Las extrañas razones por las que Warner Bros. canceló el estreno de Batgirl

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Las extrañas razones por las que Warner decidió que Batgirl nunca será estrenada
Las extrañas razones por las que Warner decidió que Batgirl nunca será estrenada

Ni Lex Luthor, ni el Joker. Para muchos de los fans de DC, el mayor archienemigo de sus héroes favoritos es Warner. Y es que, después de una serie de polémicas decisiones, la empresa dueña de los derechos de los personajes de la editorial de comics, acaba de anunciar una de sus determinaciones más polémicas: no estrenar, ni en el cine ni en ninguna plataforma, la película de Batgirl.

La noticia fue dada a conocer este martes por New York Post. La película centrada en la vida de Barbara Gordon, la hija del comisario de Ciudad Gótica que decide adoptar la identidad de Batichica para combatir el delito, está protagonizada por Leslie Grace y marcaría el retorno de Michael Keaton en la piel de Bruce Wayne, el rol que interpretó en Batman y Batman Vuelve , a las órdenes de Tim Burton.

En 2021, los cineastas de Marvel Adil El Arbi y Bilall Fallah recibieron luz verde para empezar a filmar la película, como parte de un esfuerzo de Warner Bros para crear largometrajes específicamente para la plataforma HBO Max. Sin embargo, según indica Variety, el nuevo régimen empresarial del estudio, tras fusionarse con Discovery, “ha hecho que las prioridades de la empresa vuelvan a las funciones cinematográficas, dejando a Batgirl sin un hogar adecuado” .

“ Los expertos del estudio insisten en que la decisión de eliminar a Batgirl no fue impulsada por la calidad de la película o el compromiso de los cineastas, sino por el deseo de que la lista de películas de DC del estudio tuviera la escala de un éxito de taquilla ”, indica aquel medio. Y explica que Batgirl fue presupuestada para proyectarse directamente en los hogares a través de HBO Max, y no en cines.

La versión del New York Post es muy distinta: el diario asegura que el estudio había comenzado a realizar proyecciones de prueba y que las reacciones del público no fueron nada buenas. Ante esta situación, Warner habría decidido “reducir sus pérdidas y velar por el futuro de la marca”.

Según indica el periódico, este sería “uno de los descartes cinematográficos más caros de la historia”. El presupuesto inicial fue de 75 millones de dólares, pero debido a los retrasos relacionados con la pandemia de coronavirus, terminó ascendiendo a 90 millones. Es por eso que la decisión resulta sorpresiva, sobre todo si se tiene en cuenta que el estreno estaba anunciado para este año y la película estaba concluyendo la etapa de postproducción.

Desde el momento en el que Warner Bros. se fusionó con Discovery, David Zaslav se convirtió en el director ejecutivo de la nueva entidad. Dejar de lado un proyecto multimillonario no sería algo inusual para Zaslav, a quien el New York Post define como “un reductor de costos despiadado”.

La extraña determinación se da, además, en un contexto nada claro para la continuidad de los héroes de DC en la pantalla grande: Warner Bros todavía está debatiendo qué hacer con The Flash , la película que retomará las aventuras del mayor velocista de la editorial, esta vez en solitario, luego de su debut en La Liga de la Justicia. Su estreno aún está anunciado para 2023, a pesar de las múltiples acusaciones de abuso sexual y mala conducta que pesan sobre su protagonista, Ezra Miller.

En abril de este año, Warner anunciaba la realización de una película basada en los Gemelos Fantásticos, pero meses después decidió cancelarlo por ser un producto muy “de nicho” y contar con un presupuesto excesivo para una cinta que iría directamente al servicio de streaming de la compañía, HBO Max, un argumento muy similar al que utilizarían tiempo después para referirse al oscuro destino de Batgirl.

Una relación conflictiva

La relación entre el estudio, sus responsables y los actores que dan vida a los personajes de DC en la pantalla grande está plagada de conflictos. En junio de 2020 Ray Fisher acudió a su cuenta de Twitter para acusar a Joss Whedon de tener una conducta “burda, abusiva, poco profesional y completamente inaceptable” en el set de La Liga de la Justicia. Desde ese momento, el actor usó sus redes para alegar actitudes racistas por parte del director del film y para remarcar que los estudios de Warner Bros. encubrían estos comportamientos.

Todo comenzó cuando en 2017 Zack Snyder, el director del largometraje, decidió abandonar el proyecto debido al suicidio de su hija. Fue allí cuando Whedon tomó el control. Según el guionista Chris Terrio, Fisher había estado muy involucrado en la elaboración de la historia, debido a que sería el primer superhéroe negro dentro del universo de DC. “Con un guionista y un director blancos, ambos pensamos que tener la perspectiva de un actor de negro era realmente importante. Y Ray es muy bueno con la historia y el personaje, así que se convirtió en un socio en la creación”, explicó.

Sin embargo, una vez que llegó el nuevo director, todo cambió. En ese contexto, Fisher sintió la necesidad de “explicar algunos de los puntos más básicos de las cosas que serían ofensivas para la comunidad negra”. Ante la oferta de colaboración del actor para determinar algunas cuestiones de su personaje, que habían sufrido rotundos cambios, Whedon le respondió cortantemente. “Parece que estoy tomando notas ahora mismo y no me gusta tomar notas de nadie, ni siquiera de Robert Downey Jr.”, respuesta que también le habría dado a Gal Gadot y Jason Momoa en algún momento.

“No podemos hacer que Joss se enoje”, habría sido la respuesta que le dio Geoff Johns, que fue copresidente de DC Films y productor de la película, ante sus reclamos. Una vez que empezaron las grabaciones, los roces con Whedon se volvieron frecuentes, razón por la que el representante de Fisher decidió llamar al presidente de los estudios Warner, acción que no le gustó nada a Johns: “Él me dijo, ‘consideraba que éramos amigos’, lo cual yo sabía que no era cierto. ‘No quiero hacer que tu nombre sea malo dentro de la industria’, me planteó”.

Fisher no era el único del elenco que estaba infeliz con lo que pasaba. Gal Gadot tenía muchas preocupaciones con la versión nueva de la película, incluyendo “cuestiones sobre que su personaje fuera más agresivo que en La mujer maravilla”. Y agregó: “Ella quería que el personaje fluyera de una película a otra”. Incluso Whedon llegó a amenazar a la actriz con dañar su carrera y su reputación si no decía algunas frases que a ella no le gustaban.

“Joss se jactaba de que se había peleado con Gal. Le dijo que él era el guionista y que ella se iba a callar e iba a decir las líneas así porque si quería podía hacerla parecer increíblemente estúpida en la película”, expresó una persona de la producción del film en diálogo con The Hollywood Reporter. “Tuve mis problemas con Whedon y Warner Bros. pero los manejé de manera oportuna en su momento”, expresó Galdot al ser consultada sobre estas acusaciones.

Momoa también salió a respaldar a su compañero, luego de que este alegara que cada vez que él escribía un mensaje en Twitter contando lo que había vivido, el estudio publicaba algo para distraer la atención de la prensa. “Pasaron cosas serias. Los hechos tienen que ser investigados y la gente tiene que rendir cuentas”, había dicho.

Ante las acusaciones que circulaban, Warner Media decidió iniciar una investigación. Katherine Forrest, una exjueza federal que dirigió la investigación, aseguró en un comunicado que durante las entrevistas con más de 80 testigos no encontró “ningún apoyo creíble para las afirmaciones de discriminación e insensibilidad racial”.

Fisher alega que el proceso fue sospechoso y que tanto el estudio como su empresa matriz parecían estar centrados en proteger a los altos ejecutivos. Según él, toda la investigación se realizó intermitentemente y cuando el actor se vio obligado a intensificar su protesta pública, el estudio respondió con lo que Fisher llama un desprestigio deliberado. A su vez, Warner sostiene que ha hecho todo lo necesario para responder a las preocupaciones de la estrella, quien sigue queriendo una disculpa.