Estudiantes toman varios colegios de Buenos Aires para reclamar mejoras

Buenos Aires, 28 sep (EFE).- Alrededor de una decena de escuelas de Buenos Aires continúan ocupadas por la fuerza este miércoles por grupos de estudiantes que reclaman mejores políticas públicas de educación en la capital argentina.

Los estudiantes comenzaron su protesta el lunes pasado, según denuncian en declaraciones públicas algunos de ellos, por las viandas con alimentos que no llegan a las escuelas en cantidad suficiente ni en calidad digna, así como mejoras en la edificación.

La Coordinadora de Estudiantes de Base también pide evitar “reformas inconsultas”, ya que rechazan las prácticas laborales obligatorias en empresas y organizaciones; “un modelo de educación con la comunidad educativa adentro”, y que se deje de "perseguir políticamente a los centros de estudiantes".

La toma de colegios se extendió este miércoles al colegio Carlos Pellegrini, que depende de la Universidad de Buenos Aires.

“Cuando tomamos el colegio, automáticamente las autoridades, los docentes, los preceptores o autoridad a cargo del colegio, tiene que retirarse del establecimiento, apenas firmamos un acta donde nos comprometemos a cuidar el colegio”, dijo la presidenta del centro de estudiantes del Pellegrini, Micaela Güera de Souza, a radio Mitre en la puerta de la escuela, donde aseguró que cuentan con su propio candado para cerrar el edificio.

Los jóvenes que toman las escuelas se quedan a dormir en los colegios y evitan el dictado de clases, en tanto el Gobierno de Buenos Aires ha denunciado que además vandalizan los edificios.

Para el Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, las tomas “forman parte de una manifestación política incentivada por el kirchnerismo”, ya que Buenos Aires está gobernada por Juntos por el Cambio, la principal coalición opositora a la del Frente de Todos, que gobierna la nación.

El Gobierno capitalino respondió con denuncias en la Justicia tras poner en funcionamiento el protocolo vigente: ante la toma de una institución por parte de los menores de edad, los rectores se comunican con los padres y, en caso de que no retiren a los jóvenes o avalen la toma, se les eleva una denuncia penal por la ocupación de un espacio público y una demanda civil por el costo al que incurre el Estado.

Además, impulsó “las denuncias penales y las demandas civiles a los adultos responsables de los estudiantes que participan”, confirmó la ministra de Educación de Buenos Aires, Soledad Acuña, en su cuenta de Twitter, porque “el costo de las tomas lo pagan los chicos con días perdidos de clase y los ciudadanos que sostienen la educación pública con sus impuestos”.

DOCENTES ACOMPAÑAN

Los profesores de algunas escuelas "acompañan" la toma de los estudiantes pidiendo que se deje "de usar la educación pública como campaña política", aunque aclaran que las decisiones las toman los escolares.

El profesor del colegio número 3 Mariano Moreno Diego Del Negro dijo a Efe que hay un "malestar muy grande" con la educación en la ciudad de Buenos Aires, al señalar "un recorte educativo progresivo año tras año", que se "visualiza en las condiciones de trabajo".

El profesor indicó que la gota que rebasó el vaso es que la jornada de capacitación que se postergó porque caía el feriado que se declaró por el atentado a la vicepresidenta, Cristina Fernández, se pasó a un sábado: "Lo vivimos como algo que no cae bien".

(c) Agencia EFE