Filofobia: el miedo al amor

Marta Ibáñez
Filofobia: el miedo al amor

¿Qué es la filofobia?

Muchas veces podemos comentar con sorna que alguien tiene miedo al compromiso si observamos que comienzan una relación muy ilusionados pero en cuanto se empieza a poner seria huyen despavoridos. Esto no tiene nada de patológico en principio pero sí que podría tratarse de un caso de filofobia.

Como en casi todo, hay grados y se puede tener filofobia y efectivamente llegar hasta cierto punto de la relación más o menos cómodo y que el temor aparezca cuando aparece el compromiso o que sea mucho más grave.

Los filofóbicos severos sienten auténtico miedo, incluso con una respuesta física de ansiedad y estrés, ante la idea de tener una relación. Por supuesto estas personas se sienten atraídas por otras pero solo estar enfrente de ellas les puede desencadenar mareos, náuseas, taquicardias y unas ganas irrefrenables de salir corriendo.

Las causas de la filofobia son variadas. Puede aparecer tras una ruptura amorosa especialmente traumática o parecer que es de nacimiento cuando en realidad proviene de la relación con nuestros padres o cuidadores. En todo caso parece que el factor común es una o varias experiencias dolorosas en las relaciones personales.

No es fácil darse cuenta de que se sufre filofobia, en primer lugar porque es un trastorno muy desconocido pero también porque generalmente el filofóbico se justificará, sacará defectos a sus parejas, creará situaciones para que se rompa la relación o directamente siempre buscará relaciones imposibles y amores platónicos para no tener que exponerse.

Otra forma de justificarse a sí mismo y ante los demás será decir que no necesita el amor. Aunque recordemos que efectivamente hay personas que eligen libremente la soltería y no son filofóbicos. Podremos diferenciar entre ambos en la manera en la que se exponen a una relación, la persona que elige la soltería probablemente se deje llevar aunque al final tienda a preferir estar solo y el filofóbico comenzará inmediatamente a sacar defectos y crear conflicto.

Combatir la filofobia

Una vez se ha logrado reconocer el problema, lo ideal es acudir a un especialista para que nos guie en el camino a la solución.

La persona deberá comenzar a exponerse al amor poco a poco y aprender a vivir el presente sin miedo a lo que vendrá. Valorar que la experiencia de una relación amorosa es bonita y enriquecedora más allá de a donde llegue o de como termine si es que lo hace. Adquirir herramientas que sean útiles en caso de crisis en la pareja o ruptura, ya que estas personas pueden reaccionar muy mal ante cualquier signo de que la relación se acaba o la perspectiva de sufrir.

Lo ideal es, además, que se cuente con el apoyo de algunos familiares y/o amigos que entiendan la situación y puedan acompañar a la persona en su recuperación. Es importante que el filofóbico sienta que puede exponer sus temores sin miedo a ser juzgado, ya sea con un profesional o con alguien cercano. Verbalizar los miedos y ser consciente de ellos es el primer paso para combartirlos.

Efectivamente deberá exponerse al amor, esto no es siempre fácil porque hay otra persona involucrada y tampoco se debe pasar de 0 a 100. Lo ideal es empezar exponiéndose a amistades más estrechas para luego ir dando pasos hasta conocer a una persona y disfrutar de la relación.

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