Gwen Stefani lo tiene muy difícil para sorprender a Blake Shelton con su regalo navideño

Gwen Stefani y Blake Shelton

La pareja formada por los cantantes Gwen Stefani y Blake Shelton afronta la llegada de un nuevo período navideño con las mismas dificultades que han venido experimentando los dos enamorados en tiempos recientes a la hora de intercambiar regalos originales a la par que útiles. En ese sentido, la estrella del pop ha vuelto a embarcarse en una misión francamente complicada para encontrar un obsequio perfecto para su chico que, por supuesto, este no tenga todavía.

"Es muy, muy difícil para los dos pero sobre todo para mí. Todos los años nos decimos: 'Prométeme que no me vas a comprar nada en esta ocasión. Vamos a pasar por una vez del tema de los regalos'", ha explicado la que fuera líder de la banda No Doubt a su paso por el programa nocturno de Jimmy Kimmel, para reconocer justo a continuación que ninguno de los dos es capaz de cumplir su promesa.

De hecho, la extrovertida artista también ha revelado que estuvo a punto de comprarle a su novio, a quien conoció y del que se enamoró durante los tiempos en que ambos ejercían de coaches en la edición estadounidense de 'La Voz', un "soplador de hojas" de la mejor calidad antes de percatarse de que, para conocer la opinión que sus mejores amigos tenían del producto, había enviado un mensaje a un grupo de chats del que formaba parte el propio Blake.

"Fui a lanzar la pregunta al grupo equivocado. Fue él quien contestó primero y me dijo: 'Sí, ese habría sido el regalo perfecto para mí'. De todas maneras no habría triunfado de ninguna de las maneras, porque más tarde me dijo que justo se había comprado uno de esos la semana anterior", ha revelado en tono jocoso pero sin poder ocultar su frustración.

Algo parecido le ocurrió al cantante de música country cuando quiso sorprender a Gwen con una chaqueta de cuero que ella había visto rebajada con motivo del 'Black Friday', aunque en este caso la anécdota no termina con una sola de estas prendas, sino con dos de ellas. "Nos pusimos a ver cosas los dos y en un momento le dije: '¿Te gusta esta chaqueta? No, mejor no me la compro, que sigue siendo demasiado cara'. Al final él me la compró a mis espaldas y yo hice exactamente lo mismo, así que ahora tengo dos chaquetas", ha bromeado.