La inflación no da tregua al café: "Ni siquiera sabemos si el mes que viene podremos comprar para ofrecer a los clientes"

·4  min de lectura

Abrieron sus puertas en enero de 2020. No habían llegado a tomar ritmo que la pandemia ya los obligó a tener que reinventarse. Ahora deben repensar sus estrategias para enfrentar la inflación y el abastecimiento con ciertos productos importados. Esta es la historia de lucha de Brita Café & Deli.

"Nos dedicamos a la producción y venta de productos saludables. El primer desafío fue la llegada de la pandemia, cuando nos vimos obligadas a frenar y repensar el negocio. En julio de 2020 decidimos habilitar sólo la cocina para ofrecer ensaladas y tostados con la modalidad take away y por Pedidos Ya", cuenta Valeria Fasoli, fundadora de este comercio que está en la capital sanjuanina.

La pandemia los obligó a repensar el proyecto, que tenía como eje central una cafetería con capacidad para 55 personas en el local. "Habíamos empezado acondicionando el local en la parte de adelante, donde funcionaría la cafetería. Colocamos toda la luminaria, pintamos e hicimos los baños nuevos para recibir a los clientes. Pero surgió la fase 1 de la cuarentena", rememora Fasoli.

"Ahí fue cuando tuvimos que pegar el volantazo –cuenta la vocera de este bar–. En ese momento pensamos: o hacemos algo con un delivery o no abrimos hasta 2021", añade.

Entonces, las inversiones se dirigieron a la cocina, y ya no tanto en el salón. "A la par, íbamos diseñando las ensaladas, que ya sabíamos que venderíamos pero a las que todavía no les habíamos prestado atención, no le habíamos hecho el doble click. Y, finalmente, fue ese producto con el que nos lanzamos al mercado", destaca Fasoli.

Seguir pese a la inflación

Cuando el consumo se reanimó y los efectos ocasionados por la pandemia parecían ir amenguando, en ese momento la inflación empezó a acelerarse y a dejar sus impactos.

La pandemia y la inflación los obligaron a repensarse en servicio y su carta

"Todos los días llegan nuestros proveedores con precios nuevos y se nos hace imposible trasladar ese costo al cliente", se lamenta Fasoli.

Y agrega: "mantenemos los precios lo más que podemos, y a su vez cada vez que los trasladamos a los productos, entonces los consumidores se quejan. La verdad es que es una situación estresante, nos cuesta mucho trabajar así".

A esto hay que sumar las restricciones a las importaciones, las que aseguran desde Brita Café & Deli que los afectan de modo directo.

La inflación del café

A las restricciones en las importaciones, en este bar sanjuanino tienen que agregar la inflación que padece el café a nivel mundial.

"Una de nuestras materias primas más importante, el café, es importada. Al no poder ingresar libremente al país, el precio aumentó mucho de un día para el otro, y se hablaba de que quizás no se vaya a conseguir. Trabajamos con la incertidumbre de no saber si el mes que viene vamos a poder comprar café para ofrecer a nuestros clientes", se lamenta Fasoli.

"Por otro lado, utilizamos insumos cuya materia prima es importada y cada vez que debemos realizar un pedido tenemos que comenzar a buscar algún proveedor que tenga en stock lo que necesitamos. A veces no encontramos y debemos cambiar de insumo. Por ejemplo, nos pasó con los vasos de polipapel o las ensaladeras", cuenta la fundadora.

Saber si el próximo mes podrán seguir ofreciendo café, parte del estrés que les impone la inflación

Y continua: "ni hablar si queremos comenzar a ser un proyecto más ecológico. Sistemáticamente, cada 3 meses hacemos una búsqueda de materiales más sostenibles para comenzar a implementar, y cuando vemos los precios o la disponibilidad nos quita todo el entusiasmo".

Los restos no terminan acá, ya que la gastronomía tiene una rotación permanente de empleados. "Es muy difícil conseguir a alguien capacitado que perdure en el puesto. Permanentemente estamos pensando nuevas formas de motivar a quienes están trabajando con nosotras."

¿Cómo lo hacen? "Buscamos brindarles herramientas que los ayuden a desenvolverse mejor en sus puestos, y cada dos meses hacemos entrevistas para tener opciones en el caso de una baja, que suele suceder de un día para el otro", detalla Fasoli.

Pese a esto, desde junio ya agregaron en su carta opciones para desayuno, almuerzo, merienda y cena. "Trabajamos junto a una nutricionista, quien calcula y ajusta cada receta, y nos da tips y consejos que transmitimos a nuestros clientes", concluye Fasoli.