El éxito de Ester Expósito: de anunciar agua a ser la reina de Instagram

Joven, bella, ambiciosa, buena actriz, sexy... Cualquier adjetivo se queda corto para definir a Ester Expósito, que a sus 20 años se ha convertido en una de las actrices más deseadas del panorama cinematográfico español. La protagonista de Élite cuenta además con una legión de seguidores en Instagram de, nada menos, que 23 millones (y subiendo) de followers, lo que hace que sea la española más seguida en la red social, por encima de otras grandes ‘musas’ instagrammers como Úrsula Corberó o Georgina Rodríguez.

Ester Expósito en la presentación de la segunda temporada de Élite. (Photo by Oscar Gonzalez/NurPhoto via Getty Images)

¿Y qué ocurre si la comparamos con otras estrellas del mundo del cine a nivel internacional y con una trayectoria extensa? Pues fíjense bien. Penélope Cruz, con un Oscar en su casa, tiene apenas 5,5 millones de seguidores; Ana de Armas, una de las actrices de moda en Hollywood, última chica Bond y novia de Ben Affleck, pasa por poco los 3 millones, o Nicole Kidman, a la que nadie pone en duda su trabajo como intérprete, no llega a los siete millones. Eso sí, hay una cosa que llama la atención en Ester, y es que a ella lo de ser una influencer en redes no le interesa demasiado. Es más, parece querer huir de esa etiqueta a pesar de que podría darle numerosos beneficios a través de la publicidad de productos.

Pero para qué vamos a engañarnos. No quiere ser una influencer, pero sus videos y fotografías en Instagram arrasan y son noticia. Por poner algún ejemplo, el pasado 11 de abril, Ester decidía subir un video desde su casa, donde estaba confinada como el resto de España por el coronavirus, bailando reggaeton (la canción El efecto de Rauw Alejandro y Chencho Corleone) y acompañado por una sencilla frase: “Vamos con ese sábado”.

¿Qué sucedió? Pues que esos escasos segundo de contoneo de la bella actriz comenzaron a tener más y más visualizaciones hasta llegar a convertirse en el video más visto de la historia de Instagram. Y ya va por 63 millones, sí, han leído bien, 63 millones de visualizaciones. “Se ha liado un poco”, decía la joven días después en una conexión por videollamada con La Resistencia. “Me encanta bailar y lo echo mucho de menos, me encanta salir y me frustra que las discotecas van a abrir tarde”, añadía restando importancia al éxito conseguido.

Pero ahí no ha quedado todo. Cada fotografía que Ester sube, cada gesto, cada video, cada frase que escribe se convierte en tendencia casi al instante. ¿Una foto en el sofá con un sencillo jersey como único abrigo? Seis millones de Likes. ¿Otra instantánea en el mismo sofá pero sin jersey y completamente desnuda pero tapándose estratégicamente con los brazos y las piernas? Casi 8 millones de Likes. ¿Un post enseñando su nuevo tatuaje de una media luna sobre su espalda? Sí, han adivinado, otros 6,5 millones de Me gusta en apenas unos segundos.

Ester Expósito para YSL Beauty.

Y claro, ¿se pensaban que las marcas no iban a ‘aprovechar’ el tirón de la prota de Élite? Son muchas las que le han propuesto para aparecer en sus campañas, pero ella tiene la posibilidad de elegir muy bien dónde quiere plasmar su maravilloso rostro angelical. Este mismo martes, la firma de lujo Yves Saint Laurent anunciaba que Ester Expósito se convierte en una de las nuevas embajadoras de la marca de cosmética, uniéndose a otras grandes estrellas del mundo del cine, la música y la moda, como Kaia Gerber, Zoe Kravitz o Dua Lipa, que también han sido o son imagen de la marca francesa en su división beauty. Casi nada, y todo con 20 años recién cumplidos. Otras marcas como Swatch o Victoria han querido que anuncie sus productos.

Sus primeros pasos en el colegio

Esta madrileña tuvo claro desde muy pequeña que lo suyo iba a ser la interpretación. Ya en el colegio le gustaba participar en las obras de teatro escolares y con seis años asistía a clases con Juan A. Bottaro. Desde los seis años y durante casi diez, Ester practicó ballet, hip-hop y funky en las escuelas madrileñas Karen Taft y Galileo 98; y con 14 comenzó a tomarse en serio la interpretación llevando a cabo un curso de tres años en Primera Toma Coach, aunque ya en 2013 había ganado un Premio de Teatro de Madrid en la categoría de mejor actriz, premio que volvió a recibir dos años después. En 2017 se inscribió a la prestigiosa escuela de Juan Codina. Uno de sus primeros papeles fue en un anuncio de agua mineral.