Hoy es una obra maestra pero 'El Resplandor' fue destrozada por la crítica hace 40 años

·8  min de lectura

Hace cuarenta años llegaba a los cines un clásico eterno del terror: El Resplandor. La obra maestra de Stanley Kubrick perdura en la memoria colectiva del mundo como una de las películas más influyentes en la historia del género, pero ¿y si les dijera que los críticos de la época la vapulearon con todas sus fuerzas?

Así es… no solo Stephen King estuvo en su contra.

Crédito: Warner Bros.
Crédito: Warner Bros.

El autor de Maine, que publicó la novela en 1977 como una especie de autobiografía sobre sus propios demonios por culpa del alcoholismo, pasó casi cuarenta años odiando la adaptación que Stanley Kubrick estrenó un 23 de mayo de 1980 (en EEUU, porque en España lo hizo el 19 de diciembre). Pero no fue el único. Si bien él la detestó (dijo que fue la única de sus adaptaciones que recordaba haber odiado) porque estaba convencido de que el director se había centrado en el ángulo paranormal para crear una historia de “imágenes memorables” pero obviado los aspectos dramáticos que la hacían una obra personal para él, fue recién con Doctor sueño, la versión cinematográfica de su secuela en donde el director Mike Flanagan reconciliaba las diferencias entre la novela y película originales, que pasó página de una vez por todas.

El Resplandor se estrenaba en EEUU durante el mismo fin de semana de El imperio contraataca (cuyo final George Lucas cambió cuando la cinta ya estaba en cines) coronándose como un éxito rentable para Warner Bros. Sin embargo, si el público hubiera hecho caso a las críticas de 1980, el resultado de taquilla podría haber sido diferente.

Mientras hoy es recordada como una de las películas más importantes de los últimos años, en mayo de 1980 varios críticos la tacharon de incomprensible, irrelevante, lenta, decepcionante, vacía y hasta inefectiva. Lo siento por mis colegas del pasado pero ¡qué equivocados estaban!

Primero debemos reconocer que el cine de terror de los 60s y 70s había influenciado una ola de thrillers misteriosos con giros finales de impacto, como La semilla del diablo (1968) o El exorcista (1973), así como el suspense sin rodeos de Alfred Hitchcock, generando un vicio en los críticos de expectativas dramáticas. Por entonces, el cine de terror no era visto con los mismos ojos críticos de ahora a no ser que fuera un fenómeno de masas como los títulos mencionados. En general, era un género de segunda, y si no contaba con una trama de intenciones explícitas, pasaba desapercibido en la taquilla. Y en este caso, los críticos acostumbrados al cine de terror con estas diferencias no supieron apreciar los elementos que podrían convertirla en clásico. Pero, sobre todo, muchos no le perdonaron que se desviara de la temática de la novela. El libro era un éxito de ventas y su influencia fue esencial en la decepción generalizada. Y es que Stephen King es muy específico en los detalles que llevan a la locura de Jack, mientras que Kubrick dejaba la sombra del alcoholismo como una referencia que el ojo del cinéfilo vago no percibía.

¿Pero qué dijeron exactamente? Veamos. La crítica de entonces de The New York Times, Janet Maslin, escribió que "frustrantemente, la historia sobrenatural tiene poca rima o razón... Incluso las imágenes terroríficas más sorprendentes parecen dominantes y quizás incluso irrelevantes". Quién iba a decirle que años después todos los cinéfilos tenemos grabadas en nuestras retinas las imágenes de Danny y su triciclo topándose con las gemelas; la sangre saliendo a borbotones de la puerta o a Jack Nicholson con su hacha. ¿Irrelevantes dijo?

Un medio legendario en Hollywood como Variety fue más duro todavía, escribiendo que con todo para trabajar, Kubrick se asoció con Jack Nicholson para destruir todo lo que era aterrador en el éxito de ventas de Stephen King”. Por su parte, Gene Siskel del Chicago Tribune la calificó como "una desilusión rotunda” porque, según él, “la mayor sorpresa es que prácticamente no contiene emociones”. La crítica de The New Yorker también la culpó de “decepcionarnos” y el especialista de The Washington Post escribió que la cinta era “una destilación pesada y deslucida de la novela más vendida de Stephen King” que se perfila como la Gran Decepción de la nueva temporada de películas. No puedo recordar una película más elaboradamente inefectiva”. [Vía Wikipedia]

El Resplandor es una sombra rígida y demacrada de la robusta y aterradora novela de Stephen King” escribió The Sun. Mientras que The Gazette publicó “la novela era clara sobre la personalidad del hotel, las cosas horribles que habían sucedido allí y por qué Jack se estaba volviendo loco. Siendo amable, la película está abierta a la interpretación”. [Vía Slash Film]

Kevin Thomas de Los Angeles Times elogió los “momentos tan visualmente impresionantes” que solo alguien como Kubrick “podría llevar a cabo” pero criticó que “la película es demasiado grandiosa para ser el producto de sustos que se espera de las películas de terror” porque, según él, los espectadores que buscaran una película de sustos se sentirían “decepcionado". [Vía Wikipedia] Y aquí queda claro lo que les comentaba previamente. Esa visión de túnel que había antes del cine de terror. El terror era sinónimo de sustos y los críticos recién comenzaban a adaptarse a la nueva ola que acechaba al género con producciones que tocaban otras áreas, como hicieron Alien (1979) o Terror en Amityville (1979) mezclando el suspense con la ciencia ficción y el gore respectivamente en películas con potencial para atraer a las masas. Lo demás quedaba en otro plano. ¿Qué habrían opinado entonces de una película como Déjame salir?

Evidentemente, el ojo de los críticos fue cambiando como también la percepción del cine de terror, con directores que comenzaron a tener espacio para ampliar el horizonte del género a través de estudios que fueron apostando en ellos, abriendo caminos hacia otra manera de contar historias de miedo sin caer en los clichés constantes.

Hoy, cuarenta años después, El Resplandor es una de las pocas películas del género que han conseguido superar el paso del tiempo. Confieso haberla visto varias veces a lo largo de las últimas décadas, y mi apreciación por ella fue creciendo más y más a medida que mi ojo cinéfilo fue madurando. Ya desde sus primeros planos, Stanley Kubrick promete una trama perturbadora. Ese plano de altura mostrándonos el coche conduciendo por la carretera, acechado por los árboles, el lago y las montañas, haciéndonos sentir la inmensa pequeñez del ser humano. Con esa secuencia inicial, el director nos transmitía una sensación de acecho a través de una frágil vulnerabilidad que luego veíamos reflejada en la figura de la madre y el pequeño dentro de la casa enfrentándose a la naturaleza de Jack. Todo esto junto a una música que desde el arranque es estremecedora.

Es cierto que no se puede comparar con la novela porque no es una adaptación directa y simplemente porque sus intenciones son completamente diferentes. A El Resplandor, la película, hay que verla como la versión de un cineasta con un ojo muy propio como lo fue Kubrick y no como una mera adaptación de la novela. De esta manera, si tenemos en cuenta la mirada amenazante de Jack Nicholson (más que el momento del hacha en la puerta del lavabo, para mí el rostro más efectivo es cuando persigue a su esposa en la escalera, sacando la lengua mientras ella sacude el bate de béisbol que les compartí más arriba), un Danny perturbado con su amigo invisible y esa voz ronca hablando con el dedo, el triciclo y ese pasillo plagado de fantasmas en un hotel gigante en donde las alucinaciones, la borrachera y lo paranormal acechaban a la vuelta de cada esquina, tenemos una obra maestra.

Más historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.