La historia de Rebel Wilson en Hollywood antes y después de bajar de peso merece una reflexión

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Tras buscar encarecidamente mejorar su salud y sus hábitos alimenticios, Rebel Wilson ha dado un cambio de imagen importante en los últimos años. Desde que en 2020 anunció sus intenciones, la actriz de Dando la nota o Jojo Rabbit ha perdido más de 30 kilos y muestra un aspecto casi irreconocible, siendo un caso que nos está demostrando la importancia que aún sigue teniendo el peso y la imagen física en la industria de Hollywood.

Rebel Wilson en los AACTA Awards en diciembre de 2021 en Sydney, Australia. (Foto: Don Arnold / WireImage / Getty Images)
Rebel Wilson en los AACTA Awards en diciembre de 2021 en Sydney, Australia. (Foto: Don Arnold / WireImage / Getty Images)

Ya lo vimos cuando los agentes de la actriz criticaron su decisión de cuidar su alimentación, quienes señalaron que debía mantener su peso porque “ganaba millones de dólares siendo la chica gorda y divertida”, como bien indicó Wilson a BBC el pasado 2021. Pero nuevamente, la intérprete vuelve a señalar hechos cuestionables que dejan claro que estar gorda o delgada sigue siendo clave para la obtención de papeles en pleno 2022.

En una entrevista con el podcast Life Uncut, Rebel Wilson confesaba que su predilección por la comedia vino por evitar rodar escenas de sexo, decisión que tomó tras subir de peso por padecer un ovario poliquístico. "Sabía que era una chica más grande, así que dije: 'Solo tienes que aceptarlo'". Por eso me dediqué a actuar en la comedia, porque sabía cuánto poder pueden tener los comediantes: es más probable que las personas se rían de las personas con las que no quieren tener sexo", explicaba la actriz. “Los comediantes a menudo tienen algo físico que es anormal. Esas personas tienden a ir mejor en la comedia, así que convertí lo que se convirtió en una desventaja para muchos en mi ventaja”.

De esta forma, Wilson acabó limitada a multitud de comedias como Despedida de soltera, Qué esperar cuando estás esperando, Dando la nota, Mejor... solteras, Agente contrainteligente, ¿No es romántico? o Timadoras compulsivas, no habiendo tenido apenas oportunidades de lucirse fuera del género.

No obstante, pese a que su intención inicial pasaba por evitar salir de esta zona de confort, Wilson confiesa que ni siquiera la tenían en consideración para otro rol que no fuera el de personaje gordo y gracioso. De hecho, cuenta que no ha sido hasta haber adelgazado cuando la industria se ha prestado a ofrecerle papeles en géneros como el drama.

"Se han abierto a papeles dramáticos para los que no estaba considerada antes, lo cual es increíble, así que realmente puedo usar mi fuerza de actuación", continuaba señalando Wilson.

Con esta declaración, la actriz de 41 años nos lleva a la interesante reflexión que evidencia la gran influencia que el peso sigue teniendo en la industria. No solo en cómo ella misma impuso el camino a seguir a raíz de su peso, consciente de las limitaciones que Hollywood impondría debido a su figura; sino,y sobre todo, por las ofertas opuestas que recibe ahora ante su cambio físico.

Como si la delgadez fuera sinónimo profesional para que su faceta dramática u otros matices artísticos se tomen en serio, pero no cuando su peso era mayor. Una triste realidad que deja en evidenca lo mucho que estos prejuicios limitan el talento y posibilidades de actrices de tallas grandes. Melissa McCarthy es un claro ejemplo de una actriz que también comenzó en comedia e incluso se labró sus mayores éxitos en este género, siendo la actriz con peso extra de la comedia gamberra. El éxito le regaló suficiente notoriedad como para abrise camino con apuestas diferentes como ¿Podrás perdonarme algún día?, y a pesar de cosechar una nominación al Óscar por su trabajo, la comedia sigue siendo la baza principal de su filmografía.

Dadas las circunstancias, Wilson terminó su intervención reflexionando sobre los datos actuales respecto a la contratación de actrices en base al peso. La actriz matiza que actualmente solo el 1% de actrices de tallas altas optan a papeles protagonistas, una realidad cruda que deja claro que, aunque Hollywood vaya poco a poco librándose de prejuicios, las dimensiones y el peso siguen siendo clave para muchos personajes y películas. “Todavía creo que se ve en las estadísticas, las protagonistas femeninas de talla grande son menos del 1%, pero hay algo de movimiento para incluir diferentes tipos de cuerpos”, concluye.

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