Elizabeth Bathory: Asesina de 650 mujeres, vampira y condesa

Sádica y perversa, la condesa húngara Elizabeth Bathory es tristemente famosa por sus crímenes y su vampirismo. Mató a 600 mujeres y es que, bajo ese rostro dulce y delicado, se escondía una auténtica asesina despiadada.

Elizabeth Bathory fue una condesa cruel y despiada además de vampira (TIMOTHY A. CLARY/AFP/GettyImages)

La leyenda de Drácula cobra vida con esta familia aristócrata de Transilvania que llevó a cabo terribles crímenes bajo una macabra creencia: que los baños de sangre alargaban la vida y mantenían la belleza y juventud.

En el seno de estas creencias nació en 1560 y creció Elizabeth, la Condesa vampira. No era una iletrada sino todo lo contrario, le encantaba la astronomía y hablaba nada menos que cuatro idiomas, además, fue educada en todas las materias de la época tales como el arte, la ciencia y, por supuesto, la política.

Entonces, ¿de dónde provenía ese sadismo oculto y sed de sangre? Hay quien apunta a los lazos familiares fruto de la endogamia que practicaban sus parientes. Sin embargo la realidad es todavía más cruel: Puro aburrimiento.

Elizabeth se prometió muy joven, con 11 años y siendo todavía una niña. A los 13 ya estaba embarazada, pero no de su marido sino de un sirviente del castillo. Obviamente la noticia fue causa de repudia hacia ella y hacia el vástago que fue desterrado del país para que ella pudiera seguir con su formal marido con el cual tendría 4 hijos a lo largo de sus 10 primeros años de matrimonio.

El caballero negro, que así llamaban a Ferenc Nadasdy, estaba siempre de batalla en batalla y mientras, la joven e inquieta Elizabeth enloquecía encerrada en su castillo… hasta que descubrió el esoterismo.

Brujos y hechiceros la rodearon y absorbieron y desde ahí, no hubo marcha atrás. Las torturas a doncellas y criadas eran constantes, las tiraba a la nieve y las empapaba con cubos de agua fría hasta que morían congeladas ante su mirada, clavaba agujas finas bajo las uñas de las sirvientas y las obligaba a sujetar con las manos monedas ardiendo que las quemaban para siempre.

Su sadismo creció al quedarse viuda a los 44, cuando su marido falleció por enfermedad. Orgías con ambos sexos, quemaduras a criadas, bocas literalmente cosidas y un sinfín de atrocidades eran el pan de cada día bajo las órdenes de Elizabeth.

Cuando empezó a envejecer le recomendaron baños de sangre para mantenerse bella y joven y no dudó en asesinar sin piedad a más de 650 mujeres para bañarse en su sangre. Les cortaba las venas en las muñecas y en el cuello y las dejaba sangran en su bañera mientras morían agónicamente.

Cuando los cadáveres se amontonaban y el hedor era insufrible, una joven consiguió escapar y contar lo que sucedía dentro del castillo. El Rey Matías ordenó la detención inmediata de la condesa pero ésta jamás llegó a ser juzgada pero sí fue emparedada en el castillo de Esei, siendo alimentada por un minúsculo agujero hasta que murió sólo cuatro años después.

Bañarse en sangre le daría la belleza y eterna juventud (TIMOTHY A. CLARY/AFP/Getty Images)

Desde los 44 hasta los 54 la Condesa vampira marcó una época de terror y sangre que todavía hoy pone los pelos de punta. ¿Conocías su historia? ¿Cómo te has quedado tras leerla?