tu mundo? ¿Cómo le meterías EDM al merengue?” Y Marshallo me dijo, “Tú arranca la producción y yo te sigo”. Entonces me arranco a tocar los acordes en el piano, tirando melodías. Armamos la canción ahí mismo. Nadie [estaba] haciendo merengue en ese momento.

¿Cómo crees que tus raíces mexicanas contribuyen a tu enfoque en cuanto a la producción y composición de canciones?

Yo creo que está en todas las canciones que soy parte de. Por ejemplo, si escuchas “El jefe” de Shakira, oyes muchas cosas mexicanas, o “Mi ex tenía razón” de Karol G, oyes un flow más tejano como de Selena, que es la música de donde yo crecí y que escuché creciendo. Y si oyes una canción como “Según quién” de Maluma y Carin León, se oye algo pop, pero con un estilo bastante mexicano. Últimamente me han aparecido tuits que me ponen con tal canción, [y dicen] “Sabía que era Edgar por esto y esto”. Ya la gente me sabe identificar en las canciones. Y al final del día, se trata de eso, de ser fieles a las raíces de lo que uno es y demostrarlo con las canciones que uno está haciendo.

¿En qué te inspiraste para fundar tu sello BorderKid Records?

Yo crecí en la frontera, soy un border kid, como quien dice. Y siento que muchos nos ven con desventajas, porque a lo mejor somos muy americanos para los mexicanos y muy mexicanos para los americanos. Pero yo trato de buscarle el lado positivo, que tengo las dos culturas en mí. Y parte de mi sello es eso. Uno de los primeros lanzamientos que tuve con mi sello fue “Que vuelvas” de Grupo Frontera [y Carin León de 2022]. Cuando decidí apoyar a un grupo local de McAllen — que es de ahí mismo de donde yo nací, y cerca de donde yo crecí, entre Miguel Alemán, Tamaulipas y Roma, Texas, a una hora de McAllan — quería empezar el sello apoyando a talento local. Pues imagínate, conocí al Grupo Frontera, que también quiere decir lo mismo que el sello y, como dicen, it was meant to be (estaba destinado a ser).

¿Qué consejo le darías a los aspirantes a productores y compositores que quieren hacerse un nombre en la industria?

Que sean originales y que siempre sean reales a lo que ellos hacen; que no tengan vergüenza de demostrar quiénes son en realidad y de dónde son. Por ejemplo, hubo un momento en el que la música latina estaba muy enfocada en otros géneros, en otros países, no sé, muy urbano. Y como mexicano, pues traigo otro tipo de cosas a la mesa. Siempre he estado orgulloso de mi raíz y me considero diferente a los demás. Y siento que uno tiene que estar siempre orgulloso de eso mismo y no tratar de ser una persona o un productor que no es, o tratar de escribir algo que no es tu idioma o tu manera de expresarte para querer encajar.

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