Jacarandas invaden CDMX y muy pocos saben para qué sirven

Maribel Barros
Foto: Cuartoscuro
Foto: Cuartoscuro

Sí, durante el inicio de la primavera en la Ciudad de México se suele padecer de mucho calor, pero a modo de compensación la naturaleza nos regala el espectáculo de las jacarandas en flor, un fenómeno cada vez más viralizado gracias a las redes sociales. Pero, ¿sabías que no son originalmente mexicanas y que tienen otros usos, además de solo alegrarnos la vista?

Las leyendas de su llegada a México

La jacaranda es un árbol originario de América tropical, sobre todo de Brasil. Se utiliza comúnmente para la decoración, aunque hay quienes también hacen uso de su madera para hacer muebles.

Existen varias versiones acerca de cómo llegó este árbol a ser una parte tan importante de la Ciudad de México (y del país).

La más popular involucra a Tatsugoro Matsumoto, un inmigrante japonés que se dedicó a crear y cuidar jardines de la élite mexicana, y que habría sido invitado por Porfirio Díaz.

Él habría introducido las jacarandas al país y recomendado, en los años 20, al presidente Álvaro Obregón, de sembrar estos árboles en las principales avenidas de la ciudad. Su justificación es que florecerían bien durante la primavera, y además siendo época de sequía, se mantendrían más tiempo adornando las calles.

Otra leyenda involucra a Miguel Ángel de Quevedo, también llamado el ‘apóstol el árbol’ por haber sido un arduo defensor de proteger los pulmones de la ciudad y de construir parques. Se dice que él habría abogado por sembrar jacarandas en Avenida Insurgentes, una de las más largas del mundo, para embelesarla, después de conocer este tipo de árboles en Veracruz, debido a su uso como madera.

Las ventajas de las jacarandas

Además de anunciarnos la llegada de la primavera y de embellecer con sus colores entre marzo y abril, las jacarandas tendrían ventajas para el ambiente.

Por ejemplo, se considera que son árboles muy resistentes a la contaminación, además de ser capaces de absorber metales del ambiente.

Además tendría varios usos medicinales, e incluso un estudio publicado en la Revista Brasileira de Farmacognosia, sugiere que los extractos de sus hojas podrían utilizarse para depurar la sangre por su efecto antioxidante.

Incluso, hay quien dice que en el Mercado de Sonora podrías conseguir un remedio, a base de jacaranda, que serviría para disminuir el apetito sexual, pero no me consta que sea cierto, al menos de primera mano.

Sin embargo, por más que los capitalianos andamos estresados y corriendo todo el tiempo, sí somos capaces de detenernos para admirar las jacarandas. Y así la comparten en Twitter:

Desde el museo Soumaya:

En la delegación Cuauhtémoc:

El detalle de la flor:

Desde la colonia Condesa:

Más allá de sus beneficios para el ambiente y de las infusiones que, se dice, que se pueden preparar con ellas, las jacarandas en flor son suficientes para obligarnos a hacer una pausa en el trajín diario y recordar que la primavera ya llegó, y que vale la pena tomarse el tiempo para disfrutarla.

@travesabarros