Las tres horas y media de 'El Irlandés' delatan la hipocresía del espectador malcriado

El Irlandés aterrizó en Netflix el pasado viernes coronándose como una de las películas más vistas de la plataforma a lo largo del fin de semana. El aplauso unánime de la crítica, el retorno de Martin Scorsese al cine noir y la reunión de tres estrellas de peso como Robert De Niro, Al Pacino y Joe Pesci, fueron los motivos principales para colocarla como la película imprescindible del streaming en los últimos días. Sin embargo, hay quienes decidieron darle la espalda por una razón que no tiene ni pies ni cabeza: que dura 3 horas y 29 minutos.

Netflix

Este sinsentido no es más que un ejemplo de la hipocresía del espectador de servicios streaming o seriéfilo malacostumbrado u olvidadizo. Y antes que me critiquen, paso a explicar por qué.

Si, El Irlandés dura 209 minutos. Es larga, pero es magnífica y cada minuto está mas que justificado en el estilo narrativo que escoge Scorsese para contarla. Pero como dice el refrán, ”para gustos los colores”. Cada uno está en todo su derecho de verla o no, de que le guste o no, pero quejarse de que es muy larga cuando la puede ver con pausas desde la comodidad del sofá, la cama, la bañera o el lavabo de su casa; incluso desde el móvil o tablet de camino al trabajo, no tiene ningún sentido. Y quejarse de su longitud cuando dura menos minutos que la media que pasan los españoles delante del televisor al día es el colmo. ¿Sabían que un estudio de 2018 sentenció que la media fue de 222 minutos? Si, 13 minutos más de lo que dura El Irlandés.

Recordemos que en 1997 el mundo entero vio las 3 horas y 14 minutos que duraba Titanic sin cortes en los cines que la proyectaban completa. Yo misma fui una adolescente que obsesionada con DiCaprio la vio tres veces sin salir nunca de la sala. Y no recuerdo que se chistara tanto como ahora. Es más, hace unos meses, el gran público corrió en masa al cine a ver las 3 horas y 1 minuto de Vengadores: Endgame, con una afluencia mundial que la coronó como la película más taquillera de la historia. Incluso Avatar duraba 2 horas y 42 minutos y hasta el estreno de la película de superhéroes, era la más taquillera.

Pero hay más. ¿Sabían que El Irlandés es más corta que un clásico de Sergio Leone como Érase una vez en América -20 minutos para ser exactos- y apenas es 7 minutos más larga que El Padrino II de Francis Ford Coppola?

Pero lo que resulta más cuestionable es el hecho de que las quejas partan de un público acostumbrado a las redes y el streaming, muy familiarizado seguramente con los maratones de series. ¿O cuántas veces optamos por ver una serie en lugar de una película que duraba dos horas, pero terminamos viendo tantos capítulos que duplicamos el tiempo delante de la pantalla?

(Niko Tavernise; Netflix)

El binge watching o los maratones de series ya forman parte de la cultura televisiva del nuevo espectador. Dedicar tardes o noches enteras de nuestros días (y mañanas de domingo también, ¿a que si?) a las series ya es nuestro pan de cada día, con un enganche brutal fruto de la calidad de las series actuales, el acceso fácil y la disponibilidad constante. El streaming pisa tan fuerte en nuestras vidas que vernos una serie del tirón o varios capítulos seguidos hasta largas horas de la noche es prácticamente habitual para la gran mayoría de espectadores. ¿O acaso quién no pasó días o semanas viendo Juego de Tronos o Peaky Blinders desde el principio para ponerse al día y del tirón? ¿O quién no consumió You el año pasado en un solo fin de semana?

Entonces, ¿por qué rechazar El Irlandés solo porque dure 3 horas y media cuando solemos ver incluso más minutos en series? Y lo que es más llamativo, cuando está disponible con la facilidad que otorga el streaming.

Analizando este fenómeno se me ocurrió definirlo como “la hipocresía del seriéfilo malcriado”. Malcriado por las propias series actuales, dinámicas y rápidas que concluyen su trama en una sola temporada; y por una cultura seriéfila que se malacostumbró en darle primero una oportunidad a las series porque cada capítulo dura menos que una película, pero que termina pasando más tiempo viendo la misma historia que dedicándole dos o tres horas a un largometraje. En este caso magistral, por cierto.

Por ejemplo, este tuitero lleva su crítica hasta tal extremo que compara ver la película con verse tres episodios de la serie Countrylife. Estoy a la mitad de El Irlandés y es una completa mierda. Una absoluta mierda de perro, basura, Martin Scorsese intentando recrear Uno de los nuestros para una audiencia nueva. Preferiría ver tres episodios de la bastarda Countrylife que este montón de mierda” y demás descripciones.

Pero hay más ejemplos:

UNA IDEA PARA VER ‘EL IRLANDÉS’ Y APROVECHAR CADA MOMENTO

El Irlandés no es para todo el mundo. Es cierto. Es una película pausada, que crea sus momentos (o momentazos) con delicadeza y sin dudas. Si bien son diferentes, podría comparar el efecto que produce en los espectadores con Roma el año pasado, que llevó a cientos de tuiteros a criticar la cinta de Alfonso Cuarón de “aburrida” y “lenta”.

En esta ocasión, muchos espectadores volcaron sus críticas negativas en las redes, tachando al filme de Scorsese de “aburrido” y “largo”. En mi caso, no opino lo mismo, pero cada uno es libre de opinar según sus gustos evidentemente. Por eso, para aquellos que estén dudando entre dejarse llevar por la recomendación de la critica y lo que dicen las redes (que hay para todos los gustos), existe una recomendación viral para verla en trozos y con cautela.

Yo recomiendo apagar el móvil y dedicar atención y tiempo a los 209 minutos de esta joyita cinematográfica. Pero si eres el tipo de espectador que prefiere las pausas y tomarse la historia a su ritmo, la propuesta parte de un periodista sueco y director de una web especializada en cine, Moviezone, que propone ver la película en cuatro capítulos de entre 45 minutos y una hora cada uno.

Alexander Dunerfors propone ver la película como si fuera una miniserie de cuatro episodios -aunque Scorsese seguramente esté en contra-. El primero sería desde el principio hasta el minuto 49 (pausa cuando Jimmy Hoffa termina la llamada). El segundo, continúa desde ese punto hasta la hora 1:40 (cuando introducen a Joey el Rubio), sigue hasta 2:47:30 (cuando Frank sale de la casa) y concluye desde ahí hasta el final.

Desde que el periodista compartiera su idea, el tuit se hizo viral con más de 15 mil likes y la repercusión mediática de retuits. Sin embargo, no olvidemos que El Irlandés, después de todo, es una película y no una serie. No está pensada para verla por partes, sino que funciona en su sutileza, armando sin pausa y sin prisa una historia que alcanza un clímax maravilloso.

Incluso Scorsese reveló recientemente a EW que él no quería transformarla en serie a pesar de su longitud. “Nunca lo he pensado” fue su respuesta a quienes cuestionan por qué no dividió la película en capítulos como una miniserie. “Lo más importante de la película es la acumulación de detalles. Las series son excelentes, puedes desarrollar personajes y tramas, pero [su formato] no encajaba para esto” sentenció. Y qué razón tiene. Porque es en esa “acumulación de detalles”, como lo describe el director de 77 años, en donde esta película resulta magistral. Porque es en los detalles y en la efectiva narrativa del filme que el final resulta tan conmovedor, como eficaz y redondo.

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