¿Por qué hay que revacunarse de la gripe cada año?

Además de reforzar las propias defensas, los neumólogos consideran fundamental la vacuna antigripal porque ayuda a evitar contagios y afecciones graves

La vacuna antigripal para prevenir la infección por gripe se prepara cada año en función de las cepas circulantes del virus de la gripe que se observan del invierno anterior y durante el invierno del hemisferio sur. (Foto: Getty)

La gripe no es una mera infección respiratoria; es masiva, ya que puede afectar a un gran número de personas cada año. Así, en la temporada 2017-2018, hubo en España 700.000 casos leves, 52.000 casos de ingresos hospitalarios, de los cuales 14.000 desarrollaron complicaciones graves y 3.000 ingresaron en la UCI (unidad de Cuidados Intensivos).

Asimismo, se estima que unas 15.000 muertes en España estuvieron relacionadas con la gripe, según datos del Sistema de Vigilancia de la Gripe en España (SVGE) del Instituto de Salud Carlos III.

La vacunación antigripal es útil para prevenir la infección por gripe, los contagios y complicaciones graves como la neumonía. Se inicia a mediados de octubre, antes de que caigan drásticamente las temperaturas, porque la inmunidad frente al virus tarda en desarrollarse unas cuatro semanas.

“Está especialmente indicada en grupos de riesgo (consulta el documento oficial de población en riesgo que debe vacunarse) como los enfermos crónicos, las mujeres embarazadas y los ancianos de más de 65 años”, según el doctor Francisco Sanz, neumólogo del Hospital General de Valencia y miembro del Área de Infecciones Respiratorias de SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica).

La vacuna de la gripe confiere inmunidad un máximo de 12 meses, por lo que es preciso revacunarse cada año para reforzar las propias defensas y que se adapten a las nuevas cepas circulantes, que este invierno serán la H1N1, H3N2 y dos cepas B.

Un grupo de riesgo son los niños desde los seis meses a los dos años. (Foto: Getty)

Con estos datos, la vacuna antigripal recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la temporada 2019-2020 es la de una vacuna trivalente, de composición mixta, ya que contiene cepas del virus A, H1N1 y H3N2, y una cepa del virus influenza B, si bien en algunas poblaciones de riesgo se administra una vacuna tetravalente, de la misma composición que la vacuna trivalente, pero con dos cepas del virus influenza B.

Los grupos de riesgo en los que esta vacuna es especialmente útil son los enfermos crónicos respiratorios, con asma u otras afecciones, los cardiológicos, con diabetes, obesidad o problemas metabólicos; las mujeres embarazadas en cualquier trimestre del embarazo y los ancianos.

Aunque no padezcan ninguna enfermedad crónica, también se recomienda vacunarse frente a la gripe al personal sanitario –al estar muy expuesto y poder ser transmisor de la enfermedad en las consultas-, cuerpos de seguridad como los bomberos y policías e, incluso, podría ser de interés que recibieran esta vacuna los maestros, al estar también muy expuestos a la infección debido al contacto con niños que puedan haber enfermado de gripe.

Asimismo, a partir de los 65 años, también se aconseja recibir la vacuna antineumocócica, que se administra una vez en la vida, y también protege frente a la neumonía causada por la gripe.

Las embarazadas también son un grupo prioritario. Sanidad Insiste en que éste es un cuidado más durante el embarazo, no supone ningún riesgo sino al revés porque da cobertura a la mujer y al feto y al bebé durante sus primeros meses de vida. (Foto: Getty)

“El pico de la epidemia de gripe se suele producir en enero o febrero, por lo que conviene que las personas que necesitan la vacuna, por pertenecer a alguno de los grupos de riesgo, estén vacunadas un par de meses antes para desarrollar los anticuerpos contra el virus de la gripe y estar preparados frente a la infección”, explica el Dr. Sanz.

Asimismo, las personas que pertenecen a grupos de riesgo de contraer la infección deben vacunarse cada año porque la vacuna confiere una protección estacional.

Por tanto, deben revacunarse cada año “porque las cepas circulantes cambian y puede haber pequeñas mutaciones antigénicas que impliquen que los anticuerpos que desarrollen frente a la vacuna no sean tan eficaces”, matiza el experto.

Además, cuando llegan las temperaturas invernales, los anticuerpos frente a la gripe están prácticamente agotados y es preciso reforzarlos con una nueva vacuna antigripal, ya que esta ofrece una garantía de inmunidad de 12 meses”, añade el neumólogo.

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¡No te lo creas!

Por otro lado, expertos en enfermedades infecciosas de la SEIMC recuerda que muchos de los mitos sobre la gripe y la vacuna antigripal no son ciertos. Por lo que aclaran que:

1. La gripe es una infección vírica aguda que se transmite fácilmente de una persona a otra y puede afectar a personas de cualquier edad.

2. Los síntomas de gripe duran generalmente una semana y se caracterizan por la aparición súbita de fiebre alta, dolores musculares, dolor de cabeza y de garganta, tos seca y mucosidad nasal. No obstante, con frecuencia los pacientes con gripe tienen síntomas catarrales leves.

3. La gripe es generalmente una enfermedad autolimitada y de curso benigno que no requiere de tratamiento antibiótico, recuperándose la mayoría de los afectados en una o dos semanas.

4.La gripe puede ser causa de desestabilización en los pacientes con enfermedades crónicas y producir neumonía, enfermedad grave y muerte, fundamentalmente en poblaciones de alto riesgo.

5. En casos graves o en pacientes con riesgo elevado de complicaciones relacionadas con la gripe es importante acudir al médico e iniciar tratamiento con antivíricos lo antes posible.

6. La gripe es una enfermedad que se trasmite a las personas cercanas que inspiran las gotitas respiratorias producidas por la tos y estornudos, o incluso al hablar.

7. También se puede trasmitir a través de las manos contaminadas y del contacto con superficies u objetos con presencia del virus e inoculación posterior al tocarse la propia boca o nariz.

8. La mayoría de personas pueden infectar a otras desde 1 día antes del inicio de los síntomas de gripe, hasta 5 a 7 días después del inicio de los mismos.

9. Para prevenir el contagio se recomienda evitar el contacto con personas enfermas. Asimismo, se recomienda que las personas con gripe permanezcan en su domicilio en lugar de asistir al colegio o el trabajo mientras dure la enfermedad. Es aconsejable cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo cuando se tosa o estornude. Se deben lavar las manos con frecuencia mediante el uso de agua y jabón o una solución alcohólica. Es necesario evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca.

10. La vacunación es la forma más eficaz de prevenir la infección. La vacunación se recomienda fundamentalmente a las personas que tienen un mayor riesgo de presentar complicaciones en caso de padecer gripe y que son las siguientes: mayores de 6 meses con enfermedades crónicas, personas con obesidad mórbida y/o algún tipo de inmunodeficiencia, mayores de 65 años y mujeres embarazas.

“En resumen, revacunarse de la gripe cada año permite reforzar las propias defensas y que estas se adapten a las cepas de gripe que circulan cada año, según informan los organismos como el CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades), el ECDC (Centro Europeo para el Control de Enfermedades) y el Ministerio de Sanidad”, concluye el Dr. Sanz.

Y tú, ¿crees que no es tan importante vacunarse frente a la gripe?

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