Erika Eleniak, de estrella de 'Baywatch' a vivir en el semi retiro espiritual

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Todos los que vieron 'Baywatch' recordarán a Erika Eleniak, la actriz que acompañó a David Hasselhoff, Brandon Call o Holly Gagnier durante las primeras temporadas de la serie interpretando al personaje de Shauni McClain.

La actriz venía de trabajar en películas como E.T. El extraterrestre con Steven Spielberg, en la cinta de terror The Blob o en series como Charles in Charge, pero su papel en Baywatch lo que la convirtió en una auténtica estrella televisiva. Sin embargo, la imagen tan sexualizada de ella que dio esta mítica producción de los 90 fue un lastre que terminaría por hundir su carrera y verse obligada a conducir su vida hacia otros ámbitos.

Erika Eleniak en Los vigilantes de la playa (Paul Drinkwater/NBCU Photo Bank) y en la actualidad (Presley Ann/Getty Images)
Erika Eleniak en Los vigilantes de la playa (Paul Drinkwater/NBCU Photo Bank) y en la actualidad (Presley Ann/Getty Images)

Tras dejar la serie después de su tercera temporada y ser reemplazada por Pamela Anderson, Eleniak vio cómo la industria la encasillaba en papeles de chica sexualizada en comedias como Rústicos en Dinerolandia, Un amor con mucho fuego, Misión explosiva o El club de los vampiros, quedando finalmente relegada a producciones de serie B directas a televisión o al mercado doméstico.

Y eso era lo último que buscaba. De hecho, según ha contado en entrevistas como la concedida en 2020 a Fox News, su principal motivación para marcharse era abrirse hueco en el cine interpretando una amplia variedad de papeles, aparte de que no se sentía cómoda grabando en bañador.

"Si tienes que hacer de socorrista y no quieres estar en bañador, habrá problemas. Yo no estaba muy cómoda, pero esa no fue la principal motivación para irme. Realmente no lo fue. Mi corazón estaba en las películas y estaba llamando”, contaba a Fox News. “Sentí que era el momento perfecto para ir porque tuve grandes historias en mi segundo año en la serie, pero sentí que se puso un poco difícil. Simplemente la serie comenzó a tomar una sensación más de video musical. Me encantó, de verdad. Pero también quería hacer otras cosas, quería seguir interpretando diferentes tipos de papeles", añadió.

A partir de los 2000 trató de reorientar su carrera en el mundo del entretenimiento y se prestó a concursar en realities como The Real Gilligan's Island o Celebrity Fit Club, pero a principios de la década de 2010 tomó la decisión de alejarse de las cámaras al considerar otras cosas más importantes. Y es que en los primeros compases de los 2000, tras dos romances fallidos con su compañero de Los vigilantes de la playa Billy Warlock y el culturista Philip Goglia, inició una relación con un técnico que conoció en un rodaje llamado Roch Daigle. Se casaron en 2001 y en 2005 vivieron un suceso trágico al sufrir un embarazo ectópico y tener un aborto espontáneo. Cuando poco después volvió a quedarse embarazada y dio a luz a su primera hija, lo ocurrido la hizo valorar mucho más la vida familiar y priorizarla por encima de la actuación, por lo que en 2012 decidió retirarse, centrarse en su familia y buscar nuevas formas con las que sentirse realizada a su manera.

Si entramos a su perfil en Instagram vemos que en su biografía destaca que es una madre orgullosa, actriz y productora, sin embargo lo que verdaderamente llama la atención es que a continuación añade su nuevo rumbo aparentemente profesional definiéndose como alquimista espiritual, con publicaciones dedicadas a ello y hasta un podcast que presenta y produce al respecto que ya lleva dos temporadas.

La alquimia espiritual es una práctica antigua que utiliza el principio básico de la alquimia, aplicándolo al plano espiritual. Es decir, si la alquimia original era una filosofía y práctica protocientífica que buscaba transformar el plomo en oro, la alquimia espiritual convierte la idea en otra métafora pero de la transformación personal, cambiando las dificultades en algo constructivo. Es decir, una forma de autoempoderamiento espiritual que podría ser tan antigua como la alquimia física.

Sin embargo, investigando en la página web de Erika Eleniak, su podcast Alquimia espiritual con Erika y sus diferentes perfiles en redes sociales, encontramos que ella define la idea como un método de “autoempoderamiento” para “aprovechar el poder interior y descubrir tu verdadero yo”.

En su página web detalla que lleva desde los 11 años estudiando religiones occidentales, teosofía, el movimiento del siglo XIX nacido en EE.UU. 'Nuevo Pensamiento' e incluso una religión neopagana como la Wicca, como demostración de sus intereses o curiosidad por creencias espirituales en general. Detalla que le “encanta encontrar el hilo dorado que atraviesa cada una [de las creencias] diciendo exactamente lo mismo”, que disfruta la espiritualidad y que se la toma muy en serio. Sin embargo, la descripción que más llama la atención es que asegura ser estudiante de lo que ella define como "educación de enriquecimiento espiritual", asegurando que se encuentra "trabajando en conseguir su licencia como Maestra Unity". Unity es un movimiento cristiano creado en 1889 por un agente inmobiliario llamado Charles Fillmore y su esposa en EEUU, muy cercano a la corriente del Nuevo Pensamiento.

Al parecer, todo esto la habría llevado hasta la alquimia espiritual creando su propia plataforma en base a ello. De hecho, en la descripción del podcast hace referencia a esta creencia matizando que todas sus técnicas “son universales y te empoderan sin importar tus creencias religiosas o espirituales”, lo que, puestos a opinar, suena a una estrategia perfecta para ampliar el target de clientes de su negocio.

Cuando decimos negocio es porque Erika parece promocionar diferentes aspectos desde sus perfiles sociales. Por ejemplo,aparentemente vende productos suyos, promociona algunas marcas pero, sobre todo, da visibilidad a su podcast dedicado exclusivamente a dar lecciones o enseñanzas sobre sus creencias de alquimia espiritual.

Además, también trabaja como profesora de interpretación y usa sus clases como complemento a sus supuestos métodos de autoayuda. Según cuenta, ha utilizado la actuación para llevar a niños y adolescentes con problemas de adicción o comportamiento a “salir de sus lugares oscuros, encontrar su luz y que les sirva de autoempoderamiento”. A su vez, recuerda con frecuencia su paso por Baywatch en sus redes sociales, en 2017 y 2019 volvió a actuar en dos películas menores llamadas Boone: El cazarrecompensas y Cor Values e incluso en IMDb aparece con proyectos pendientes para 2022. Aunque según detalla en su web, su hija es ahora el principal motor de su vida.

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