Italia, conmocionada por la muerte de dos gemelos de 12 años a manos de su padre

Elena y Diego tendrían que haber vuelto con su madre este fin de semana tras pasar varios días con su padre, Mario Bressi. Ella, Daniela Fumagalli, se preocupó tras no obtener respuesta al llamar por teléfono y haber recibido un mensaje de él en el cual le avisaba de que no vería más a los niños y estaría siempre sola. Acudió junto con su hermana a la casa donde se alojaban y allí se encontró con los cuerpos sin vida de los menores. El del padre, del que se estaba separando, apareció cerca, a los pies de un puente. Italia está conmocionada por lo sucedido mientras la policía investiga los detalles del caso.

En su perfil de Instagram Mario Bressi compartió dos imágenes con sus hijos y el mensaje "con mis hijos, siempre juntos" el mismo día de los hechos. (Foto: Captura de Instagram)

Los hechos ocurrieron, según las primeras hipótesis barajadas por los agentes, la madrugada del sábado. El padre habría matado a sus hijos y después acudido a un puente cercano a la casa de Margno donde estaba pasando unos días con los niños y se lanzó al vacío. Este martes está previsto que se les realice la autopsia a los tres fallecidos para determinar la causa de la muerte, si los menores fueron sedados y cuál fue la hora de la muerte.

Dos días después de darse a conocer la noticia y sin que hayan trascendido muchos detalles de lo ocurrido –desde Il Corriere della Sera explicaron que por deferencia hacia la familia no darían detalles de lo que se vio en la escena del crimen–, el país entero está conmocionado por esta tragedia que ha dejado a una madre sin sus hijos, rota de dolor y sin consuelo.

La pareja se encontraba en proceso de separación desde hacía algún tiempo y, como ha explicado el abogado de Fumagalli, Davide Colombo, en declaraciones recogidas por Il Giorno, no había tensiones entre ambos y habían acordado que así fuese por el bien sus hijos. “Mi cliente no creía que hubiera problemas. Bressi era equilibrado, tranquilo, muy aficionado a sus hijos. Estaba convencida de que los pequeños con su padre estaban a salvo, de lo contrario, no se los habría confiado”, ha declarado el letrado, quien ha añadido que si hubiese tenido miedo o hubiese tenido alguna sospecha de que algo así podría suceder “no habría seguido viviendo con él”.

En la investigación abierta, señalan desde La Repubblica, serán clave tanto los datos de la autopsia, como el ordenador de Bressi confiscado junto con los mensajes que envió a la madre durante la noche. Mientras se esclarece lo sucedido y si fue un plan premeditado por parte del padre, las muestra de dolor se concentran a las puertas de la casa que la familia compartía en Gessate desde 2003.

Allí, en el portal, se amontonan flores y globos en recuerdo a los niños, pero también las cartas de amigos y vecinos que han querido recordarles con palabras de cariño y despedida. “Después de la cuarentena perdimos un poco del vínculo y hoy, 27 de junio, perdimos todos los lazos…”, se puede leer en una de las misivas de las que se ha hecho eco La Repubblica.

“El primer día que los vi juntos pensé: nunca podríamos ser amigos ... pero luego comenzamos a unirnos y estaba muy feliz”, se lee en otra. “Recuerdo cuando me dijiste que te hiciera las trenzas antes de ir al gimnasio. Te quiero mucho, no te imaginas cuánto”, señala otra despedida.

Matteo Galli, jefe de la Comunidad Pastoral de la Divina Misericordia de Gessate, se enteró justo después de la celebración de una boda y reconoce que “la noticia de la muerte de Elena, Diego y su padre Mario me dejó sin palabras” al tiempo que ha invitado a sus convecinos a rezar por la familia en estos momentos tan duros. “Seguramente los buenos corazones y la fe de las personas nos ayudarán ahora a no juzgar a nadie sino a asumir el dolor de los demás”, recoge Lecco Notizie.

Un vecino de la vivienda situada en el piso inferior donde se produjo el crimen ha contado al medio local Valsassinanews que se despertó a las tres de la madrugada por unos ruidos sordos que no supo identificar y como, a las siete de la mañana, le sobresaltó el grito de la madre al descubrir lo sucedido. Su testimonio es el de alguien roto que se lamenta ante la idea de si podría haber hecho algo por salvarlos.

El perfil de Instagram de Mario Bressi, donde el mismo sábado compartió varias fotos juntos a sus hijos junto con el mensaje “con mis hijos, siempre juntos”, han sido muchos los internautas que han dejado sus mensajes de dolor y acusaciones contra él.

El parricidio de Margno que estos días sacude a los italianos recuerda a otros vividos en España como el del parricida de Moraña, que degolló a sus hijas de 6 y 9 años, o al de José Bretón, que mató a los pequeños Ruth y Gabriel, de 6 y 2 años, y después quemó sus cuerpos en 2011. En casos como estos las acusaciones recurren a la figura de la prisión permanente revisable. De hecho, David Oubel fue el primer sentenciado al que se le aplicó.

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