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La ONU pide más acceso a la zona rebelde de Siria para ayudar tras los terremotos

Naciones Unidas, 8 feb (EFE).- La Secretaría General de la ONU ha pedido este miércoles a los países del Consejo de Seguridad que estudien la posibilidad de autorizar el uso de más cruces fronterizos en zonas del noroeste de Siria bajo control opositor con el fin de acelerar el suministro de ayuda tras los terremotos del lunes.

"Confiamos ciertamente en que el Consejo de Seguridad mire la situación sobre el terreno y entienda la necesidad de pensar en formas de llevar más ayuda a la zona de la forma más rápida y sencilla", ha contestado el portavoz Farhan Haq preguntado sobre esta opción.

"Por supuesto, dejamos el asunto en sus manos, pero han escuchado lo que el secretario general ha dicho repetidamente sobre la importancia de la ayuda transfronteriza y seguimos subrayando nuestra necesidad de poder usar cruces fronterizos para llevar más ayuda", ha añadido Haq.

Actualmente, la ONU y sus socios humanitarios solo están autorizados a usar el paso de Bab al Hawa -que conecta Turquía con la provincia siria de Idlib- para entregar ayuda desde el exterior a la población de zonas bajo control rebelde, donde millones de personas dependen de la asistencia internacional.

Aunque Naciones Unidas también ha organizado algunos convoyes desde el interior de Siria, cruzando las líneas del frente, la ayuda que llega por esa vía es mucho menor y las operaciones resultan mucho más complicadas, según la organización.

La cuestión de la ayuda transfronteriza a las zonas rebeldes de Siria ha sido en los últimos años un tema muy controvertido en el Consejo de Seguridad, donde Rusia ha ido obligando a recortar el número de cruces disponibles hasta dejarlo solo en uno.

El Gobierno sirio -que tiene en Moscú a su gran aliado- insiste en que todas las operaciones deberían llevarse a cabo desde su territorio y considera que la entrada de ayuda desde Turquía viola su independencia e integridad territorial.

Desde el pasado lunes la ONU no ha podido llevar asistencia a través de Bab al Hawa debido a los daños que los terremotos causaron en carreteras de la zona, aunque el paso fronterizo en sí no se ha visto inutilizado.

Hoy, la organización confió en poder reiniciar esas operaciones mañana, mientras trata también de organizar un convoy desde el interior de Siria para apoyar las necesidades más urgentes de la población.

En la zonas opositoras de Idlib y Alepo residen más de 4 millones de personas, la mayoría de las cuales ya precisaban ayuda humanitaria antes de los terremotos y tres millones de las cuales son desplazados internos, muchos de ellos mujeres y niños.

En ellas se han contabilizado ya más de 1.400 muertos y 2.700 heridos por la tragedia, mientras que el balance total en Siria asciende a más 2.600 fallecidos y casi 5.000 lesionados, sumando las áreas en manos de Damasco.

(c) Agencia EFE