Joe Manganiello se niega a recurrir el bótox o la cirugía plástica

Joe Manganiello junto a su esposa Sofía Vergara

A sus 42 años, Joe Manganiello sigue poseyendo la misma poderosa musculatura que le consiguió un papel de stripper en la exitosa película 'Magic Mike' y que le ha encasillado, como él mismo reconoce, en el estereotipo del "tipo grande, tonto y atractivo". Pese a que su carrera se ha basado en gran parte en ese físico que no desentonaría en un blockbuster de superhéroes, y de hecho en breve protagonizará la película de D.C. sobre 'Deathstroke', el intérprete no siente ninguna presión para mantener un aspecto lo suficiente juvenil como para 'competir' por los mismos papeles con veinteañeros.

"Nooooo, dios mío, no. De ninguna jodi** manera", asegura acerca de la posibilidad de pasar por quirófano o recurrir a otras 'ayudas' como el bótox. "A ver, quiero decir, no pretendo faltarle al respeto a nadie. Es solo... jamás se me ha pasado por la cabeza".

Eso no significa que no continúe manteniendo una estricta rutina de ejercicios que combina crossfit con el levantamiento de pesas bajo la atenta supervisión de su entrenador personal Ron Mathews, con quien trabaja seis veces por semana. Pero no todo su esfuerzo se centra en cuidar de su cuerpo, por impresionante que este resulte, ya que parte del tiempo que dedica a cuidarse se centra en trabajar el lado espiritual.

"Medito en cuanto me despierto. Durante unos veinte minutos. Da igual que mi esposa esté durmiendo a mi lado. Me siento en la cama y me pongo a ello. Hay una razón por la que la meditación tiene cuatro mil años de antigüedad. La palabra mantra significa 'instrumento mental', y a mí me parece que es muy cierto. Me han ocurrido cosas muy profundas mientras estaba meditando".