La estrategia de Dani Rovira para conseguir que los entrevistados de 'La noche D' hablen más de la cuenta

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El pasado 26 de enero se estrenó en el prime time de Televisión Española (TVE) La noche D, un programa de entretenimiento con el que Dani Rovira está consiguiendo que diversas personalidades opinen sin tapujos sobre distintas historias personales y noticias de actualidad. Este comedy show apenas lleva seis entregas emitidas, pero el actor malagueño ha creado el ambiente propicio para que los invitados se olviden de que hay cámaras y hablen más de la cuenta sobre el amor, el humor, la felicidad o el dinero, como si de una conversación entre amigos se tratara.

Claro que, para ello, el cómico es el primero en compartir detalles íntimos sobre su vida como, por ejemplo, a qué edad perdió la virginidad. Una estrategia con la que ha incrementado el interés de los espectadores que no aprobaron con muy buena nota el estreno de este espacio producido por The Good Mood Productions y The Pool.

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A pesar de que el debut de Dani Rovira como presentador en solitario de un programa en la pequeña pantalla no convenció en un principio a la audiencia, con una primera entrega que cosechó un 9.8% de share, con el paso de las semanas La noche D ha alcanzado el doble dígito. Y, lo que es más importante, ha despertado el interés de los espectadores que cada martes están ansiosos por descubrir con qué nueva revelación sorprende el intérprete o sus invitados. Porque en este formato de humor y entretenimiento todo puede pasar y, aunque de primeras la naturalidad brilló por su ausencia en el equipo, el hecho de que cada semana se aborde un tema distinto se ha convertido en la mejor baza del malagueño para entretener y sorprender al público.

La noche D no es un trabajo cualquiera en la trayectoria de Dani Rovira. Y es que este programa ha supuesto la vuelta a la televisión del intérprete de 40 años tras superar un linfoma de Hodgkin, un tipo de cáncer que afecta al sistema inmunológico. Tras estar apartado de los focos durante unos meses, el presentador ha vuelto a demostrar su talento, humor inteligente y frescura en esta apuesta de la cadena pública con la que inicia un momento muy dulce en su carrera. Porque además de conducir este espacio, también ha estrenado con éxito su monólogo Odio en Netflix.

Si bien en las tablas Dani Rovira se muestra sin filtro diseccionando el mundo con la gracia que siempre le ha caracterizado, el humorista aporta su visión más sincera sobre diferentes cuestiones en La noche D. Quizás consciente de que no es fácil competir en el horario de máxima audiencia -el fenómeno turco Mujer se lo ha puesto difícil desde el primer día-, ha apostado por dar algunas pinceladas sobre su vida confeccionado un discurso que nunca cae en el tedio y que provoca que las anécdotas con los invitados surjan de forma espontánea.

El presentador busca por todos los medios a su alcance conectar con los invitados para que el público no cambie de canal. Una estrategia que se percibe fundamentalmente cuando, a la mañana siguiente de la emisión del programa, Dani Rovira acapara titulares con chascarrillos sobre su vida o la de quienes acuden al plató. Sin ir más lejos, en la última entrega el protagonista de Ocho apellidos vascos ha compartido en qué momento perdió la virginidad. Una confesión que se ha producido cuando ha preguntado a sus invitados sobre la primera vez que se dieron un beso.

Candela Peña le ha revelado que "en lo alto de aquella Vespa azul con sillín blanco de cuero me comió el boquino" y, en cuanto el presentador ha descubierto qué edad tenía la intérprete, ha hecho una confesión que ha dejado con la boca abierta a más de uno: "Te gano. Yo cuando perdí la virginidad ya había votado unas generales y una municipales. Haz cuentas".

Aunque hay que tener en cuenta que el presentador toca diversos temas siempre desde el humor, lo más significativo es que no tiene reparos en compartir con todo lujo de detalles sus experiencias vitales, consiguiendo una cercanía muy efectiva con los invitados que pocos presentadores logran en la televisión. Y esta es la clave que podría explicar el éxito creciente de un formato que para muchos internautas se ha convertido en un soplo de aire fresco en la televisión.

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Porque Dani Rovira engancha con los monólogos de apertura en cada entrega pero, especialmente, con sus revelaciones que animan a los invitados a soltarse también. Así, en el segundo programa Florentino Fernández contó una anécdota de sus inicios en televisión cuando le ofrecieron una suculenta oferta de trabajo. "A mí me pasó en Telecinco, llevaba 6 seis meses trabajando y llevaba de famoso de la leche 2 meses. Me subieron a un despacho y me ofrecieron 100 millones de pesetas por estar un año con Telecinco al año siguiente. Yo estaba con Pepe Navarro y ganaba 380 mil pelas”, narró antes de confesar que finalmente rechazó esta millonaria oferta de trabajo.

También llamó mucho la atención que en el tercer programa Ana Milán compartiera su más íntima confesión sobre la maternidad. "Yo tengo la sensación de haber fracasado como madre, de que el concepto que yo tenía que iba a ser como madre no lo he sido", reveló primeramente. Después apuntó que para ella ha sido difícil compaginar su papel de madre con su faceta de actriz ya que su trabajo le obligaba a pasar mucho tiempo fuera de casa alejada de su familia: "Me pasé la maternidad sintiendo que nunca llegaba a tiempo, que llegaba muy cansada".

Y hay más ejemplos porque, en la cuarta entrega, David Broncano también hizo una confesión sobre su infancia cuando Dani Rovira le preguntó si se liga siendo humorista. El presentador primeramente contestó a su propia pregunta, revelando que “claro que se liga”, y abriendo la veda para que los invitados se soltaran la melena. De esta manera, al conductor de La Resistencia se le ocurrió compartir que de pequeño tenía que recurrir al humor físico porque su hermano pequeño era más gracioso que él: "Mi hermano Dani es mucho más talentoso, mejor forma física, más guapo, un nombre más bonito... Yo siempre iba a lo zorro por debajo. Tenía que recurrir a romper cosas".

En resumen, entre risas y anécdotas, Dani Rovira consigue con facilidad abordar cuestiones serias o que, al menos, no dejan indiferentes a los espectadores porque al final repasa con humor la forma que todos tenemos de entender la vida. Y es gracias al dinamismo que introduce el presentador que los temas universales de cada semana calan hondo entre la audiencia.

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